Revision 57186128 of "Impacto del Cristianismo en la Medicina de la Alta Edad Media" on eswiki

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[[Archivo:G. Conti La parabola del Buon Samaritano Messina Chiesa della Medaglia Miracolosa Casa di Ospitalità Collereale.jpg|thumb|300px|left|Representación de la Parábola del Buen Samaritano]]

Desde tiempos inmemoriales el hombre ha buscado dar respuesta, señalar un origen, una etiología a todo lo que lo rodea, siendo la [[religión]], la [[fe]], la encargada de acoger a todas las interrogantes que la razón o el conocimiento del momento, no son capaces de responder.

Es así como en la [[Edad Antigua]], primera etapa de la historia contemporánea, encontramos una de las primeras civilizaciones de la que se tiene registro, la antigua [[Mesopotamia]] (5000 a.C.). Para los mesopotámicos la enfermedad era una maldición que podía caer en una persona, su familia o sus descendientes, aunque reconocían cierta causalidad no sobrenatural en ella por lo cual tenían tres tipos de sacerdotes-médicos, de los cuales sólo uno trataba enfermos.<ref name=IM>{{cita libro |apellido=Margueron |nombre=Jean-Claude|título=Los mesopotámicos|año=2002 |editorial=Fuenlabrada: Cátedra |capítulo=Los inicios del Neolítico en Mesopotamia }}</ref>

El [[Antiguo Egipto]] nace a orillas del río [[Nilo]] 2700 años a.C. Prácticamente todas las divinidades egipcias estaban relacionadas con algún aspecto de la salud y la enfermedad. La práctica de la [[medicina]] era religiosa-sacerdotal existiendo los sacerdotes-médicos y los [[médicos]] propiamente tal, quienes en el ejercicio práctico eran los más habituales. Bastante extensa es la lista de papiros conservados desde esta época, siendo los de importancia médica el papiro de [[Papiro Ebers|Ebers]] y el de Smith entre otros.

La cultura [[Hinduismo|Hindú]] nació 2500 años a.C. Según la [[Leyes de Manu|Ley de Manú]], la enfermedad tenía tiene un origen divino, siendo la [[reencarnación]] la forma en que la naturaleza premia o castiga una vida pura o corrupta. Sin embargo, el error del tratamiento recaía directamente sobre el médico; teniendo este que afrontar sanciones.

La [[cultura china]] (2200 a.C.), otra de las cunas de la civilización humana, sostenía que la enfermedad era ocasionada por el desequilibrio del [[yin y yang]], fuerzas cósmicas asociadas al origen del universo y al control de todo lo que existe en él ([[Taoísmo]]). Quien no vivía siguiendo cuidadosamente el Tao se abandonaba a las enfermedades. Grandes filósofos, médicos, sabios y hasta emperadores dejaron importantes escritos médicos, tratados médicos tanto académicos como éticos, farmacopeas y teorías médicas que guiaron el actuar de generaciones de médicos chinos.<ref name=CH>{{cita libro |apellido=Lama |nombre=Alexis |título=Historia de la Medicina: hechos y personajes |año=2004 |editorial=Mediterráneo |ubicación=Santiago, Chile|páginas=17,20,25,42,50,95,}}</ref>

La [[civilización griega]] se extiende desde el s IX a.C. al s I a.C. Muchos griegos basaban las prácticas de curación en las prácticas mágicas o religiosas. De manera general, los cultos curativos, por sus características, estaban situados en las afueras de las ciudades y se desarrollaron tardíamente. A partir del s. IV la medicina griega, aunque era pragmática y estaba fundada en la observación no escapaba a los presupuestos ideológicos de las doctrinas de la época, y sobre todo la teoría aristotélica de los cuatro elementos, que inspiraría la teoría hipocrática de los humores, que constituiría el marco doctrinario de su escuela, por lo cual se conoce como medicina hipocrática o técnica.

La medicina en [[Roma]] estaba muy influida por la religión. No había médicos, y los enfermos recurrían a un pater familias: sacerdote sin enseñanza médica que basaba sus conocimientos principalmente en prácticas religiosas.

La mayor parte del conocimiento que se tiene de la medicina hebrea durante el primer milenio antes de [[Cristo]] proviene del [[Antiguo Testamento]] de la [[Biblia]]. En él se citan varias leyes y rituales relacionados con la salud. Muchos de estos mandatos tienen una base racional, tales como el descanso del Sabbat, la circuncisión, leyes relativas a la alimentación (prohibición de la sangre y del cerdo), medidas relativas a la menstruación, parturientas y enfermos de gonorrea, aislamiento de leprosos, e higiene del hogar. La cultura hebrea pre-talmúdica denotaba una marcada desconfianza religiosa ante el médico lo cual no permitió el desarrollo de una medicina judía propiamente tal. La cúspide de la medicina en el antiguo testamento fue la higiene pública, con un innegable origen egipcio. La confección del [[Talmud]], nombre que deriva de la raíz hebrea Imd que significa enseñar y que es una colección de textos, escritos algunos siglos después de Cristo, enormemente influyentes en la tradición judía, no significó un cambio en la percepción hebrea del médico.

El [[Cristianismo]] marca un hito en la [[Historia de la Medicina]] como la conocemos. La idea de no solo ayudar a los que lo pueden pagar, o a los más cercanos, de ayudar al pobre, al necesitado, e incluso a aquellos que profesan una religión distinta. Esto queda registrado en algunas de las parábolas, como “Curación de diez leprosos” y “Curación de un ciego de Jericó” mencionadas en el [[evangelio de Lucas]]. Otra de ellas es la del [[buen samaritano]], un reflejo del paradigma cristiano, una figura que ayuda a su prójimo sin tener un compromiso previo, más bien, una actitud servicial para quien la necesita. Las ideas sobre el origen y sobre la cura de las enfermedades no eran puramente seculares, sino que también tenían una importante base espiritual. Este cambio de mentalidad, esta nueva forma de entender la enfermedad como una “prueba de Fe” o un “regalo Divino” sentará las bases éticas del cristianismo en general y se verá incluso, 2000 años después, reflejada en quienes ejercen la profesión médica, quienes buscan altruistamente aliviar al enfermo, sea el profesional cristiano o no.

== Historia ==

Hacia los últimos años del [[Imperio Romano]], la [[Iglesia Católica]] va adquiriendo un papel cada vez más protagonista en la cultura y la sociedad europeas. Su estructura jerárquica ejecuta un papel de funcionariado global, capaz de ejercer como depositario y administrador de la cultura y de amparar y adoctrinar a una población a la que ya no llegan las leyes del imperio. Simultáneamente, el movimiento monacal, procedente de Oriente, comenzó en el siglo V a extenderse por Europa siendo el monasterio de Montecassino, fundado por San Benito de Nursia (480-543), quien también fundó la [[Orden Benedictina]], uno de los primeros en abrir sus puertas a enfermos quienes eran tratados por monjes. En los monasterios se acogía a peregrinos, enfermos y desahuciados, comenzando a formarse el germen de los hospicios u hospitales, aunque la medicina practicada por monjes y sacerdotes carecía, en general, de base racional, siendo más de índole caritativa que técnica.

La [[Alta Edad Media]] fue una época de estupenda vitalidad artística e intelectual, siendo testigo de importantes aconteceres como el crecimiento de las instituciones educativas, un renacimiento del interés por la cultura antigua, un despertar del pensamiento teológico, el resurgimiento de la ley, el desarrollo de una literatura vernácula y una explosión de actividad en el arte y la arquitectura. Sin embargo, la consolidación del cristianismo como la religión oficial de todo el Occidente Medieval es el hecho que marca la importancia cultural del periodo. De tal manera, en poco menos de cuatro siglos, el sueño cristiano que comenzó en [[Palestina]] y luego se expandió a [[Siria]] y atravesó el [[Mediterráneo]] para lograr asiento en Europa, se transformó en la religión más poderosa. Asimismo la consolidación del pensamiento cristiano, intrínsecamente asociado al concepto de caridad, entendido como ayuda al prójimo, será vital para marcar con huella profunda las acciones emprendidas para el surgimiento de los hospitales, que inicialmente se impartieron como Xenodoquios, es decir como albergues para forasteros, luego como Pandokheion, los cuales fueron albergues para peregrinos, posteriormente como Gerontoquia, que actuaban de forma de albergues para viejos, los cuales significaron la base de los Nosocomium, o casa de los enfermos, los que finalmente culminarán siendo raíz y cuna de los hospitales del mundo occidental.

== Médicos cristianos ==

Los médicos cristianos son aquellos hombres que ejercieron la práctica de la medicina basada en el ejemplo y enseñanzas de Cristo, que se canalizó en una nueva visión cristiana de la medicina y en una actitud evangélica hacia la misma. Se ha considerado como el referente por excelencia de los médicos cristianos a Lucas, a quien se le reconoce su saber médico previo a su llamamiento al evangelio. El rol de las mujeres cristianas también fue relevante en la práctica médica de la Edad Media.<ref name=MC>{{cita publicación |apellidos=Peña y Lillo |nombre=Sergio |año=1998 |título=Revista Humanitas |publicación=Hacia una medicina cristiana |volumen=9 }}</ref>

=== Lucas, el médico amado ===
[[Archivo:Luke evangelist Guercino.JPG|thumb|200px|right|San Lucas]]

[[Lucas el evangelista|Lucas]] nació en [[Antioquía]], en el seno de una familia pagana durante los primeros años de la era cristiana. Hablaba la lengua griega y aramea. Su formación como médico comenzó a cargo de un médico esclavo, para posteriormente viajar a Alejandría, lugar donde adquirió los conocimientos propios de su profesión, y donde tuvo ocasión de compartir con médicos de diferentes orígenes. Cuando terminó sus estudios, se embarcó a Roma, viaje que lo dotó de una gran experiencia como médico de barco, debiendo hacer frente a enfermedades como la [[lepra]] y la [[peste bubónica]]. Una vez en Roma, [[Claudio|Tiberius César]] le ofrece la posición de médico oficial, pero Lucas se negó argumentando que su lugar era el cuidado de los más necesitados en las ciudades del Mediterráneo. No se sabe exactamente la fecha de su conversión al cristianismo, pero sí se conoce que ésta fue mediada por la predicación del apóstol Pablo, a quien posteriormente se unió en sus viajes misioneros.<ref name=MH>{{cita libro |apellido=Goic|nombre=Alejandro|título=Grandes médicos humanistas |año=2004 |editorial=Editorial Universitaria |capítulo=Un médico evangelista |páginas=37-48}}</ref>

El legado como médico cristiano que existe de Lucas se evidencia fundamentalmente en la Parábola del Buen Samaritano, la cual se encuentra solamente en el Evangelio de Lucas:

“Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.”<ref name=SB>{{cita libro|título=Santa Biblia |fechaacceso=3 de mayo de 2012 |idioma=español|edición=Reina Valera 1960|capítulo= Lucas 10 vs 29-37 }}</ref>

Se aprecia la visión cristiana de la medicina y la actitud evangélica de la misma en los principios de amor al prójimo, ayuda desinteresada, no discriminación, cuidado diligente del enfermo y misericordia.

A Lucas se le ha considerado como patrón de los médicos, y muchas Facultades de Medicina llevan su sello, el cual es un becerro alado que representa el sacrificio que ofrece Zacarías en el principio del Evangelio de Lucas.

=== Mujeres en la obra médica ===
[[Archivo:Hildegard of bingen and nuns.jpg|thumb|200px|left|Hildegarda de Bingen]]

No es posible señalar con exactitud el inicio de la participación de las mujeres en el área de la medicina, puesto que desde los albores de la historia el cuidado de los enfermos y necesitados ha estado en sus manos. La experiencia de la maternidad y crianza, las ha hecho naturalmente más aptas para ésta y muchas labores asociadas, sin embargo, su reconocimiento a través de los años ha sido de carácter fluctuante.<ref name=MS>{{cita libro |apellido=Fuentes |nombre=María ||título=Mujeres y salud desde el sur, experiencia y reflexiones desde una perspectiva de género|edición=2da |año=2005|editorial=Icaria}}</ref>

Las primeras culturas hacen participes de la medicina a las mujeres, relacionándolas fundamental, pero no únicamente, a lo que actualmente se conoce como ginecología.

En la Edad Media, la mujer cuida a los enfermos en el ámbito doméstico, a otras mujeres en el parto y a monjas ancianas en las enfermerías de los conventos, donde una religiosa elegida entre las más expertas se encarga de ellas y  también de otro tipo de enfermos.
La más sobresaliente de las mujeres dedicadas al cuidado de enfermos en los nuevos convento/hospitales fundados en Jerusalén y las rutas de los cruzados, fue Santa [[Hildegarda de Bingen]], quien nació en 1098, en Boeckelheim, fue enviada al convento a los ocho años y a los treinta sucedió a su tía como abadesa.

“Desde mi niñez hasta este día en que cuento ya más de setenta años, me he visto favorecida con esta contemplación y he distinguido siempre estas voces dentro de mi alma. No las escucho con los oídos externos ni las percibo con los cinco sentidos, sino que exclusivamente dentro de mi alma y con ojos bien abiertos, aunque nunca he caído en éxtasis; más bien me mantengo vigilante para esperarlas día y noche…Y ocurrió en 1141, cuando yo tenía cuarenta y dos años de edad, que un fuego resplandeciente bajó del cielo, atravesó mi cerebro, mi corazón y me caldeó el pecho sin quemarlo…con el resplandor de le celestial visión le fue transmitida la palabra: “Escribe cuanto veas y oigas”

La aceptación por parte de la Iglesia de que sus escritos filosóficos y teológicos eran revelados por voces de origen divino, la permitieron ejercer una actividad que podría haberla llevado a la hoguera como otras tantas mujeres a lo largo de varios siglos. 
Las únicas dos obras que no atribuye a revelación son “ciencia natural” (Physica), que puede ser considerada un resumen de los conocimientos médicos del siglo XII,  y el “arte de curar” (Causae et curae), ambas escritas con un estilo didáctico y directo.
Sus conceptos médicos se identificaron por completo con la teoría humoral, atribuyendo la fatiga  a la sobreexcitación de los nervios provocada por la descomposición de los humores; además de considerar el cerebro como el órgano que dirige funciones y sentidos del cuerpo.

Durante la Edad Media, la Iglesia ejerció una persecución en contra de mujeres catalogadas como brujas. En 1022 se formó La Santa  Inquisición, y más del 80% de los ajusticiados en las hogueras fueron mujeres sanadoras, curanderas y comadronas.

El aumento de los requisitos para la práctica médica, aumentó la exclusión de las mujeres en la misma, impidiéndoles el acceso a universidades. La visión negativa de la mujer y su persecución se basa, en parte, en las siguientes ideas:

* En el [[judeocristiana|judeocristianismo]] la serpiente es símbolo del diablo, la mujer no es madre de la vida, si no que encarnación de la fragilidad humana, y el fruto del árbol prohibido no es sabiduría, si no que representa desobediencia.

* La mujer como un objeto necesario para la preservación de la especie, proporcionar comida y bebida al varón, justificada, según [[Santo Tomás de Aquino]], por el relato bíblico de la creación a partir de la costilla de Adán.

* Creencia en la acción del diablo, como explicación de la presencia del mal en el mundo, que no podría atribuírsele a un dios benevolente.

* Los conocimientos para curar enfermos de una mujer, sólo podía haber sido entregados por el diablo, puesto que no les estaba permitido acudir a universidades ni formarse de manera privada.

* Las mujeres son capaces de caer en la brujería por ser más débiles y supersticiosas, además de carnales y menos fiables

Mientras miles de mujeres eran juzgadas, otras cuantas continuaban a cargo del cuidado de niños y ancianos en sus hogares, sin cuestionamiento alguno.

== Desconfianza en la práctica médica ==

Debido a la gran influencia religiosa, ya sea en el [[cristianismo]], [[judaísmo]], o en el [[islam]], en la edad media se tenía mucha más confianza en Dios por sobre todas las cosas. Estas religiones comparten la visión de que la enfermedad era un castigo de Dios; siendo de naturaleza pagana las ciencias naturales y la terapéutica científica. La gente prefería por sobre todo “remedios eclesiásticos” los que consistían en oraciones, invocaciones e imposición de manos, llevado a cabo por los sacerdotes.

En la cultura cristiana más que un escepticismo hacia los médicos era un rechazo, ya que se atribuía la enfermedad como un designio de Dios, la cual se tomaba como un instrumento providencial o como un castigo divino. Si alguien padecía algún tipo de enfermedad debía renunciar a la asistencia médica, ya que si este moría sería para ir al encuentro de Dios. Estas creencias cristianas tienen un cierto grado de antagonismo, puesto que también se creía que el Señor había creado al médico para que este preste sus servicios al hombre, y este debía aceptar la ayuda de la mano divina.<ref name=SM>{{cita libro |apellido=Lomba Fuentes |nombre=Joaquín  |título=La raíz semítica de lo europeo |edición= AKA S.A. |año=1997}}</ref>

== Cristianismo como rol social en la Edad Media ==

La Iglesia es considerada la principal fuerza unificadora de la Edad Media, debido a que nunca perdió su carácter centralizado y claramente jerárquico, cumpliendo así un llamativo papel en el gobierno civil de la época. Además, siempre contó con imponente riqueza material proveniente del diezmo eclesiástico y de la donación de tierras. El papel de la iglesia estaba centralizado en una clara vocación de servicio hacia el hombre, lo que se plasma ante la participación de ésta sobre importantes aconteceres de la vida humana desde el nacimiento hasta la muerte. Durante esta época, la iglesia se esforzó por aminorar las dolencias de las constantes guerras, a través del derecho de asilo que se encargo de amparar al perseguido y, la Tregua de Dios, todo gracias a que la iglesia poseía su propio cuerpo de tribunales para velar por los débiles y desamparados, para perseguir la herejía contra el dogma (la [[Inquisición]]), siendo la principal herramienta usada por el clero, la excomunión, el entredicho y la destitución, entendiéndose la primera como la negación de los servicios espirituales al culpable, luego por entredicho, como el cese de actividad de las iglesias de una zona, esperando que la sociedad obligara a los culpables a retractarse solos, y por último, la destitución que consistió en sacar de su puesto a todo gobernante que violara algún precepto ético o religioso. De esta forma, en la Iglesia se haya la esperanza para esa gente necesitada de alguna forma y que, en cambio, debían seguir sus consejos y se sumaban a sus opiniones, adoptando el cristianismo como estilo de vida.

Además, es importante destacar que el prestigio de la iglesia ante la sociedad medieval, es consecuencia de la superioridad intelectual del clero, que en cuanto a esto, las únicas personas que se preocupaban por el estudio se hallaban al interior de los monasterios, de tal forma que incluso el poder civil debía recurrir a ellas cada vez que necesitaba plasmar una actitud en antecedentes jurídicos y/o doctrinarios o, hasta resolver un grave problema que exigiera maduros conocimientos. Así, la Iglesia constituía el reducto de las formas más altas de la vida espiritual y así debía reconocerlo el poder civil que no siempre podía competir con ella en cuanto a prestigio moral.

De esta forma, del resultado de la consolidación del cristianismo, surge el deber de atender al que padece una enfermedad, adquiriendo los médicos en su conjunto desde esta época, una actitud Ética-Doctrinal, que se expresa como una actitud frente al doliente, así bajo un fuerte mandamiento ético, queda prescrito el deber del cristiano de atender al enfermo sólo por obra del amor de efusión a Dios (ágape), cerrando de este modo el círculo del amor al hombre.<ref name= MO>{{cita web |url=http://www.alipso.com/monografias/iglesia/ |título= La Iglesia cristiana durante la Temprana Edad Media |apellido= |nombre= |fecha= |obra= |idioma= |cita= }}</ref>

== Referencias ==
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