Revision 546482 of "El diablo de la botella" on eswikisource{{arreglar}}
{{encabezado|El diablo de la botella|[[Robert Louis Stevenson]]}}
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Había un hombre en la isla de
Hawaii al que llamaré Keawe; porque la verdad es que aún
vive y que su nombre debe permanecer secreto; pero su lugar de
nacimiento no estaba lejos de Honaunau, donde los huesos de Keawe el
Grande yacen escondidos en una cueva. Este hombre era pobre, valiente
y activo; leía y escribía tan bien como un maestro de
escuela; además era un marinero de primera clase que había
trabajado durante algún tiempo en los vapores de la isla y
pilotado un ballenero en la costa de Hamakua. Finalmente, a Keawe se
le ocurrió que le gustaría ver el gran mundo y las
ciudades extranjeras y se embarcó con rumbo a San Francisco.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">San Francisco es una hermosa
ciudad, con un excelente puerto y muchas personas adineradas; y, más
en concreto, existe en esa ciudad una colina que está cubierta
de palacios. Un día, Keawe se paseaba por esta colina con
mucho dinero en el bolsillo, contemplando con evidente placer las
elegantes casas que se alzaban a ambos lados de la calle. «¡Qué
casas tan buenas!», iba pensando, «y ¡qué
felices deben de ser las personas que viven en ellas, que no
necesitan preocuparse del mañana!». Seguía aún
reflexionando sobre esto cuando llegó a la altura de una casa
más pequeña que algunas de las otras, pero muy bien
acabada y tan bonita como un juguete; los escalones de la entrada
brillaban como plata, los bordes del jardín florecían
como guirnaldas y las ventanas resplandecían como diamantes.
Keawe se detuvo, maravillándose de la excelencia de todo. Al
pararse, se dio cuenta de que un hombre le estaba mirando a través
de una ventana tan transparente que Keawe lo veía como se ve a
un pez en una cala junto a los arrecifes. Era un hombre maduro, calvo
y de barba negra; su rostro tenía una expresión
pesarosa y suspiraba amargamente. Lo cierto es que mientras Keawe
contemplaba al hombre y el hombre observaba a Keawe, cada uno de
ellos envidiaba al otro.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De repente, el hombre sonrió
moviendo la cabeza, hizo un gesto a Keawe para que entrara y se
reunió con él en la puerta de la casa.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Es muy hermosa esta casa
mía –dijo el hombre, suspirando amargamente–. ¿No
le gustaría ver las habitaciones?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y así fue como Keawe
recorrió con él la casa, desde el sótano hasta
el tejado; todo lo que había en ella era perfecto en su estilo
y Keawe manifestó su gran admiración.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Esta casa –dijo
Keawe– es en verdad muy hermosa; si yo viviera en otra
parecida, me pasaría el día riendo. ¿Cómo
es posible, entonces, que no haga usted más que suspirar?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No hay ninguna razón
–dijo el hombre–, para que no tenga una casa en todo
semejante a ésta, y aún más hermosa, si así
lo desea. Posee usted algún dinero, ¿no es cierto?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Tengo cincuenta dólares
–dijo Keawe–, pero una casa como ésta costará
más de cincuenta dólares.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El hombre hizo un cálculo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Siento que no tenga más
–dijo–, porque eso podría causarle problemas en el
futuro, pero será suya por cincuenta dólares.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">¿La
casa? –preguntó Keawe.</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No, la casa no –replicó
el hombre–; la botella. Porque debo decirle que aunque le
parezca una persona muy rica y afortunada, todo lo que poseo, y esta
casa misma y el jardín, proceden de una botella en la que no
cabe mucho más de una pinta.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y abriendo un mueble cerrado
con llave, sacó una botella de panza redonda con un cuello muy
largo; el cristal era de un color blanco como el de la leche, con
cambiantes destellos irisados en su textura. En el interior había
algo que se movía confusamente, algo así como una
sombra y un fuego.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ésta es la
botella –dijo el hombre; y, cuando Keawe se echó a reír,
añadió–: ¿No me cree? <SPAN LANG="en-US">Pruebe
usted mismo. </SPAN>Trate de romperla.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que Keawe cogió
la botella y la estuvo tirando contra el suelo hasta que se cansó;
porque rebotaba como una pelota y nada le sucedía.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Es una cosa bien extraña
–dijo Keawe–, porque tanto por su aspecto como al tacto
se diría que es de cristal.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Es de cristal –replicó
el hombre, suspirando más hondamente que nunca–, pero de
un cristal templado en las llamas del infierno. Un diablo vive en
ella y la sombra que vemos moverse es la suya, al menos lo creo yo.
Cuando un hombre compra esta botella, el diablo se pone a su
servicio; todo lo que esa persona desee, amor, fama, dinero, casas
como ésta o una ciudad como San Francisco, será suyo
con sólo pedirlo. Napoleón tuvo esta botella, y gracias
a su virtud llegó a ser el rey del mundo; pero la vendió
al final y fracasó. El capitán Cook también la
tuvo, y por ella descubrió tantas islas; pero también
él la vendió, y por eso lo asesinaron en Hawaii. Porque
al vender la botella desaparecen el poder y la protección; y a
no ser que un hombre esté contento con lo que tiene, acaba por
sucederle algo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y sin embargo, ¿habla
usted de venderla? –dijo Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Tengo todo lo que quiero
y me estoy haciendo viejo –respondió el hombre–.
Hay una cosa que el diablo de la botella no puede hacer... y es
prolongar la vida; y, no sería justo ocultárselo a
usted, la botella tiene un inconveniente; porque si un hombre muere
antes de venderla, arderá para siempre en el infierno.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Sí que es un
inconveniente, no cabe duda –exclamó Keawe–. Y no
quisiera verme mezclado en ese asunto. No me importa demasiado tener
una casa, gracias a Dios; pero hay una cosa que sí me importa
muchísimo, y es condenarme.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No vaya usted tan de
prisa, amigo mío –contestó el hombre–. Todo
lo que tiene que hacer es usar el poder de la botella con moderación,
venderla después a alguna persona como estoy haciendo yo ahora
y terminar su vida cómodamente.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">Pues
yo observo dos cosas –dijo Keawe–. </SPAN>Una es que se
pasa usted todo el tiempo suspirando como una doncella enamorada; y
la otra que vende usted la botella demasiado barata.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ya le he explicado por
qué suspiro –dijo el hombre–. Temo que mi salud
esté empeorando; y, como ha dicho usted mismo, morir e irse al
infierno es una desgracia para cualquiera. En cuanto a venderla tan
barara, tengo que explicarle una peculiaridad que tiene esta botella.
Hace mucho tiempo, cuando Satanás la trajo a la tierra, era
extraordinariamente cara, y fue el Preste Juan el primero que la
compró por muchos millones de dólares; pero sólo
puede venderse si se pierde dinero en la transacción. Si se
vende por lo mismo que se ha pagado por ella, vuelve al anterior
propietario como si se tratara de una paloma mensajera. De ahí
se sigue que el precio haya ido disminuyendo con el paso de los
siglos y que ahora la botella resulte francamente barata. Yo se la
compré a uno de los ricos propietarios que viven en esta
colina y sólo pagué noventa dólares. Podría
venderla hasta por ochenta y nueve dólares y noventa centavos,
pero ni un céntimo más; de lo contrario la botella
volvería a mí. Ahora bien, esto trae consigo dos
problemas. Primero, que cuando se ofrece una botella tan singular por
ochenta dólares y pico, la gente supone que uno está
bromeando. Y segundo... , pero como eso no corre prisa que lo sepa,
no hace falta que se lo explique ahora. Recuerde tan sólo que
tiene que venderla por moneda acuñada.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿Cómo sé
que todo eso es verdad? –preguntó Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Hay algo que puede usted
comprobar inmediatamente –replicó el otro–. Deme
sus cincuenta dólares, coja la botella y pida que los
cincuenta dólares vuelvan a su bolsillo. Si no sucede así,
le doy mi palabra de honor de que consideraré inválido
el trato y le devolveré el dinero.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">¿No
me ésta engañando? –dijo Keawe.</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El hombre confirmó sus
palabras con un solemne juramento.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">Bueno;
me arriesgaré a eso –dijo Keawe–, porque no me
puede pasar nada malo.</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Acto seguido le dio su dinero
al hombre y el hombre le pasó la botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Diablo de la botella
–dijo Keawe–, quiero recobrar mis cincuenta dólares.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y, efectivamente, apenas había
terminado la frase, cuando su bolsillo pesaba ya lo mismo que antes.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No hay duda de que es
una botella maravillosa –dijo Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y ahora muy buenos días,
mi querido amigo, ¡y que el diablo le acompañe! –dijo
el hombre.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">Un
momento –dijo Keawe–, yo ya me he divertido bastante.
</SPAN>Tenga su botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">La ha comprado usted por
menos de lo que yo pagué –replicó el hombre,
frotándose las manos–. La botella es completamente suya;
y, por mi parte, lo único que deseo es perderlo de vista
cuanto antes.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Con lo que llamó a su
criado chino e hizo que acompañara a Keawe hasta la puerta.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Cuando Keawe se encontró
en la calle con la botella bajo el brazo, empezó a pensar. «Si
es verdad todo lo que me han dicho de esta botella, puede que haya
hecho un pésimo negocio», se dijo a sí mismo.
«Pero quizá ese hombre me haya engañado».
Lo primero que hizo fue contar el dinero; la suma era exacta:
cuarenta y nueve dólares en moneda americana y una pieza de
Chile. «Parece que eso es verdad», se dijo Keawe. <SPAN LANG="en-US">«Veamos
otro punto.»</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Las calles de aquella parte de
la ciudad estaban tan limpias como las cubiertas de un barco, y
aunque era mediodía, tampoco se veía ningún
pasajero. Keawe puso la botella en una alcantarilla y se alejó.
Dos veces miró para atrás, y allí estaba la
botella de color lechoso y panza redonda, en el sitio donde la había
dejado. Miró por tercera vez y después dobló la
esquina; pero apenas lo había hecho cuando algo le golpeó
el codo, y ¡no era otra cosa que el largo cuello de la botella!
En cuanto a la redonda panza, estaba bien encajada en el bolsillo de
su chaqueta de piloto.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Parece que también
esto es verdad –dijo Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">La siguiente cosa que hizo fue
comprar un sacacorchos en una tienda y retirarse a un sitio oculto en
medio del campo. Una vez allí intentó sacar el corcho,
pero cada vez que lo intentaba la espiral salía otra vez y el
corcho seguía tan entero como al empezar.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Este corcho es distinto
de todos los demás –dijo Keawe, e inmediabamente empezó
a temblar y a sudar, porque la botella le daba miedo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Camino del puerto, vio una
tienda donde un hombre vendía conchas y mazas de islas
salvajes, viejas imágenes de dioses paganos, monedas antiguas,
pinturas de China y Japón y todas esas cosas que los marineros
llevan en sus baúles. En seguida se le ocurrió una
idea. Entró y le ofreció la botella al dueño por
cien dólares. El otro se rió de él al principio,
y le ofreció cinco; pero, en realidad, la botella era muy
curiosa: ninguna boca humana había soplado nunca un vidrio
como aquél, ni cabía imaginar unos colores más
bonitos que los que brillaban bajo su blanco lechoso, ni una sombra
más extraña que la que daba vueltas en su centro; de
manera que, después de regatear durante un rato a la manera de
los de su profesión, el dueño de la tienda le compró
la botella a Keawe por sesenta dólares y la colocó en
un estante en el centro del escaparate.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ahora –dijo Keawe–
he vendido por sesenta dólares lo que compré por
cincuenta o, para ser más exactos, por un poco menos, porque
uno de mis dólares venía de Chile. En seguida
averiguaré la verdad sobre otro punto.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Así que volvió a
su barco y, cuando abrió su baúl, allí estaba la
botella, que había llegado antes que él.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">En aquel barco Keawe tenía
un compañero que se llamaba Lopaka.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿Qué te
sucede –le preguntó Lopaka– que miras el baúl
tan fijamente?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Estaban solos en el castillo de
proa. Keawe le hizo prometer que guardaría el secreto y se lo
contó todo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Es un asunto muy extraño
–dijo Lopaka–; y me temo que vas a tener dificultades con
esa botella. Pero una cosa está muy clara: puesto que tienes
asegurados los problemas, será mejor que obtengas también
los beneficios. Decide qué es lo que deseas; da la orden y si
resulta tal como quieres, yo mismo te compraré la botella;
porque a mí me gustaría tener un velero y dedicarme a
comerciar entre las islas.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">No es
eso lo que me interesa –dijo Keawe–. </SPAN>Quiero una
hermosa casa y un jardín en la costa de Kona, donde nací;
y quiero que brille el sol sobre la puerta, y que haya flores en el
jardín, cristales en las ventanas, cuadros en las paredes, y
adornos y tapetes de telas muy finas sobre las mesas; exactamente
igual que la casa donde estuve hoy; sólo que un piso más
alta y con balcones alrededor, como en el palacio del rey; y que
pueda vivir allí sin preocupaciones de ninguna clase y
divertirme con mis amigos y parientes.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Bien –dijo
Lopaka–, volvamos con la botella a Hawaii; y si todo resulta
verdad como tú supones, te compraré la botella, como ya
he dicho, y pediré una goleta.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Quedaron de acuerdo en esto y
antes de que pasara mucho tiempo el barco regresó a Honolulú,
llevando consigo a Keawe, a Lopaka y a la botella. Apenas habían
desembarcado cuando encontraron en la playa a un amigo que
inmediatamente empezó a dar el pésame a Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No sé por qué
me estás dando el pésame –dijo Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿Es posible que
no te hayas enterado –dijo el amigo– de que tu tío,
aquel hombre tan bueno, ha muerto; y de que tu primo, aquel muchacho
tan bien parecido, se ha ahogado en el mar?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe lo sintió mucho y
al ponerse a llorar y a lamentarse, se olvidó de la botella.
Pero Lopaka estuvo reflexionando y cuando su amigo se calmó un
poco, le habló así:</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿No es cierto que
tu tío tenía tierras en Hawaii, en el distrito de Kaü?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No –dijo Keawe–;
en Kaü, no: están en la zona de las montañas, un
poco al sur de Hookena.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Esas tierras, ¿pasarán
a ser tuyas? –preguntó Lopaka.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Así es –dijo
Keawe, y empezó otra vez a llorar la muerte de sus familiares.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">No
–dijo Lopaka–; no te lamentes ahora. </SPAN>Se me ocurre
una cosa. ¿Y si todo esto fuera obra de la botella? Porque ya
tienes preparado el sitio para hacer la casa.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Si es así
–exclamó Keawe–, la botella me hace un flaco
servicio matando a mis parientes. Pero puede que sea cierto, porque
fue en un sitio así donde vi la casa con la imaginación.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">La casa, sin embargo,
todavía no está construida –dijo Lopaka.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Y probablemente
no lo estará nunca! –dijo Keawe–, porque si bien
mi tío tenía algo de café, ava y plátanos,
no será más que lo justo para que yo viva cómodamente;
y el resto de esa tierra es de lava negra.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="nl-NL">Vayamos
al abogado –dijo Lopaka–. </SPAN><SPAN LANG="en-US">Porque
yo sigo pensando lo mismo.</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Al hablar con el abogado, se
enteraron de que el tío de Keawe se había hecho
enormemente rico en los últimos tiempos y que le dejaba dinero
en abundancia.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Ya tienes el
dinero para la casa! –exclamó Lopaka.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Si está usted
pensando en construir una casa –dijo el abogado–, aquí
está la tarjeta de un arquitecto nuevo del que me cuentan
grandes cosas.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Cada vez mejor!
–exclamó Lopaka–. Está todo muy claro.
Sigamos obedeciendo órdenes.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que fueron a ver al
arquitecto, que tenía diferentes proyectos de casas sobre la
mesa.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Usted desea algo fuera
de lo corriente –dijo el arquitecto–. ¿Qué
le parece esto?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y le pasó a Keawe uno de
los dibujos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Cuando Keawe lo vio, dejó
escapar una exclamación, porque representaba exactamente lo
que él había visto con la imaginación.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«Ésta es la casa
que quiero», pensó Keawe. «A pesar de lo poco que
me gusta cómo viene a parar a mis manos, ésta es la
casa, y más vale que acepte lo bueno junto con lo malo.»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que le dijo al
arquitecto todo lo que quería, y cómo deseaba amueblar
la casa, y los cuadros que había que poner en las paredes y
las figuritas para las mesas; y luego le preguntó sin rodeos
cuánto le llevaría por hacerlo todo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El arquitecto le hizo muchas
preguntas, cogió una pluma e hizo un cálculo; y al
terminar pidió exactamente la suma que Keawe había
heredado.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Lopaka y Keawe se miraron el
uno al otro y asintieron con la cabeza.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«Está bien claro,
–pensó Keawe–, que voy a tener esta casa, tanto si
quiero como si no. Viene del diablo y temo que nada bueno salga de
ello; y si de algo estoy seguro es de que no voy a formular más
deseos mientras siga teniendo esta botella. Pero de la casa ya no me
puedo librar y más valdrá que acepte lo bueno junto con
lo malo.»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que llegó a un
acuerdo con el arquitecto y firmaron un documento. Keawe y Lopaka se
embarcaron otra vez camino de Australia; porque habían
decidido entre ellos que no intervendrían en absoluto,
dejarían que el arquitecto y el diablo de la botella
construyeran y decoraran aquella casa como mejor les pareciese.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El viaje fue bueno, aunque
Keawe estuvo todo el tiempo conteniendo la respiración, porque
había jurado que no formularía más deseos ni
recibiría más favores del diablo. Se había
cumplido ya el plazo cuando regresaron. El arquitecto les dijo que la
casa estaba lista y Keawe y Lopaka tomaron pasaje en el Hall camino
de Kona para ver la casa y comprobar si todo se había hecho
exactamente de acuerdo con la idea que Keawe tenía en la
cabeza.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">La casa se alzaba en la falda
del monte y era visible desde el mar. Por encima, el bosque seguía
subiendo hasta las nubes que traían la lluvia; por debajo, la
lava negra descendía en riscos donde estaban enterrados los
reyes de antaño. Un jardín florecía alrededor de
la casa con flores de todos los colores; había un huerto de
papayas a un lado y otro de árboles del pan en el lado
opuesto; por delante, mirando al mar, habían plantado el
mástil de un barco con una bandera. En cuanto a la casa, era
de tres pisos, con amplias habitaciones y balcones muy anchos en los
tres. Las ventanas eran de excelente cristal, tan claro como el agua
y tan brillante como un día soleado. Muebles de todas clases
adornaban las habitaciones. De las paredes colgaban cuadros con
marcos dorados: pinturas de barcos, de hombres luchando, de las
mujeres más hermosas y de los sitios más singulares; no
hay en ningún lugar del mundo pinturas con colores tan
brillantes como las que Keawe encontró colgadas de las paredes
de su casa. En cuanto a los otros objetos de adorno, eran de
extraordinaria calidad; relojes con carillón y cajas de
música, hombrecillos que movían la cabeza, libros
llenos de ilustraciones, armas muy valiosas de todos los rincones del
mundo, y los rompecabezas más elegantes para entretener los
ocios de un hombre solitario. Y como nadie querría vivir en
semejantes habitaciones, tan sólo pasar por ellas y
contemplarlas, los balcones eran tan amplios que un pueblo entero
hubiera podido vivir en ellos sin el menor agobio; y Keawe no sabía
qué era lo que más le gustaba: si el porche de atrás,
a donde llegaba la brisa procedente de la tierra y se podían
ver los huertos y las flores, o el balcón delantero, donde se
podía beber el viento del mar, contemplar la empinada ladera
de la montaña y ver al Hall yendo una vez por semana
aproximadamente entre Hookena y las colinas de Pele, o las goletas
siguiendo la costa para recoger cargamentos de madera, de ava y de
plátanos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Después de verlo todo,
Keawe y Lopaka se sentaron en el porche. –Bien –preguntó
Lopaka–, ¿está todo tal como lo habías
planeado?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">No
hay palabras para expresarlo –contestó Keawe–. </SPAN>Es
mejor de lo que había soñado y estoy que reviento de
satisfacción.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Sólo queda una
cosa por considerar –dijo Lopaka–; todo esto puede haber
sucedido de manera perfectamente natural, sin que el diablo de la
botella haya tenido nada que ver. Si comprara la botella y me quedara
sin la goleta, habría puesto la mano en el fuego para nada. Te
di mi palabra, lo sé: pero creo que no deberías negarme
una prueba más.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">He
jurado que no aceptaré más favores –dijo Keawe–.
</SPAN>Creo que ya estoy sufcientemente comprometido.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No pensaba en un favor
–replicó Lopaka–. Quisiera ver yo mismo al diablo
de la botella. No hay ninguna ventaja en ello y por tanto tampoco hay
nada de qué avergonzarse; sin embargo, si llego a verlo una
vez, quedaré convencido del todo. Así que accede a mi
deseo y déjame ver al diablo; el dinero lo tengo aquí
mismo y después de esto te compraré la botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Sólo hay una cosa
que me da miedo –dijo Keawe–. EI diablo puede ser una
cosa horrible de ver; y si le pones el ojo encima quizá no
tengas ya ninguna gana de quedarte con la botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Soy una persona de
palabra –dijo Lopaka–. Y aquí dejo el dinero,
entre los dos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Muy bien –replicó
Keawe–. Yo también siento curiosidad. De manera que,
vamos a ver: déjenos mirarlo, señor Diablo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Tan pronto como lo dijo, el
diablo salió de la botella y volvió a meterse, tan
rápidamente como un lagarto; Keawe y Lopaka quedaron
petrificados. Se hizo completamente de noche antes de que a
cualquiera de los dos se le ocurriera algo que decir o hallaran la
voz para decirlo: luego Lopaka empujó el dinero hacia Keawe y
recogió la botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Soy hombre de palabra
–dijo–, y bien puedes creerlo, porque de lo contrario no
tocaría esta botella ni con el pie. Bien, conseguiré mi
goleta y unos dólares para el bolsillo; luego me desharé
de este demonio tan pronto como pueda. Porque, si tengo que decirte
la verdad, verlo me ha dejado muy abatido.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Lopaka –dijo
Keawe–, procura no pensar demasiado mal de mí; sé
que es de noche, que los caminos están mal y que el
desfiladero junto a las tumbas no es un buen sitio para cruzarlo tan
tarde, pero confieso que desde que he visto el rostro de ese diablo,
no podré comer ni dormir ni rezar hasta que te lo hayas
llevado. Voy a darte una linterna, una cesta para poner la botella y
cualquier cuadro o adorno de la casa que te guste; después
quiero que marches inmediatamente y vayas a dormir a Hookena con
Nahinu.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe –dijo
Lopaka–, muchos hombres se enfadarían por una cosa así;
sobre todo después de hacerte un favor tan grande como es
mantener la palabra y comprar la botella; y en cuanto a ser de noche,
a la oscuridad y al camino junto a las tumbas, todas esas
circunstancias tienen que ser diez veces más peligrosas para
un hombre con semejante pecado sobre su conciencia y una botella como
ésta bajo el brazo. <SPAN LANG="en-US">Pero como yo también
estoy muy asustado, no me siento capaz de acusarte. </SPAN>Me iré
ahora mismo; y le pido a Dios que seas feliz en tu casa y yo
afortunado con mi goleta, y que los dos vayamos al cielo al final a
pesar del demonio y de su botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que Lopaka bajó
de la montaña; Keawe, por su parte, salió al balcón
delantero; estuvo escuchando el ruido de las herraduras y vio la luz
de la linterna cuando Lopaka pasaba junto al risco donde están
las tumbas de otras épocas; durante todo el tiempo Keawe
temblaba, se retorcía las manos y rezaba por su amigo, dando
gracias a Dios por haber escapado él mismo de aquel peligro.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Pero al día siguiente
hizo un tiempo muy hermoso, y la casa nueva era tan agradable que
Keawe se olvidó de sus terrores. Fueron pasando los días
y Keawe vivía allí en perpetua alegría. Le
gustaba sentarse en el porche de atrás; allí comía,
reposaba y leía las historias que contaban los periódicos
de Honolulú; pero cuando llegaba alguien a verle, entraba en
la casa para enseñarle las habitaciones y los cuadros. Y la
fama de la casa se extendió por todas partes; la llamaban
Ka–Hale Nui –la Casa Grande– en todo Kona; y a
veces la Casa Resplandeciente, porque Keawe tenía a su
servicio a un chino que se pasaba todo el día limpiando el
polvo y bruñendo los metales; y el cristal, y los dorados, y
las telas finas y los cuadros brillaban tanto como una mañana
soleada. En cuanto a Keawe mismo, se le ensanchaba tanto el corazón
con la casa que no podía pasear por las habitaciones sin
ponerse a cantar; y cuando aparecía algún barco en el
mar, izaba su estandarte en el mástil.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Así iba pasando el
tiempo, hasta que un día Keawe fue a Kailua para visitar a uno
de sus amigos. Le hicieron un gran agasajo, pero él se marchó
lo antes que pudo a la mañana siguiente y cabalgó muy
de prisa, porque estaba impaciente por ver de nuevo su hermosa casa;
y, además, la noche de aquel día era la noche en que
los muertos de antaño salen por los alrededores de Kona; y el
haber tenido ya tratos con el demonio hacía que Keawe tuviera
muy pocos deseos de tropezarse con los muertos. Un poco más
allá de Honaunau, al mirar a lo lejos, advirtió la
presencia de una mujer que se bañaba a la orilla del mar.
Parecía una muchacha bien desarrollada, pero Keawe no pensó
mucho en ello. Luego vio ondear su camisa blanca mientras se la
ponía, y después su holoku rojo; cuando Keawe llegó
a su altura, la joven había terminado de arreglarse y,
alejándose del mar, se había colocado junto al camino
con su holoku rojo; el baño la había tonificado y los
ojos le brillaban, llenos de amabilidad. Nada más verla Keawe
tiró de las riendas a su caballo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Creía conocer a
todo el mundo en esta zona –dijo él–. ¿Cómo
es que a ti no te conozco?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Soy Kokua, hija de Kiano
–respondió la muchacha–, y acabo de regresar de
Oahu. <SPAN LANG="de-DE">¿Quién es usted?</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="de-DE">Te lo
diré dentro de un poco –dijo Keawe, desmontando del
caballo–, pero no ahora mismo. Porque tengo una idea y si te
dijera quién soy, como es posible que hayas oído hablar
de mí, quizá al preguntarte no me dieras una respuesta
sincera. </SPAN>Pero antes de nada dime una cosa: ¿estás
casada?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Al oír esto, Kokua se
echó a reír.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Parece que es usted
quien hace todas las preguntas –dijo ella–. Y usted,
¿está casado?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No, Kokua, desde luego
que no –replicó Keawe–, y nunca he pensado en
casarme hasta este momento. Pero voy a decirte la verdad. Te he
encontrado aquí junto al camino y, al ver tus ojos que son
como estrellas, mi corazón se ha ido tras de ti tan veloz como
un pájaro. De manera que, si ahora no quieres saber nada de
mí, dilo, y me iré a mi casa; pero si no te parezco
peor que cualquier otro joven, dilo también, y me desviaré
para pasar la noche en casa de tu padre y mañana hablaré
con él.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Kokua no dijo una palabra, pero
miró hacia el mar y se echó a reír.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Kokua –dijo
Keawe–, si no dices nada, consideraré que tu silencio es
una respuesta favorable; asi que pongámonos en camino hacia la
casa de tu padre.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ella fue delante de él
sin decir nada; sólo de vez en cuando miraba para atrás
y luego volvía a apartar la vista; y todo el tiempo llevaba en
la boca las cintas del sombrero.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Cuando llegaron a la puerta,
Kiano salió a la veranda y dio la bienvenida a Keawe
llamándolo por su nombre. Al oírlo la muchacha se le
quedó mirando, porque la fama de la gran casa había
llegado a sus oídos; y no hace falta decir que era una gran
tentación. Pasaron todos juntos la velada muy alegremente; y
la muchacha se mostró muy descarada en presencia de sus padres
y estuvo burlándose de Keawe porque tenía un ingenio
muy vivo. Al día siguiente Keawe habló con Kiano y
después tuvo ocasión de quedarse a solas con la
muchacha.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Kokua –dijo él–,
ayer estuviste burlándote de mí durante toda la velada;
y todavía estás a tiempo de despedirme. No quise
decirte quién era porque tengo una casa muy hermosa y temía
que pensaras demasiado en la casa y poco en el hombre que te ama.
Ahora ya lo sabes todo, y si no quieres volver a verme, dilo cuanto
antes.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No –dijo Kokua;
pero esta vez no se echó a reír ni Keawe le preguntó
nada más.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Así fue el noviazgo de
Keawe; las cosas sucedieron de prisa; pero aunque una flecha vaya muy
veloz y la bala de un rifle todavía más rápida,
las dos pueden dar en el blanco. Las cosas habían ido de
prisa, pero también habían ido lejos y el recuerdo de
Keawe llenaba la imaginación de la muchacha; Kokua escuchaba
su voz al romperse las olas contra la lava de la playa, y por aquel
joven que sólo había visto dos veces hubiera dejado
padre y madre y sus islas nativas. En cuanto a Keawe, su caballo voló
por el camino de la montaña bajo el risco donde estaban las
tumbas, y el sonido de los cascos y la voz de Keawe cantando, lleno
de alegría, despertaban al eco en las cavernas de los muertos.
Cuando llegó a la Casa Resplandeciente todavía seguía
cantando. Se sentó y comió en el amplio balcón y
el chino se admiró de que su amo continuara cantando entre
bocado y bocado. El sol se ocultó tras el mar y llegó
la noche; Keawe estuvo paseándose por los balcones a la luz de
las lámparas en lo alto de la montaña y sus cantos
sobresaltaban a las tripulaciones de los barcos que cruzaban por el
mar.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«Aquí estoy ahora,
en este sitio mío tan elevado», se dijo a sí
mismo. «La vida no puede irme mejor; me hallo en lo alto de la
montaña; a mi alrededor, todo lo demás desciende. Por
primera vez iluminaré todas las habitaciones, usaré mi
bañera con agua caliente y fría y dormiré solo
en el lecho de la cámara nupcial.»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que el criado chino
tuvo que levantarse y encender las calderas; y mientras trabajaba en
el sótano oía a su amo cantando alegremente en las
habitaciones iluminadas. Cuando el agua empezó a estar
caliente el criado chino se lo advirtió a Keawe con un grito;
Keawe entró en el cuarto de baño; y el criado chino le
oyó cantar mientras la bañera de mármol se
llenaba de agua; y le oyó cantar también mientras se
desnudaba; hasta que, de repente, el canto cesó. El criado
chino estuvo escuchando largo rato; luego alzó la voz para
preguntarle a Keawe si todo iba bien, y Keawe le respondió:
«Sí», y le mandó que se fuera a la cama;
pero ya no se oyó cantar más en la Casa
Resplandeciente; y durante toda la noche, el criado chino estuvo
oyendo a su amo pasear sin descanso por los balcones.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Lo que había ocurrido
era esto: mientras Keawe se desnudaba para bañarse, descubrió
en su cuerpo una mancha semejante a la sombra del liquen sobre una
roca, y fue entonces cuando dejó de cantar. Porque había
visto otras manchas parecidas y supo que estaba atacado del Mal
Chino: la lepra.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Es bien triste para cualquiera
padecer esa enfermedad. Y también sería muy triste para
cualquiera abandonar una casa tan hermosa y tan cómoda y
separarse de todos sus amigos para ir a la costa norte de Molokai,
entre enormes farallones y rompientes. Pero ¿qué es eso
comparado con la situación de Keawe, que había
encontrado su amor un día antes y lo había conquistado
aquella misma mañana, y que veía ahora quebrarse todas
sus esperanzas en un momento, como se quiebra un trozo de cristal?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Estuvo un rato sentado en el
borde de la bañera; luego se levantó de un salto
dejando escapar un grito y corrió afuera; y empezó a
andar por el balcón, de un lado a otro, como alguien que está
desesperado.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«No me importaría
dejar Hawaii, el hogar de mis antepasados», se decía
Keawe. «Sin gran pesar abandonaría mi casa, la de las
muchas ventanas, situada en lo alto, aquí en las montañas.
No me faltaría valor para ir a Molokai, a Kalaupapa junto a
los farallones, para vivir con los leprosos y dormir allí
lejos de mis antepasados. Pero ¿qué agravio he
cometido, qué pecado pesa sobre mi alma, para que haya tenido
que encontrar a Kokua cuando salía del mar a la caída
de la tarde? ¡Kokua, la que me ha robado el alma! ¡Kokua,
la luz de mi vida! Quizá nunca llegue a casarme con ella,
quizá nunca más vuelva ni a acariciarla con mano
amorosa; ésa es la razón, Kokua, ¡por ti me
lamento!»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Tienen ustedes que fijarse en
la clase de hombre que era Keawe, ya que podría haber vivido
durante años en la Casa Resplandeciente sin que nadie llegara
a sospechar que estaba enfermo; pero a eso no le daba importancia si
tenía que perder a Kokua. Hubiera podido incluso casarse con
Kokua y muchos lo hubieran hecho, porque tienen alma de cerdo; pero
Keawe amaba a la doncella con amor varonil, y no estaba dispuesto a
causarle ningún daño ni a exponerla a ningún
peligro.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Algo después de la media
noche se acordó de la botella. Salió al porche y
recordó el día en que el diablo se había
mostrado ante sus ojos; y aquel pensamiento hizo que se le helara la
sangre en las venas.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«Esa botella es una cosa
horrible», pensó Keawe, «el diablo también
es una cosa horrible, y aún más horrible es la
posibilidad de arder para siempre en las llamas del infierno. Pero
¿qué otra posibilidad tengo de llegar a curarme o de
casarme con Kokua? ¡Cómo! ¿Fui capaz de desafiar
al demonio para conseguir una casa y no voy a enfrentarme con él
para recobrar a Kokua?»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Entonces recordó que al
día siguiente el Hall iniciaba su viaje de regreso a Honolulú.
«Primero tengo que ir allí», pensó, «y
ver a Lopaka. Porque lo mejor que me puede suceder ahora es que
encuentre la botella que tantas ganas tenía de perder de
vista».</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No pudo dormir ni un solo
momento; también la comida se le atragantaba; pero mandó
una carta a Kiano, y cuando se acercaba la hora de la llegada del
vapor, se puso en camino y cruzó por delante del risco donde
estaban las tumbas. Llovía; su caballo avanzaba con
dificultad; Keawe contempló las negras bocas de las cuevas y
envidió a los muertos que dormían en su interior,
libres ya de dificultades; y recordó cómo había
pasado por allí al galope el día anterior y se sintió
lleno de asombro. Finalmente llegó a Hookena y, como de
costumbre, todo el mundo se había reunido para esperar la
llegada del vapor. En el cobertizo delante del almacén estaban
todos sentados, bromeando y contándose las novedades; pero
Keawe no sentía el menor deseo de hablar y permaneció
en medio de ellos contemplando la lluvia que caía sobre las
casas, y las olas que estallaban entre las rocas, mientras los
suspiros se acumulaban en su garganta.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe, el de la Casa
Resplandeciente, está muy abatido –se decían unos
a otros. Así era, en efecto, y no tenía nada de
extraordinario.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Luego llegó el Hall y la
gasolinera lo llevó a bordo. La parte posterior del barco
estaba llena de haoles (blancos) que habían ido a visitar el
volcán como tienen por costumbre; en el centro se amontonaban
los kanakas, y en la parte delantera viajaban toros de Hilo y
caballos de Kaü, pero Keawe se sentó lejos de todos,
hundido en su dolor, con la esperanza de ver desde el barco la casa
de Kiano. Finalmente la divisó, junto a la orilla, sobre las
rocas negras, a la sombra de las palmeras; cerca de la puerta se veía
un holoku rojo no mayor que una mosca y que revoloteaba tan atareado
como una mosca. «¡Ah, reina de mi corazón»,
exclamó Keawe para sí, «arriesgaré mi alma
para recobrarte!»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Poco después, al caer la
noche, se encendieron las luces de las cabinas y los haoles se
reunieron para jugar a las cartas y beber whisky como tienen por
costumbre; pero Keawe estuvo paseando por cubierta toda la noche. Y
todo el día siguiente, mientras navegaban a sotavento de Maui
y de Molokai, Keawe seguía dando vueltas de un lado para otro
como un animal salvaje dentro de una jaula.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Al caer la tarde pasaron
Diamond Head y llegaron al muelle de Honolulú. Keawe bajó
en seguida a tierra y empezó a preguntar por Lopaka. Al
parecer se había convertido en propietario de una goleta –no
había otra mejor en las islas–, y se había
marchado muy lejos en busca de aventuras, quizá hasta
Pola–Pola, de manera que no cabía esperar ayuda por ese
lado. Keawe se acordó de un amigo de Lopaka, un abogado que
vivía en la ciudad (no debo decir su nombre), y preguntó
por él. Le dijeron que se había hecho rico de repente y
que tenía una casa nueva y muy hermosa en la orilla de
Waikiki; esto dio que pensar a Keawe, e inmediatamente alquiló
un coche y se dirigió a casa del abogado.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">La casa era muy nueva y los
árboles del jardín apenas mayores que bastones; el
abogado, cuando salió a recibirle, parecía un hombre
satisfecho de la vida.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">¿Qué
puedo hacer por usted? –dijo el abogado.</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Usted es amigo de Lopaka
–replicó Keawe–, y Lopaka me compró un
objeto que quizá usted pueda ayudarme a localizar.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El rostro del abogado se
ensombreció.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No voy a fingir que
ignoro de qué me habla, señor Keawe –dijo–,
aunque se trata de un asunto muy desagradable que no conviene
remover. No puedo darle ninguna seguridad, pero me imagino que si va
usted a cierto barrio quizá consiga averiguar algo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">A continuación le dio el
nombre de una persona que también en este caso será
mejor no repetir. Esto sucedió durante varios días, y
Keawe fue conociendo a diferentes personas y encontrando en todas
partes ropas y coches recién estrenados, y casas nuevas muy
hermosas y hombres muy satisfechos, aunque, claro está, cuando
les explicaba el motivo de su visita, sus rostros se ensombrecían.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«No hay duda de que estoy
en el buen camino», pensaba Keawe. «Esos trajes nuevos y
esos coches son otros tantos regalos del demonio de la botella, y
esos rostros satisfechos son los rostros de personas que han
conseguido lo que deseaban y han podido librarse después de
ese maldito recipiente. Cuando vea mejillas sin color y oiga suspiros
sabré que estoy cerca de la botella.»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Sucedió que, finalmente,
le recomendaron que fuera a ver a un haole en Beritania Street.
Cuando llegó a la puerta, alrededor de la hora de la cena,
Keawe se encontró con los típicos indicios: nueva casa,
jardín recién plantado y luz eléctrica tras las
ventanas; y cuando apareció el dueño, un escalofrío
de esperanza y de miedo recorrió el cuerpo de Keawe, porque
tenía delante de él a un hombre joven tan pálido
como un cadáver, con marcadísimas ojeras,
prematuramente calvo y con la expresión de un hombre en
capilla.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«Tiene que estar aquí,
no hay duda», pensó Keawe, y a aquel hombre no le ocultó
en absoluto cuál era su verdadero propósito.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">He venido a comprar la
botella –dijo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Al oír aquellas
palabras el joven haole de Beritania Street tuvo que apoyarse contra
la pared.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡La botella!
–susurró–. ¡Comprar la botella!</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Dio la impresión de que
estaba a punto de desmayarse y, cogiendo a Keawe por el brazo, lo
llevó a una habitación y escanció dos vasos de
vino.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">A su salud –dijo
Keawe, que había pasado mucho tiempo con haoles en su época
de marinero–. Sí –añadió–, he
venido a comprar la botella. ¿Cuál es el precio que
tiene ahora?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Al oír esto al joven se
le escapó el vaso de entre los dedos y miró a Keawe
como si fuera un fantasma.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">El
precio –dijo–. ¡El precio! ¿No sabe usted
cuál es el precio?</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">Por
eso se lo pregunto –replicó Keawe–. </SPAN>Pero
¿qué es lo que tanto le preocupa? ¿Qué
sucede con el precio?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">La botella ha disminuido
mucho de valor desde que usted la compró, señor Keawe
–dijo el joven tartamudeando.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Bien, bien; así
tendré que pagar menos por ella –dijo Keawe–.
<SPAN LANG="en-US">¿Cuánto le costó a usted?</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El joven estaba tan blanco como
el papel.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Dos centavos –dijo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿Cómo?
–exclamó Keawe–, ¿dos centavos? Entonces,
usted sólo puede venderla por uno. Y el que la compre...
–Keawe no pudo terminar la frase; el que comprara la botella no
podría venderla nunca y la botella y el diablo se quedarían
con él hasta su muerte, y cuando muriera se encargarían
de llevarlo a las llamas del infierno.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El joven de Beritania Street se
puso de rodillas.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Cómprela,
por el amor de Dios! –exclamó–. Puede quedarse
también con toda mi fortuna. Estaba loco cuando la compré
a ese precio. Había malversado fondos en el almacén
donde trabajaba; si no lo hacía estaba perdido, hubiera
acabado en la cárcel.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Pobre criarura –dijo
Keawe–; fue usted capaz de arriesgar su alma en una aventura
tan desesperada, para evitar el castigo por su deshonra, ¿y
cree que yo voy a dudar cuando es el amor lo que tengo delante de mí?
Tráigame la botella y el cambio que sin duda tiene ya
preparado. Es preciso que me dé la vuelta de estos cinco
centavos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe no se había
equivocado; el joven tenía las cuatro monedas en un cajón;
la botella cambió de manos y tan pronto como los dedos de
Keawe rodearon su cuello le susurró que deseaba quedar limpio
de la enfermedad. Y, efectivamente, cuando se desnudó delante
de un espejo en la habitación del hotel, su piel estaba tan
sonrosada como la de un niño. Pero lo más extraño
fue que inmediatamente se operó una transformación
dentro de él y el Mal Chino le importaba muy poco y tampoco
sentía interés por Kokua; no pensaba más que en
una cosa: que estaba ligado al diablo de la botella para toda la
eternidad y no le quedaba otra esperanza que la de ser para siempre
una pavesa en las llamas del infierno. En cualquier caso, las veía
ya brillar delante de él con los ojos de la imaginación;
su alma se encogió y la luz se convirtió en tinieblas.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Cuando Keawe se recuperó
un poco, se dio cuenta de que era la noche en que tocaba una orquesta
en el hotel. Bajó a oírla porque temía quedarse
solo; y allí, entre caras alegres, paseó de un lado
para otro, escuchó las melodías y vio a Berger llevando
el compás; pero todo el tiempo oía crepitar las llamas
y veía un fuego muy vivo ardiendo en el pozo sin fondo del
infierno. De repente la orquesta tocó Hiki–ao–ao,
una canción que él había cantado con Kokua, y
aquellos acordes le devolvieron el valor.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«Ya está hecho»,
pensó, «y una vez más tendré que aceptar
lo bueno junto con lo malo».</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe regresó a Hawaii
en el primer vapor y, tan pronto como fue posible, se casó con
Kokua y la llevó a la Casa Resplandeciente en la ladera de la
montaña.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Cuando los dos estaban juntos,
el corazón de Keawe se tranquilizaba; pero tan pronto como se
quedaba solo empezaba a cavilar sobre su horrible situación, y
oía crepitar las llamas y veía el fuego abrasador en el
pozo sin fondo. Era cierto que la muchacha se había entregado
a él por completo; su corazón latía más
de prisa al verlo, y su mano buscaba siempre la de Keawe; y estaba
hecha de tal manera de la cabeza a los pies que nadie podía
verla sin alegrarse. Kokua era afable por naturaleza. De sus labios
salían siempre palabras cariñosas. Le gustaba mucho
cantar, y cuando recorría la Casa Resplandeciente gorjeando
como los pájaros era ella el objeto más hermoso que
había en los tres pisos. Keawe la contemplaba y la oía
embelesado y luego iba a esconderse en un rincón y lloraba y
gemía pensando en el precio que había pagado por ella;
después tenía que secarse los ojos y lavarse la cara e
ir a sentarse con ella en uno de los balcones, acompañándola
en sus canciones y correspondiendo a sus sonrisas con el alma llena
de angustia.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Pero llegó un día
en que Kokua empezó a arrastrar los pies y sus canciones se
hicieron menos frecuentes; y ya no era sólo Keawe el que
lloraba a solas, sino que los dos se retiraban a dos balcones
situados en lados opuestos, con toda la anchura de la Casa
Resplandeciente entre ellos. Keawe estaban tan hundido en la
desesperación que apenas notó el cambio, alegrándose
tan sólo de tener más horas de soledad durante las que
cavilar sobre su destino y de no verse condenado con tanta frecuencia
a ocultar un corazón enfermo bajo una cara sonriente. Pero un
día, andando nor la casa sin hacer ruido, escuchó
sollozos como de un niño y vio a Kokua moviendo la cabeza y
llorando como los que están perdidos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Haces bien lamentándote
en esta casa, Kokua –dijo Keawe–. Y, sin embargo, daría
media vida para que pudieras ser feliz.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Feliz! –exclamó
ella–. Keawe, cuando vivías solo en la Casa
Resplandeciente, toda la gente de la isla se hacía lenguas de
tu felicidad; tu boca estaba siempre llena de risas y de canciones y
tu rostro resplandecía como la aurora. Después te
casaste con la pobre Kokua; y el buen Dios sabrá qué es
lo que le falta, pero desde aquel día no has vuelto a sonreír.
¿Qué es lo que me pasa? Creía ser bonita y sabía
que amaba a mi marido. ¿Qué es lo que me pasa que
arrojo esta nube sobre él?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Pobre Kokua –dijo
Keawe–. Se sentó a su lado y trató de cogerle la
mano; pero ella la apartó. –Pobre Kokua –dijo de
nuevo–. ¡Pobre niñita mia! ¡Y yo que creía
ahorrarte sufrimientos durante todo este tiempo! <SPAN LANG="en-US">Pero
lo sabrás todo. Así, al menos, te compadecerás
del pobre Keawe; comprenderás lo mucho que te amaba cuando
sepas que prefirió el infierno a perderte; y lo mucho que aún
te ama, puesto que todavía es capaz de sonreír al
contemplarte. </SPAN>Y a continuación, le contó toda su
historia desde el principio.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">¿Has
hecho eso por mí? </SPAN>–exclamó Kokua–.
Entonces, ¡qué me importa nada! –y, abrazándole,
se echó a llorar.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Querida mía!
–dijo Keawe–; sin embargo, cuando pienso en el fuego del
infierno, ¡a mi sí que me importa!</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">No
digas eso –respondió ella–; ningún hombre
puede condenarse por amar a Kokua si no ha cometido ninguna otra
falta. </SPAN>Desde ahora te digo, Keawe, que te salvaré con
estas manos o pereceré contigo. <SPAN LANG="en-US">¿Has
dado tu alma por mi amor y crees que yo no moriría por
salvarte?</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Querida mía!
Aunque murieras cien veces, ¿cuál sería la
diferencia? –exclamó él–. Serviría
únicamente para que tuviera que esperar a solas el día
de mi condenación.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">Tú
no sabes nada –dijo ella–. </SPAN>Yo me eduqué en
un colegio de Honolulú; no soy una chica corriente. Y desde
ahora te digo que salvaré a mi amante. ¿No me has
hablado de un centavo? ¿Ignoras que no todos los países
tienen dinero americano? En Inglaterra existe una moneda que vale
alrededor de medio centavo. ¡Qué lástima!
–exclamó en seguida–; eso no lo hace mucho mejor,
porque el que comprara la botella se condenaría y ¡no
vamos a encontrar a nadie tan valiente como mi Keawe! Pero también
está Francia; allí tienen una moneda a la que llaman
céntimo y de ésos se necesitan aproximadamente cinco
para poder cambiarlos por un centavo. <SPAN LANG="en-US">No
encontraremos nada mejor. </SPAN>Vámonos a las islas del
Viento; salgamos para Tahití en el primer barco que zarpe.
Allí tendremos cuatro céntimos, tres céntimos,
dos céntimos y un céntimo: cuatro posibles ventas y
nosotros dos para convencer a los compradores. <SPAN LANG="en-US">¡Vamos,
Keawe mío! </SPAN>Bésame y no te preocupes más.
<SPAN LANG="nl-NL">Kokua te defenderá.</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Regalo de Dios!
–exclamó Keawe–. ¡No creo que el Señor
me castigue por desear algo tan bueno! Sea como tú dices;
llévame donde quieras: pongo mi vida y mi salvación en
tus manos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Muy de mañana al día
siguiente Kokua estaba ya haciendo sus preparativos. Buscó el
baúl de marinero de Keawe; primero puso la botella en una
esquina; luego colocó sus mejores ropas y los adornos más
bonitos que había en la casa.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Porque –dijo–
si no parecemos gente rica, ¿quién va a creer en la
botella?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Durante todo el tiempo de los
preparativos estuvo tan alegre como un pájaro; sólo
cuando miraba en dirección a Keawe los ojos se le llenaban de
lágrimas y tenía que ir a besarlo. En cuanto a Keawe,
se le había quitado un gran peso de encima; ahora que alguien
compartía su secreto y había vislumbrado una esperanza
parecía un hombre distinto: caminaba otra vez con paso ligero
y respirar ya no era una obligación penosa. El terror, sin
embargo, no andaba lejos; y de vez en cuando, de la misma manera que
el viento apaga un cirio, la esperanza moría dentro de él
y veía otra vez agitarse las llamas y el fuego abrasador del
infierno.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Anunciaron que iban a hacer un
viaje de placer por los Estados Unidos: a todo el mundo le pareció
una cosa extraña, pero más extraña les hubiera
parecido la verdad si hubieran podido adivinarla. De manera que se
trasladaron a Honolulú en el Hall y de allí a San
Francisco en el Umantilla con muchos haoles; y en San Fraacisco se
embarcaron en el bergantín correo, el Tropic Bird, camino de
Papeete, la ciudad francesa más importante de las islas del
sur. Llegaron allí, después de un agradable viaje,
cuando los vientos alisios soplaban suavemente, y vieron los
arrecifes en los que van a estrellarse las olas, y Motuiti con sus
palmeras, y cómo el bergantín se adentraba en el
puerto, y las casas blancas de la ciudad a lo largo de la orilla
entre árboles verdes, y, por encima, las montañas y las
nubes de Tahití, la isla prudente.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Consideraron que lo más
conveniente era alquilar una casa, y eligieron una situada frente a
la del cónsul británico; se trataba de hacer gran
ostentación de dinero y de que se les viera por todas partes
bien provistos de coches y caballos. Todo esto resultaba fácil
mientras tuvieran la botella en su poder, porque Kouka era más
atrevida que Keawe y siempre que se le ocurría, llamaba al
diablo para que le proporcionase veinte o cien dólares. De
esta forma pronto se hicieron notar en la ciudad; y los extranjeros
procedentes de Hawaii, y sus paseos a caballo y en coche, y los
elegantes holokus y los delicados encajes de Kokua fueron tema de
muchas conversaciones.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Se acostumbraron a la lengua de
Tahití, que es en realidad semejante a la de Hawaii, aunque
con cambios en ciertas letras; y en cuanto estuvieron en condiciones
de comunicarse, trataron de vender la botella. Hay que tener en
cuenta que no era un tema fácil de abordar; no era fácil
convencer a la gente de que hablaban en serio cuando les ofrecían
por cuatro céntimos una fuente de salud y de inagotables
riquezas. Era necesario además explicar los peligros de la
botella; y, o bien los posibles compradores no creían nada en
absoluto y se echaban a reír, o se percataban sobre todo de
los aspectos más sombríos y, adoptando un aire muy
solemne, se alejaban de Keawe y Kokua, considerándolos
personas en trato con el demonio. De manera que en lugar de hacer
progresos, los esposos descubrieron al cabo de poco tiempo que todo
el mundo les evitaba; los niños se alejaban de ellos corriendo
y chillando, cosa que a Kokua le resultaba insoportable; los
católicos hacían la señal de la cruz al pasar a
su lado y todos los habitantes de la isla parecían estar de
acuerdo en rechazar sus proposiciones.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Con el paso de los días
se fueron sintiendo cada vez más deprimidos. Por la noche,
cuando se sentaban en su nueva casa después del día
agotador, no intercambiaban una sola palabra y si se rompía el
silencio era porque Kokua no podía reprimir más sus
sollozos. Algunas veces rezaban juntos; otras colocaban la botella en
el suelo y se pasaban la velada contemplando los movimientos de la
sombra en su interior. En tales ocasiones tenían miedo de irse
a descansar. Tardaba mucho en llegarles el sueño y si uno de
ellos se adormilaba, al despertarse hallaba al otro llorando
silenciosamente en la oscuridad o descubría que estaba solo,
porque el otro había huido de la casa y de la proximidad de la
botella para pasear bajo los bananos en el jardín o para vagar
por la playa a la luz de la luna.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Así fue como Kokua se
despertó una noche y encontró que Keawe se había
marchado. Tocó la cama y el otro lado del lecho estaba frío.
Entonces se asustó, incorporándose. Un poco de luz de
luna se filtraba entre las persianas. Había suficiente
claridad en la habitación para distinguir la botella sobre el
suelo. Afuera soplaba el viento y hacía gemir los grandes
árboles de la avenida mientras las hojas secas batían
en la veranda. En medio de todo esto Kokua tomó conciencia de
otro sonido; difícilmente hubiera podido decir si se trababa
de un animal o de un hombre, pero sí que era tan triste como
la muerte y que le desgarraba el alma. Kokua se levantó sin
hacer ruido, entreabrió la puerta y contempló el jardín
iluminado por la luna. Allí, bajo los bananos, yacía
Keawe con la boca pegada a la tierra y eran sus labios los que
dejaban escapar aquellos gemidos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">La primera idea de Kokua fue ir
corriendo a consolarlo; pero en seguida comprendió que no
debía hacerlo. Keawe se había comportado ante su esposa
como un hombre valiente; no estaba bien que ella se inmiscuyera en
aquel momento de debilidad. Ante este pensamiento Kokua retrocedió,
volviendo otra vez al interior de la casa.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">«¡Qué
negligente he sido, Dios mío!», pensó. </SPAN>«¡Qué
débil! Es él, y no yo, quien se enfrenta con la condena
eterna; la maldición recayó sobre su alma y no sobre la
mía. Su preocupación por mi bien y su amor por una
criatura tan poco digna y tan incapaz de ayudarle son las causas de
que ahora vea tan cerca de sí las llamas del infierno y hasta
huela el humo mientras yace ahí fuera, iluminado por la luna y
azotado por el viento. ¿Soy tan torpe que hasta ahora nunca se
me ha ocurrido considerar cuál es mi deber, o quizá
viéndolo he preferido ignorarlo? Pero ahora, por fin, alzo mi
alma en manos de mi afecto; ahora digo adiós a la blanca
escalinata del paraíso y a los rostros de mis amigos que están
allí esperando. ¡Amor por amor y que el mío sea
capaz de igualar al de Keawe! ¡Alma por alma y que la mía
perezca.» Kokua era una mujer con gran destreza manual y en
seguida estuvo preparada. Cogió el cambio, los preciosos
céntimos que siempre tenía al alcance de la mano,
porque es una moneda muy poco usada, y habían ido a
aprovisionarse a una oficina del Gobierno. Cuando Kokua avanzaba ya
por la avenida, el viento trajo unas nubes que ocultaron la luna. La
ciudad dormía y la muchacha no sabía hacia dónde
dirigirse hasta que oyó una tos que salía de debajo de
un árbol.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Buen hombre –dijo
Kokua–, ¿qué hace usted aquí solo en una
noche tan fría?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El anciano apenas podía
expresarse a causa de la tos, pero Kokua logró enterarse de
que era viejo y pobre, y un extranjero en la isla.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">¿Me
haría usted un favor? </SPAN>–dijo Kokua–. De
extrajero a extranjera y de anciano a muchacha, ¿no querrá
usted ayudar a una hija de Hawaii?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">Ah
–dijo el anciano–. </SPAN>Ya veo que eres la bruja de las
Ocho Islas y que también quieres perder mi alma. Pero he oído
hablar de ti y te aseguro que tu perversidad nada conseguirá
contra mí.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Siéntese aquí
–le dijo Kokua–, y déjeme que le cuente una
historia.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y le contó la historia
de Keawe desde el principio hasta el fin.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y yo soy su esposa –dijo
Kokua al terminar–; la esposa que Keawe compró a cambio
de su alma. ¿Qué debo hacer? Si fuera yo misma a
comprar la botella, no aceptaría. Pero si va usted, se la dará
gustosísimo; me quedaré aquí esperándole:
usted la comprará por cuatro céntimos y yo se la
volveré a comprar por tres. ¡Y que el Señor de
fortaleza a una pobre muchacha!</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Si trataras de engañarme
–dijo el anciano–, creo que Dios te mataría.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Sí que lo
haría! –exclamó Kokua–. No le quepa duda.
<SPAN LANG="en-US">No podría ser tan malvada. Dios no lo
consentiría.</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Dame los cuatro céntimos
y espérame aquí –dijo el anciano.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ahora bien, cuando Kokua se
quedó sola en la calle, todo su valor desapareció. El
viento rugía entre los árboles y a ella le parecía
que las llamas del infierno estaban ya a punto de acometerla; las
sombras se agitaban a la luz del farol, y le parecían las
manos engarfiadas de los mensajeros del maligno. Si hubiera tenido
fuerzas, habría echado a correr y de no faltarle el aliento
habría gritado; pero fue incapaz de hacer nada y se quedó
temblando en la avenida como una niñita muy asustada.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Luego vio al anciano que
regresaba trayendo la botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">He
hecho lo que me pediste –dijo al llegar junto a ella. </SPAN>Tu
marido se ha quedado llorando como un niño; dormirá en
paz el resto de la noche.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y extendió la mano
ofreciéndole la botella a Kokua.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Antes de dármela
–jadeó Kokua– aprovéchese también de
lo bueno: pida verse libre de su tos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Soy muy viejo –replicó
el otro–, y estoy demasiado cerca de la tumba para aceptar
favores del demonio. Pero ¿qué sucede? ¿Por qué
no coges la botella? <SPAN LANG="en-US">¿Acaso dudas?</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">¡No,
no dudo! </SPAN>–exclamó Kokua–. Pero me faltan
las fuerzas. Espere un momento. Es mi mano la que se resiste y mi
carne la que se encoge en presencia de ese objeto maldito. <SPAN LANG="en-US">¡Un
momento tan sólo!</SPAN></FONT></P>
<P LANG="en-US" ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">El anciano miró a Kokua
afectuosamente.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">¡Pobre
niña –dijo–; tienes miedo; tu alma te hace dudar.
</SPAN>Bueno, me quedaré yo con ella. Soy viejo y nunca más
conoceré la felicidad en este mundo, y en cuanto al otro...</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Démela!
–jadeó Kokua–. Aquí tiene su dinero. ¿Cree
que soy tan vil como para eso? Deme la botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="nl-NL">Que
Dios te bendiga, hija mía –dijo el anciano.</SPAN></FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Kokua ocultó la botella
bajo su holoku, se despidió del anciano y echó a andar
por la avenida sin preocuparse de saber en qué dirección.
Porque ahora todos los caminos daban lo mismo; todos la llevaban
igualmente al infierno. Unas veces iba andando y otras corría;
unas veces gritaba y otras se tumbaba en el polvo junto al camino y
lloraba. Todo lo que había oído sobre el infierno le
volvía ahora a la imaginación; contemplaba el brillo de
las llamas, se asfixiaba con el acre olor del humo y sentía
deshacerse su carne sobre los carbones encendidos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Poco antes del amanecer
consiguió serenarse y volver a casa. Keawe dormía igual
que un niño, tal como el anciano le había asegurado.
Kokua se detuvo a contemplar su rostro.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ahora, esposo mío
–dijo–, te toca a ti dormir. Cuando despiertes podrás
cantar y reír. Pero la pobre Kokua, que nunca quiso hacer mal
a nadie, no volverá a dormir tranquila, ni a cantar, ni a
divertirse.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Después Kokua se tumbó
en la cama al lado de Keawe y su dolor era tan grande que cayó
al instante en un sopor profundísimo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Su esposo se despertó ya
avanzada la mañana y le dio la buena noticia. Era como si la
alegría lo hubiera trastornado, porque no se dio cuenta de la
aflicción de Kokua, a pesar de lo mal que ella la disimulaba.
Aunque las palabras se le atragantaran, no tenía importancia;
Keawe se encargaba de decirlo todo. A la hora de comer no probó
bocado, pero ¿quién iba a darse cuenta?, porque Keawe
no dejó nada en su plato. Kokua lo veía y le oía
como si se tratara de un mal sueño; había veces en que
se olvidaba o dudaba y se llevaba las manos a la frente; porque
saberse condenada y escuchar a su marido hablando sin parar de
aquella manera le resultaba demasiado monstruoso.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Mientras tanto, Keawe comía
y charlaba, hacía planes para su regreso a Hawaii, le daba las
gracias a Kokua por haberlo salvado, la acariciaba y le decía
que en realidad el milagro era obra suya. Luego Keawe em pezó
a reírse del viejo que había sido lo suficientemente
estúpido como para comprar la botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Parecía un
anciano respetable –dijo Keawe– Pero no se puede juzgar
por las apariencias, porque ¿para qué necesitaría
la botella ese viejo réprobo?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Esposo mío –dijo
Kokua humildemente–, su intención puede haber sido
buena.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe se echó a reír
muy enfadado.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Tonterías!
–exclamó acto seguido–. Un viejo pícaro, te
lo digo yo; y estúpido por añadidura. Ya era bien
difícil vender la botella por cuatro céntimos, pero por
tres será completamente imposible. Apenas queda margen y todo
el asunto empieza a oler a chamusquina... –dijo Keawe,
estremeciéndose–. Es cierto que yo la compré por
un centavo cuando no sabía que hubiera monedas de menos valor.
Pero es absurdo hacer una cosa así; nunca aparecerá
otro que haga lo mismo, y la persona que tenga ahora esa botella se
la llevará consigo a la tumba.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿No es una cosa
terrible, esposo mío –dijo Kokua–, que la
salvación propia signifique la condenación eterna de
otra persona? <SPAN LANG="en-US">Creo que yo no podría tomarlo
a broma. </SPAN>Creo que me sentiría abatido y lleno de
melancolía. Rezaría por el nuevo dueño de la
botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe se enfadó aún
más al darse cuenta de la verdad que encerraban las palabras
de Kokua.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Tonterías!
–exclamó–. Puedes sentirte llena de melancolía
si así lo deseas. Pero no me parece que sea ésa la
actitud lógica de una buena esposa. Si pensaras un poco en mí,
tendría que darte vergüenza.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Luego salió y Kokua se
quedó sola.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿Qué
posibilidades tenía ella de vender la botella por dos
céntimos? Kokua se daba cuenta de que no tenía ninguna.
Y en el caso de que tuviera alguna, ahí estaba su marido
empeñado en devolverla a toda prisa a un país donde no
había ninguna moneda inferior al centavo. Y ahí estaba
su marido abandonándola y recriminándola a la mañana
siguiente después de su sacrificio.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ni siquiera trató de
aprovechar el tiempo que pudiera quedarle: se limitó a
quedarse en casa, y unas veces sacaba la botella y la contemplaba con
indecible horror y otras volvía a esconderla llena de
aborrecimiento.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">A la larga Keawe terminó
por volver y la invitó a dar un paseo en coche.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Estoy enferma esposo mío
–dijo ella–. No tengo ganas de nada. Perdóname,
pero no me divertiría.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Esto hizo que Keawe se enfadara
todavía más con ella, porque creía que le
entristecía el destino del anciano, y consigo mismo, porque
pensaba que Kokua tenía razón y se avergonzaba de ser
tan feliz.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Eso es lo que
piensas de verdad –exclamó–, y ése es el
afecto que me tienes! Tu marido acaba de verse a salvo de la
condenación eterna a la que se arriesgó por tu amor y
tú no tienes ganas de nada! Kokua, tu corazón es un
corazón desleal.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe volvió a marcharse
muy furioso y estuvo vagabundeando todo el día por la ciudad.
Se encontró con unos amigos y estuvieron bebiendo juntos;
luego alquilaron un coche para ir al campo y allí siguieron
bebiendo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Uno de los que bebían
con Keawe era un brutal haole ya viejo que había sido
contramaestre de un ballenero y también prófugo,
buscador de oro y presidiario en varias cárceles. Era un
hombre rastrero; le gustaba beber y ver borrachos a los demás;
y se empeñaba en que Keawe tomara una copa tras otra. Muy
pronto, a ninguno de ellos le quedaba más dinero.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Eh, tú!
–dijo el contramaestre–, siempre estás diciendo
que eres rico. Que tienes una botella o alguna tontería
parecida.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Sí –dijo
Keawe–, soy rico; volveré a la ciudad y le pediré
algo de dinero a mi mujer, que es la que lo guarda.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ése no es un buen
sistema, compañero –dijo el contramaestre–. Nunca
confíes tu dinero a una mujer. Son todas tan falsas como
Judas; no la pierdas de vista.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Aquellas palabras impresionaron
mucho a Keawe porque la bebida le había enturbiado el cerebro.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">«No me extrañaría
que fuera falsa», pensó. «¿Por qué
tendría que entristecerle tanto mi liberación? Pero voy
a demostrarle que a mí no se me engaña tan fácilmente.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">La pillaré in fraganti.»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que cuando regresaron
a la ciudad, Keawe le pidió al contramaestre que le esperara
en la esquina, junto a la cárcel vieja, y él siguió
solo por la avenida hasta la puerta de su casa. Era otra vez de
noche; dentro había una luz, pero no se oía ningún
ruido. Keawe dio la vuelta a la casa, abrió con mucho cuidado
la puerta de atrás y miró dentro.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Kokua estaba sentada en el
suelo con la lámpara a su lado; delante había una
botella de color lechoso, con una panza muy redonda y un cuello muy
largo; y mientras la contemplaba, Kokua se retorcía las manos.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe se quedó mucho
tiempo en la puerta, mirando. Al principio fue incapaz de reaccionar;
luego tuvo miedo de que la venta no hubiera sido válida y de
que la botella hubiera vuelto a sus manos como le sucediera en San
Francisco; y al pensar en esto notó que se le doblaban las
rodillas y los vapores del vino se esfumaron de su cabeza como la
neblina desaparece de un río con los primeros rayos del sol.
Después se le ocurrió otra idea. Era una idea muy
extraña e hizo que le ardieran las mejillas. «Tengo que
asegurarme de esto», pensó.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que cerró la
puerta, dio la vuelta a la casa y entró de nuevo haciendo
mucho ruido, como si acabara de llegar. Pero cuando abrió la
puerta principal ya no se veía la botella por ninguna parte; y
Kokua estaba sentada en una silla y se sobresaltó como alguien
que se despierta.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">He
estado bebiendo y divirtiéndome todo el día –dijo
Keawe–. He encontrado unos camaradas muy simpáticos y
vengo sólo por más dinero para seguir bebiendo y
corriéndonos la gran juerga.</SPAN></FONT></P>
<P LANG="en-US" ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Tanto su rostro como su voz
eran tan severos como los de un juez, pero Kokua estaba demasiado
preocupada para darse cuenta.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Haces muy bien en usar
de tu dinero, esposo mío –dijo ella con voz temblorosa.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ya sé que hago
bien en todo –dijo Keawe, yendo directamente hacia el baúl
y cogiendo el dinero. También miró detrás, en el
rincón donde guardaba la botella, pero la botella no estaba
allí.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Entonces el baúl empezó
a moverse como un alga marina y la casa a dilatarse como una espiral
de humo, porque Keawe comprendió que estaba perdido, y que no
le quedaba ninguna escapatoria. «Es lo que me temía»,
pensó. «Es ella la que ha comprado la botella.»</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Luego se recobró un
poco, alzándose de nuevo; pero el sudor le corría por
la cara tan abundante como si se tratara de gotas de lluvia y tan
frío como si fuera agua de pozo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">Kokua
–dijo Keawe–, esta mañana me he enfadado contigo
sin razón alguna. </SPAN>Ahora voy otra vez a divertirme con
mis compañeros –añadió, riendo sin mucho
entusiasmo–. Pero sé que lo pasaré mejor si me
perdonas antes de marcharme.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Un momento después Kokua
estaba agarrada a sus rodillas y se las besaba mientras ríos
de lágrimas corrían por sus mejillas.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Sólo
quería que me dijeras una palabra amable! –exclamó
ella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ojalá nunca
volvamos a pensar mal el uno del otro –dijo Keawe; acto seguido
volvió a marcharse.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Keawe no había cogido
más dinero que parte de la provisión de monedas de un
céntimo que consiguieran nada más llegar. Sabía
muy bien que no tenía ningún deseo de seguir bebiendo.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Puesto que su mujer había
dado su alma por él, Keawe tenía ahora que dar la suya
por Kokua; no era posible pensar en otra cosa.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">En la esquina, junto a la
cárcel vieja, le esperaba el contramaestre.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Mi mujer tiene la
botella –dijo Keawe–, y si no me ayudas a recuperarla, se
habrán acabado el dinero y la bebida por esta noche.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿No querrás
decirme que esa historia de la botella va en serio? –exclamó
el contramaestre.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">Pongámonos
bajo el farol –dijo Keawe–. </SPAN>¿Tengo aspecto
de estar bromeando?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Debe de ser cierto –dijo
el contramaestre–, porque estás tan serio como si
vinieras de un entierro.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Escúchame,
entonces –dijo Keawe–; aquí tienes dos céntimos;
entra en la casa y ofréceselos a mi mujer por la botella, y
(si no estoy equivocado) te la entregará inmediatamente.
Traémela aquí y yo te la volveré a comprar por
un céntimo; porque tal es la ley con esa botella: es preciso
venderla por una suma inferior a la de la compra. Pero en cualquier
caso no le digas una palabra de que soy yo quien te envía.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Compañero, ¿no
te estarás burlando de mí?, –quiso saber el
contramaestre.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Nada malo te sucedería
aunque fuera así –respondió Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Tienes razón,
compañero –dijo el contramaestre.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y si dudas de mí
–añadió Keawe– puedes hacer la prueba. Tan
pronto como salgas de la casa, no tienes más que desear que se
te llene el bolsillo de dinero, o una botella del mejor ron o
cualquier otra cosa que se te ocurra y comprobarás en seguida
el poder de la botella.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Muy bien, kanaka –dijo
el contramaestre–. Haré la prueba; pero si te estás
divirtiendo a costa mía, te aseguro que yo me divertiré
después a la tuya con una barra de hierro.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">De manera que el ballenero se
alejó por la avenida; y Keawe se quedó esperándolo.
Era muy cerca del sitio donde Kokua había esperado la noche
anterior; pero Keawe estaba más decidido y no tuvo un solo
momento de vacilación; sólo su alma estaba llena del
amargor de la desesperación.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Le pareció que llevaba
ya mucho rato esperando cuando oyó que alguien se acercaba,
cantando por la avenida todavía a oscuras. Reconoció en
seguida la voz del contramaestre; pero era extraño que
repentinamente diera la impresión de estar mucho más
borracho que antes. El contramaestre en persona apareció poco
después, tambaleándose, bajo la luz del farol. Llevaba
la botella del diablo dentro de la chaqueta y otra botella en la
mano; y aún tuvo tiempo de llevársela a la boca y echar
un trago mientras cruzaba el círculo iluminado.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Ya veo que la has
conseguido –dijo Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Quietas las
manos! –gritó el contramaestre, dando un salto hacia
atrás–. Si te acercas un paso más te parto la
boca. Creías que ibas a poder utilizarme, ¿no es
cierto?</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿Qué
significa esto? –exclamó Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿Qué
significa? –repitió el contramaestre–. Que esta
botella es una cosa extraordiaria, ya lo creo que sí; eso es
lo que significa. Cómo la he conseguido por dos céntimos
es algo que no sabría explicar; pero sí estoy seguro de
que no te la voy a dar por uno.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¿Quieres decir
que no la vendes? –jadeó Keawe.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">¡Claro que no!
–exclamó el contramaestre–. Pero te dejaré
echar un trago de ron, si quieres.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Has de saber –dijo
Keawe– que el hombre que tiene esa botella terminará en
el infierno.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Calculo que voy a ir a
parar allí de todas formas –replicó el marinero–;
y esta botella es la mejor compañía que he encontrado
para ese viaje. ¡No, señor! –exclamó de
nuevo–; esta botella es mía ahora y ya puedes ir
buscándote otra.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt"><SPAN LANG="en-US">¿Es
posible que sea verdad todo esto? –exdamó Keawe–.
</SPAN>¡Por tu propio bien, te lo ruego, véndemela!</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
–<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">No me impona nada lo que
digas –replicó el contramaestre–. Me tomaste por
tonto y ya ves que no lo soy; eso es todo. Si no quieres un trago de
ron me lo tomaré yo. ¡A tu salud y que pases buena
noche!</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Y acto seguido continuó
andando, camino de la ciudad; y con él también la
botella desaparece de esta historia.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Pero Keawe corrió a
reunirse con Kokua con la velocidad del viento; y grande fue su
alegría aquella noche; y grande, desde entonces, ha sido la
paz que colma todos sus días en la Casa Resplandeciente.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 11pt">Apia, Upolu, Islas de Samoa,
1889.</FONT></P>
<P ALIGN=JUSTIFY STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<BR>
</P>
<P ALIGN=CENTER STYLE="text-indent: 0.24in; margin-top: 0.04in; margin-bottom: 0in">
<B>***</B></P>
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[[Categoría:Cuentos fantásticos]]
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