Revision 550288 of "Zaratustra 3:De las cátedras de la virtud" on eswikisource

{{encabezado|
[[Así habló Zaratustra]]<br>
De las cátedras de la virtud|[[Friedrich Wilhelm Nietzsche]]}}

Le habían alabado a Zaratustra un sabio que sabía hablar bien del dormir<ref name="sueñodeljusto">La alabanza del «sueño del justo» es tema que aparece con frecuencia en los libros sapienciales de la Biblia; contra esa alabanza va principalmente dirigido este capítulo.</ref> y de la virtud: mucho se le honraba y recompensaba por ello, y todos los jóvenes se sentaban ante su cátedra. A él acudió Zaratustra, y junto con todos los discípulos se sentó ante su cátedra. Y así habló el sabio:

¡Sentid respeto y pudor ante el dormir! ¡Eso es lo primero! ¡Y evitad a todos los que duermen mal y están desvelados por la noche!

Incluso el ladrón siente pudor ante el dormir: En cambio el vigilante nocturno carece de pudor, sin pudor alguno vagabundea con su trompeta.

Dormir no es arte pequeño: se necesita, para ello, estar desvelado el día entero.

Diez veces tienes que superarte a ti mismo durante el día: esto produce una fatiga buena y es adormidera del alma.

Diez veces tienes que volver a reconciliarte a ti contigo mismo; pues la superación es amargura, y mal duerme el que no se ha reconciliado.

Diez verdades tienes que encontrar durante el día; de otro modo, sigues buscando la verdad durante la noche, y tu alma ha quedado hambrienta.

Diez veces tienes que reír durante el día, y regocijarte: de lo contrario, en la noche te molesta el estómago, ese padre de la tribulación.

Pocos saben esto: pero es necesario tener todas las virtudes para dormir bien. ¿Diré yo falso testimonio? ¿Cometeré yo adulterio?

¿Me dejaré llevar a desear la sierva de mi prójimo<ref name="exodo2014">Véase ''Éxodo'', 20, 16: «No dirás falso testimonio»; ''Éxodo'', 20, 14: «No cometerás adulterio»; ''Éxodo'', 20, 17: «No desearás... la sierva de tu prójimo.» Zaratustra cita textualmente estos tres preceptos bíblicos.</ref>? Todo esto se avendría mal con el buen dormir.

Y aunque se tengan todas las virtudes, es necesario entender aún de una cosa: de mandar a dormir a tiempo a las virtudes mismas.

¡Para que no disputen entre sí esas lindas mujercitas! ¡Y sobre ti, desventurado!

Paz con Dios y con el vecino: así lo quiere el buen dormir. ¡Y paz incluso con el demonio del vecino! De lo contrario, rondará en tu casa por la noche.

¡Honor y obediencia a la autoridad, incluso a la autoridad torcida! <ref name="obediencia_autoridad">Sobre la obediencia a la autoridad véase ''Romanos'', 13, 1: «Todos debéis estar sometidos a la autoridad.»</ref> ¿Qué puedo yo hacer si al poder le gusta caminar sobre piernas torcidas?

Para mí el mejor pastor será siempre aquel que lleva sus ovejas al prado más verde<ref name="verdespastos">Cita del ''Salmo'' 23,1-2: «Mi pastor... me pone en verdes pastos y me lleva a frescas aguas.»</ref>: esto se aviene con el buen dormir.

No quiero muchos honores, ni grandes tesoros: eso inflama el bazo. Pero se duerme mal sin un buen nombre y un pequeño tesoro.

Una compañía escasa me agrada más que una malvada: sin embargo, tiene que venir e irse en el momento oportuno. Esto se aviene con el buen dormir.

Mucho me agradan también los pobres de espíritu: fomentan el sueño. Son bienaventurados, especialmente si se les da siempre la razón<ref name="pobresdeespiritu">Parodia del Evangelio de ''Mateo'', 5, 3: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.»</ref>.

Así transcurre el día para el virtuoso. ¡Mas cuando la noche llega me guardo bien de llamar al dormir! ¡El dormir, que es el señor de las virtudes, no quiere que lo llamen!

Sino que pienso en lo que yo he hecho y he pensado durante el día. Rumiando me interrogo a mí mismo, paciente igual que una vaca: ¿cuáles han sido, pues, tus diez superaciones?

¿Y cuáles han sido las diez reconciliaciones, y las diez verdades, y las diez carcajadas con que mi corazón se hizo bien a sí mismo?

Reflexionando sobre estas cosas, y mecido por cuarenta pensamientos, de repente me asalta el dormir, el no llamado, el señor de las virtudes.

El dormir llama a la puerta de mis ojos: éstos se vuelven entonces pesados. El dormir toca mi boca: ésta queda entonces abierta.

En verdad, con suave calzado viene a mí él, el más encantador de los ladrones, y me roba mis pensamientos: entonces yo me quedo en pie como un tonto, igual que esta cátedra.

Pero no estoy así durante mucho tiempo: en seguida me acuesto. –

Mientras Zaratustra oía hablar así a aquel sabio, se reía en su corazón: pues una luz había aparecido entretanto en su horizonte. Y habló así a su corazón:

Un necio es para mí este sabio con sus cuarenta pensamientos: pero yo creo que entiende bien del dormir.

¡Feliz quien habite en la cercanía de este sabio! Semejante dormir se contagia, aun a través de un espeso muro se contagia.

Un hechizo habita también en su cátedra. Y no en vano se han sentado los jóvenes ante el predicador de la virtud.

Su sabiduría dice: velar para dormir bien. Y en verdad, si la vida careciese de sentido y yo tuviera que elegir un sinsentido, éste sería para mí el sinsentido más digno de que se lo eligiese.

Ahora comprendo claramente lo que en otro tiempo se buscaba ante todo cuando se buscaban maestros de virtud. ¡Buen dormir es lo que se buscaba, y, para ello, virtudes que fueran como adormideras!

Para todos estos alabados sabios de las cátedras era sabiduría el dormir sin soñar<ref name="dormirsinsoñar">Alusión a ''Proverbios'', 3, 24: «Te acostarás y dormirás dulce sueño. No tendrás temor de repentinos temores...» También de Buda se dice que «dormía sin soñar, como un niño o un gran sabio».</ref>: no conocían mejor sentido de la vida.

Y todavía hoy hay algunos como este predicador de la virtud, y no siempre tan honestos: pero su tiempo ha pasado. Y no hace mucho que están en pie: y ya se tienden.

Bienaventurados son estos somnolientos: pues no tardarán en quedar dormidos. –

Así habló Zaratustra.

{{Capítulos|
[[Zaratustra 2:De las tres transformaciones|De las tres transformaciones]]
|
De las cátedras de la virtud
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[[Zaratustra 4:De los trasmundanos|De los trasmundanos]]
}}

[[Categoría:Así habló Zaratustra]]

[[fr:Ainsi parlait Zarathoustra/Première partie/Des chaires de la vertu]]
[[hy:Այսպէս խօսեց Զրադաշտը/Առաջին մաս/Առաքինութեան ամբիոնների մասին]]
[[pt:Assim falou Zaratustra/Das Cátedras da Virtude]]