Revision 562848 of "Los sobrinos del Capitán Grant" on eswikisource

{{Sin formato}}
{{SinFuente}}
== Personajes ==

* Mochila 

* Soledad 

* Escolastico 

* Sir Clayron 

* Miss Ketty 

* Doctor Mirabel 

* Portera

* Vecina 1ª

* Vecina 2ª

* Capitán John 

* Marinero 1º

* Marinero 2º

* Patagón 

* Comandante 

* General 

* Soldado 1º

* Soldado 2º

* Cabo

* Jaime 

* Tom 

* Frank

* Bandido 1º

* Bandido 2º

* Mozo del molino

* Mozo de estación

* Viajero

* Posadero

* Mozo 1º

* Mozo 2º

* Pescador

* Pescadora

* Maorí

* Intérprete

* Capitán Grant


- Vecinos, Vecinas, Murguistas, Un Contramaestre, Marineros, Hombres y mujeres de Chile, Fumadoras, Banda de guitarras, Soldados, Tambor, Corneta, Pasajeros australianos, Maoríes, Guerreros, Sacerdotes, Dos Monos, Banda interna y Coro General -


- La acción transcurre en Madrid, Chile, Los Andes, La Patagonia, Australia y Nueva Zelanda - 


- Izquierdas y Derechas las del actor -

== Primer Acto ==



'''Música (N.º 1)'''

'''Preludio'''

==''Cuadro Primero:'' ''«El canuto»''==


''Escena I''

(Cuatro MURGUISTAS que entran de la calle empiezan a tocar con estrépito.Bajan las VECINAS.)


'''Música (N.º 2)''' 


'''Coro de Vecinas (Mazurca)
'''

Coro:Ya llegó la murga,

vamos a bailar,

aprovecharemos

la oportunidad.

Toda las mañanas

vienen a tocar

hace quince días

con puntualidad.

Ellos nunca piden,

tocan y se van,

esto es muy chocante;

¿quién los pagará?

(Bailando, UNAS con OTRAS.)

Tralaralará, tralaralará,

tralaralará, tralaralará.

No hay una persona

de la vecindad

a quien nadie tenga

que felicitar.

Y ellos, sin embargo,

con asiduidad,

todas las mañanas

vienen a tocar.

Si se les pregunta

quién los manda acá,

no responden nada,

tocan y se van.

Esto es una cosa

muy particular,

y ya va picando

mi curiosidad.

(Bailan.)

Tralaralará, tralaralará,

tralaralará, tralaralará.


''Escena II''


(Dichos, el alférez MOCHILA, que asoma por la
puerta de su cuarto, primera derecha, dispara una
pistola y se retira.)


'''Hablado'''


Todos

¡Ay!


(Los MURGUISTAS salen huyendo. La PORTERA
entra en el patio desde la portería. Las VECINAS escapan
asustadas a sus respectivas habitaciones. Las
VECINAS 1.ª y 2.ª se asoman a la galería.)


Portera

¿Qué ha sido eso?


Vecina 1.ª

Un tiro.


Portera

¿Y quién ha sido capaz?...


Vecina 1.ª

El retirao del catorce,
que es de lo más animal...


Portera

Ya le compondré yo luego;
encima de no pagar...
¡Pues hombre! Ha puesto en alarma
a toda la vecindad.


Vecina 1.ª

Y en parte tiene razón;
es ya mucho fastidiar.
Miusté que todos los días
está dale que le das...
¡El demonio de la murga
es una calamidad!


Vecina 2.ª
Y sin saber quién la manda
ni a quién vienen a tocar.


Vecina 1.ª
Dicen que a la bailarina.


Vecina 2.ª
Se hace la disimulá,
pero yo creo lo mismo.


Portera

Mañana no tocarán
ni a ésa ni a nadie, pues yo
no los premitiré entrar.


(Entra en la portería.)


Vecina 1.ª

Hará usted bien.


''Escena II''

(Dichos, SOLEDAD, que sale de su cuarto a la galería,
donde cuelga unas mallas de color de carne.)


Soledad

Buenos días.


Vecina 1.ª y Vecina 2.ª

Buenos días.


Soledad

Oí sonar
un tiro: ¿qué ha sido eso?


Vecina 1.ª

Pues ha sido... un tiro.


Soledad

¡Ya!
Pero pregunto que quién
lo ha tirao.


Vecina 1.ª

El melitar
que vive ahí en el catorce.


Soledad

¡No es mala barbaridad!


Vecina 2.ª

Le diré a usté; no le falta
razón pa eso y mucho más.
Se lo ha tirao a los músicos
que nos vienen a atronar
toos los días.


Soledad

¡Pobrecillos!
Ellos qué culpa tendrán...


Vecina 1.ª

Ahora dicen que es a usté
a quien tocan.


Soledad

¿Sí?


Vecina 1.ª

Cabal.


Soledad

Mirusté, pues no tendría
nada de particular.
Me gusta a mí despertarme
con música.


Vecina 1.ª

Es natural,
como usté vive con ella,
pa no perder el compás...


Soledad

Yo al son que me tocan bailo,
¿sabe usted?


Vecina 1.ª

Pues claro está.


Vecina 2.ª

¿Y en dónde baila usté ahora?


Soledad

¿Pues en dónde he de bailar?
Donde siempre, en «La Infantil».


Vecina 1.ª

Yo pensaba que en «El Rial».


Soledad

El año que viene, puede.
Creo que me ajustarán.


Vecina 1.ª y 2.ª

¡Puede!


Soledad

Vaya, divertirse
y que no haiga novedad


(Entra en su cuarto.)


''Escena IV''


(VECINAS 1.ª y 2.ª)


Vecina 1.ª

¿A usté la parece bien
que se premita colgar
al público esos calzones
tan indecentes y tan...
(Señalando las mallas.)


Vecina 2.ª

Eso es una desvergüenza.


Vecina 1.ª

Así ve la vecindad
si tiene las piernas gordas
u flacas... y lo demás.


Vecina 2.ª

Por supuesto, sabe Dios
con qué los rellenará,
que esta gente de treato
no sabe más que engañar.
Vaya, hasta luego, vecina.


Vecina 1.ª

Agur, señá Trinidá.


(Entra cada una en su cuarto.)


''Escena V''


(ESCOLÁSTICO, que viene de la calle y se detiene
mirando las mallas. Después la PORTERA.)


Escolástico

Ya tiene puestos a secar los pantalones. ¡Hermosa
malla que ciñes sus bellísimas formas,
yo te envidio! ¡Portera! ¡Portera!


Portera

¿Quién me llama?


Escolástico

Un servidor. Tome usted una peseta.
(Dándosela.)


Portera

Gracias. ¿Qué deseaba usted?


Escolástico

Que me escuche.


Portera

Ya le oigo a usted.


Escolástico

Estoy enamorado de Soledad, de la bailarina.


Portera

¡Ya!


Escolástico

Y deseo que usted me sirva de mediadora.


Portera

¿Yo?


Escolástico

Tome usted otra peseta.


Portera

Muchas gracias.


Escolástico

Y escúcheme usted, porque necesito desahogarme.


Portera

Desahóguese usted.


Escolástico

Seis meses hace estaba yo estudiando en el
seminario de Vergara. De repente me entró
una tristeza horrible. No hacía más que llorar,
llorar a todas horas. ¿Lo ve usted? ¡Sólo
al recordarlo se me saltan las lágrimas! Mi
familia, es decir, mis tíos, porque toda mi
familia se compone de tíos, sabiendo que mi
tristeza iba en aumento, decidieron sacarme
del seminario y traerme a Madrid con mi tía
Transverberación. Consultamos con un médico
y dijo que padecía de hipocondría, y que si
seguía con la Teología, me moría. Y entonces
mi tía...


Portera

¿Se desconsolaría?


Escolástico

Si, señora, pero tuvo una idea feliz. Me dijo:
«Es necesario que te animes, que te diviertas,
porque si continúas así no podrás seguir estudiando.
Anda, vete por ahí a ver si te distraes;
toma, gasta todo lo que quieras...» y me dio
dos reales. Salgo a la calle y reparo en una casa
donde entraba mucha gente. Miro y veo un
letrero que dice: «Teatro de La lnfantil». Yo
había oído decir a mis tíos que los teatros son
centros de perversión y dudé si entrar; pero
al ver el nombre del teatro, dije: «Vaya, éste
será un espectáculo propio para los niños; no
habrá peligro en verlo, será alguna función de
muñequitos». ¡No eran malos muñequitos!
¡Vi primero una comedia con unos chistes tan
graciosos que yo me moría de risa. Después
había baile... ¡y qué baile! ¡El ole! Un baile
español de pura sangre. La primera bailarina
era ella. ¡Ella! Verla y quedarme con la boca
abierta fue todo uno. Se acabó el baile y continué
en el asiento hasta que me echó a la calle
un acomodador. Aquella noche soñé con
un batallón de pantorrillas de color de rosa y
unos zapatitos blancos que bailaban el ole sobre
mis narices. Volví todas las noches al teatro,
y al poco tiempo llegué a ponerme más
alegre que unas castañuelas. Mi tía al ver esto,
dijo: «Vaya, ya está curado el niño, al seminario
con él». Y yo entonces, con una peseta que
tenía, dije: «¿Pies, para qué os quiero?» y me
escapé. Porque yo soy así, atroz.


Portera

¡Con una peseta!


Escolástico

Cuatro reales justos. De los cuales gasté la
mitad en dos funciones de «La Infantil» y la
otra mitad en un billete del Pardo que salió
premiado ¡con diez mil reales!


Portera

¡Qué fortuna! Yo juego siempre y no me ha
tocado más que el muslo de un pavo en la rifa
de Navidad.


Escolástico

¿El muslo de un pavo?


Portera

Tomamos el billete entre varios vecinos.


Escolástico

Pues bien, cobré los diez mil reales, escribí a
mi tía diciéndole que no quería ser cura y que
me declaraba independiente, y me dediqué a
pasar las noches viéndola bailar.


Portera

¿A su tía de usted?


Escolástico

No, a Soledad. Todos los días le envío al teatro
un regalo que tiene la bondad de admitir.


Portera

¡Ya lo creo!


Escolástico

Y todas las mañanas mando aquí una murga
para que la divierta.


Portera

Ya pareció aquello. ¿Conque era usted?


Escolástico

Yo mismo. Pero sin descubrirme; ella ignora
que soy yo quien la obsequia. He querido
preparar el terreno, y en prepararlo y vivir
de ocultis para que no me descubran mis tíos,
me he gastado los diez mil reales.


Portera

(¡Qué lila!) ¿Y ahora?


Escolástico

Ahora, no sé lo que voy a hacer. La he escrito
esta carta declarándola mi amor, y contándole
mi historia. ¿Quiere usted entregársela?


Portera

No tengo inconveniente.


Escolástico

¿Quiere usted observar al mismo tiempo el
efecto que le hace mi retrato?


Portera

Así lo haré.


Escolástico

Tome usted otra peseta.


Portera

Gracias. (Lástima que se haya gastado los diez
mil reales.) Voy ahora mismo.


Escolástico

Volveré dentro de media hora, y si me dice
que no, ¡cataplum! de cabeza por el Viaducto.


Portera

¡Qué barbaridad!


Escolástico

Yo soy así. Hasta luego.


Portera

Vaya usted con Dios.


(Vase ESCOLÁSTICO por el foro y la PORTERA
por la izquierda viéndosela luego llamar a la puerta
del cuarto de SOLEDAD en el cual entra.)


''Escena VI''


(MOCHILA, con uniforme antiguo de infantería.)


'''Música (N.º 3)'''

'''Salida de Mochila'''


Mochila

Soy un hombre que está desesperado,

soy un hombre que traga mucha hiel,

y si yo no me hubiera retirado

ya sería lo menos coronel.

¡No sé por qué

me retiré!

¿Por qué? ¿Por qué

me retiré?

Aún tengo fuerzas

para luchar,

aún tengo bríos

de militar.

Y cuando a veces

oigo un tambor,

despiértase mi instinto

batallador.

(Como si mandara tropa.)

¡Flanco derecha!

¡Al hombro! ¡Marr!

¡Apunten! ¡Fuego!

¡Pim! ¡Pam! ¡Pim! ¡Pam!

Tengo más que motivos suficientes

para darme al demonio y renegar,

que encontrarse a mi edad de subteniente

no se puede con calma tolerar.

¡No sé por qué

me retiré!

¿Por qué? ¿Por qué

me retiré?

Con nueve duros

de paga al mes,

apenas puedo

ni mal comer.

Y contemplando

mi situación,

se aumenta mi continua

excitación.

¡Flanco derecha!

¡Al hombro! ¡Marr!

¡Apunten! ¡Fuego!

¡Pim! ¡Pam! ¡Pim! ¡Pam!


(Se dirige a la puerta del foro.)


''Escena VII''

(Dichos y la PORTERA.)


'''Hablado'''


Portera

¡Señor de Mochila!


Mochila

¿Qué hay?


Portera

Aquí ha estado el casero.


Mochila

Basta; no me diga usté más.


Portera

Sí, señor, tengo que decirle a usted que si mañana
no deja desocupado el cuarto, se le pondrán
los trastos en la calle.


Mochila

¡Ya se librará muy bien! Antes mataré al casero,
a usted y a los vecinos.


Portera

¡Pero hombre! Yo cumplo con decirle lo que
me mandan.


Mochila

¡Pues no faltaba más! ¡Caseritos a mí! Precisamente
tengo ganas de matar a uno.


Portera

Comprenda usted que no ha pagado hace dos
meses...


Mochila

¿Y qué? Ya pagaré cuando pueda. A una persona
decente no se le arroja de ninguna parte.


Portera

Sí, sí, usted es muy decente, pero no paga.


Mochila

¿Cómo he de pagar sin dinero?


Portera

¿Y qué me cuenta usted a mí? Yo no puedo hacer
más que estar despidiendo todos los días a
los ingleses que vienen buscándole.


Mochila

Y hace usted muy bien, porque si no los despediría
yo a tiros. Como deje usted pasar a
uno, hay aquí una desgracia.


Portera

(¡Es muy capaz! ¡Qué bruto!)


Mochila

Si yo tuviera dos mil duros, ya vería usted
cómo no me tosía a mí nadie.


Portera

Pero como no tiene usted un cuarto...


Mochila

Ni uno. Ni ése, que me lo quita el casero.


Portera

En fin, yo he cumplido, ya lo sabe usted. Tengo
orden de no dejarle a usted vivir...


Mochila

¡Ya lo veo!


Portera

En ese cuarto más que hasta mañana.


Soledad

(Saliendo a la galería.)

¡Portera!


Portera

¿Qué hay?


Soledad

Ese joven, ¿era rubio o moreno?


Portera

Moreno.


Soledad

Me alegro, es mi tipo, gracias.

(Vuelve a entrar en su cuarto.)


Mochila

(Volviéndose de pronto hacia la PORTERA.)

¡Conque es decir, que mañana a la calle!


Portera

Esa orden tengo.


Mochila

¿Sí? ¡Pues no será! Ya que sólo no puedo realizar
mi proyecto, llamaré al mundo entero
para que me ayude. ¡Medio duro por persona!
¡No hay otro recurso! ¡A ello! ¡Vecinos!
¡Vecinos!

(Gritando.)


Portera

Pero, hombre, ¿qué hace usté?
¿Se ha vuelto loco?


Mochila

¡Vecinos! ¡Vecinos!


''Escena VIII''


(Dichos, VECINOS y VECINAS que bajan precipitadamente.
Entre ellas SOLEDAD.)


'''Música (N.º 4)'''

'''Raconto de Mochila'''


Mochila

¡Vecinos! ¡Vecinas,

al patio bajad!


Portera

¿Se ha vuelto usted loco?


Mochila

Déjeme usté en paz.

Veremos si logro

que entiendan mi plan.

¡Vecinos! ¡Vecinas,

vecinos, bajad!


Coro de Hombres

¿Qué pasa? ¿Qué ocurre?

¿Qué es ello? ¿Qué hay?

¿Por qué así alborota

a la vecindad?


Coro de Mujeres

¡Corramos, Dios mío!

¿Qué sucederá?

¿Qué es ello? ¿Qué pasa?

¿Qué ocurre? ¿Qué hay?


Portera

Cuidado, vecinos,

tened precaución,

pues creo que este hombre

perdió la razón.


Coro

¡Loco! ¡Pobrecillo!

¿Y por qué le da?

Oigamos qué dice

por curiosidad.


(El CORO rodea a MOCHILA mirándole con
atención.)


Mochila

(Con solemnidad.)

¿Queréis ser ricos?


Coro

Claro que sí.


Mochila

Pues es muy fácil

de conseguir.


Coro

(¡Que es fácil dice!

No hay duda, no,

se ha vuelto loco

el buen señor.)


Mochila

Óiganme todos

con atención

una importante

revelación.


Coro

Oigamos todos

con atención

esa importante

revelación.


Mochila

Soy militar retirado

con nueve duros

de paga al mes.


Coro

Bien poco es.


Mochila

Y decir creo excusado

los mil apuros

que pasaré.


Coro

¡Pues ya se ve!


Mochila

Mas tengo en planta un negocio

que con millones

me podré hacer.


Coro

Bien puede ser.


Mochila

Y al que ser quiera mi socio

las condiciones

le haré saber.


Coro

Vamos a ver.


Mochila

Es un negocio seguro

que puede hacerse

en general.


Coro

No está eso mal.


Mochila

Sólo con dar medio duro

podrá obtenerse

un capital.


Coro

¡Un capital!


Soledad

Si usted no se explica

con más claridad

no es fácil que nadie

le quiera ayudar.


Mochila

Pues voy a explicarme

con gran claridad

y todos ustedes

me comprenderán.

¡Oigan una historia

muy original,

que parece cuento

pero que es verdad!


Coro

Oigamos la historia

tan original,

que parece cuento

pero que es verdad.


Mochila

Por no hallar compañero

para mi cena,

triste estaba yo el día

de Nochebuena.

Mas hallé casualmente

a cierto amigo,

que aceptó muy gustoso

cenar conmigo.

Y a la plaza me fui

y un besugo compré;

¡un besugo hasta allí!

El mejor que encontré.

Ya dispuesto a guisarle

le rasgo el vientre,

mas tropiezo con cierto

inconveniente.

En su tripa metido,

¡sorpresa grata!,

me encontré este canuto

de hojadelata.

(Enseñando uno.)

Admirado quedé:

pero luego lo abrí

y encerrado encontré

un papel que está aquí.

(Sacando varios papeles del bolsillo y dándoselos a

los VECINOS.)

Hay varias copias;

leed, leed

el documento

que me encontré.

Creo que no

lo entenderéis,

mas luego yo

lo explicaré.


Coro

(Leyendo los papeles como si deletreara.)

Sin… esp… arroj…

Est… doc… al ma…

Tres siete y…

Once… min… lat…

El siete jun…

gantín veló…

Sant… zozo… en…

Cost… de la gon…

El hemisfe…

Tral… tres mari…

Capitán G…

Abord… conti…

Donde celand…

ser pri… de los…

cruel indi…

si no… ge… os.

Qui… mos… halla…

un tes… menso.

Repart… con el…

que ven… sal… nos.


Mochila

Ni uno solo entiende,

y eso se comprende,

lo que esas palabras

quieren expresar.

Yo las he juntado,

las he completado,

y hasta lo borrado

pude adivinar.

Yo lo he traducido

y sé su sentido,

me costó trabajo

pero lo logré.

Tengo gran talento

y ese documento,

dentro de un momento,

yo os explicaré.


'''Hablado'''


Mochila

¿No lo han comprendido ustedes?


Vecino 1.º

Ni jota.


Vecino 2.º

Ni una palabra.


Mochila

Pues bien, repito lo dicho: al que por medio
duro quiera ser accionista de mi negocio, le
explicaré el contenido de ese misterioso documento.


Vecina 1.ª

¿Medio duro, eh?


Vecina 2.ª

¿Nada más que medio duro?


Vecino 1.º

Él será loco, pero tonto no es.


Vecina 1.ª

Bonita manera de sacar diez reales a cada
quisque.


Vecino 1.º

¡El demonio del loco!


Mochila

¿Quién ha dicho que estoy loco? Al que lo
piense siquiera le pego un sablazo.

(Sacando la espada.)


Mujeres

¡Ay!

(Echan a correr.)


Vecino 1.º

¡Se pone furioso! Lo mejor es dejarle.

(Los HOMBRES se retiran también.)


Portera

¡Cuando yo decía que estaba chiflao!

(Se mete en la portería.)


''Escena IX''


(MOCHILA y SOLEDAD, que se ha quedado atemorizada
junto a la puerta de la izquierda.)


Soledad

¡Pobre hombre!


Mochila

(Paseando muy agitado.)

¡Truenos y centellas!Toda lo gente cree que estoy loco. Esto es
cosa para volverse de remate.


Soledad

(¡Me da lástima! Voy a darle medio duro a ver
si se calma un poco.) ¡Caballero!


Mochila

¿Qué hay?


Soledad

Hágame usted el favor de tomar estos diez
reales; yo quiero ser accionista de ese negocio.


Mochila

¡Usted!


Soledad

Sí, señor.


Mochila

Gracias a Dios que encuentro una persona
con sentido común.

(Yendo a abrazarla. Ella retrocede.)


Soledad

Tome usted.


Mochila

No, señora; no los tomo. Yo no pienso coger
el dinero hasta reunir el número suficiente de
accionistas. Dos mil nada más.


Soledad

¡Es una friolera!


Mochila

Pero ya que usted se fía de mí, y no sospecha
como esa gente que estoy loco, voy a explicarle
el caso en breves palabras.


Soledad

Ya le oigo a usted.


Mochila

Este canuto encontrado por mí tan casualmente
en el vientre del besugo...


Soledad

(¡Pobrecito!)


Mochila

Fue sin duda alguna arrojado al mar por unos
náufragos, como se comprende por la traducción
del documento, que me ha costado cuatro
meses de ímprobo trabajo.


Soledad

¡Ya lo creo!


Mochila

He completado las palabras borradas en el
papel por la humedad, y estoy segurísimo de
que el documento decía lo siguiente... Vaya
usted completando las medias palabras que he
copiado en estos papeles.

(Por el que SOLEDAD tiene en la mano. SOLEDAD
escucha con atención mirando el papel, como si
completase las palabras.)

«Sin esperanza arrojamos este documento al
mar, a los treinta y siete grados y once minutos
de latitud. El siete de Junio, el bergantín
El Veloz “de Santander” zozobró en las costas
de la Patagonia, en el Hemisferio Austral.»
¿Se va usted enterando?


Soledad

Sí, señor, sí.


Mochila

«Tres marineros y el Capitán G... abordaron
el continente donde recelan ser prisioneros
de los crueles indios, si no los protege Dios.»
¡Me parece que está bien claro!


Soledad

¡Vaya si lo está!


Mochila

Ahora viene lo gordo.
«Aquí hemos hallado un tesoro inmenso, que
repartiremos con el que venga a salvarnos.»


Soledad

¡Un tesoro!


Mochila

Inmenso. Y que no hay duda, fíjese usted bien.
«Qui… mos halla… », aquí hemos hallado,
«Un tes… menso», un tesoro inmenso, «Repart…
con… el… », y repartiremos con
el, «que ven… », que venga, «sal… nos», a
salvarnos.¿Eh? ¿Qué tal, estoy loco?


Soledad

(Rematado el pobrecito.) ¡Ca! No señor.


Mochila

Pues bien, así que tuve la seguridad de que la
traducción del documento era exacta, averigüé
que en la matrícula de Santander había
efectivamente un bergantín llamado El Veloz,
que salió del Callao el treinta de mayo último,
y que ocho días después debió perderse en las
costas de la Patagonia, puesto que no se ha
vuelto a tener noticias suyas.


Soledad

¡De veras!


Mochila

Como usted lo oye. Supe el nombre de su capitán,
el Capitán Grant.


Soledad

¿El Capitán Grant?


Mochila

El mismo.


Soledad

(¡Querrá decir el Gran Capitán! El infeliz
trastorna las palabras.)


Mochila

¿Le conoce usted acaso?


Soledad

¡Pues ya lo creo! (¡Le seguiré la manía!)


Mochila

¡Es posible! ¿Es acaso pariente de usted?


Soledad

Tío.


Mochila

¡Tío! ¡Es usted su sobrina!


Soledad

Naturalmente.


Mochila

¿E ignoraba que había naufragado?


Soledad

Sí, señor.


Mochila

¿Y los demás parientes dónde andan, quiénes
son?


Soledad

No tengo ninguno.


Mochila

Ahora comprendo por qué no se ha presentado
nadie. ¿De modo que es usted sola en el
mundo?


Soledad

Sola.


Mochila

¿Y no tenía usted más amparo que su tío?


Soledad

No tenía otro amparo.


Mochila

Pues bien, ya que, gracias a mí, sabemos su
paradero, unamos nuestros esfuerzos para ir
en su busca.


Soledad

¿A dónde?


Mochila

¡A la Patagonia!


Soledad

(¡Uy! ¡Cómo se extravía!)


Mochila

Ahora sepa usted los sacrificios que llevo hechos
para salvar a esos desgraciados náufragos.
Yo me he empeñado más de lo que estaba, poniendo en todos los periódicos este anuncio:
(Sacando un periódico.)
«Las personas interesadas en saber el paradero
del bergantín El Veloz, de Santander, mandado
por el Capitán Grant, pueden dirigirse
a don Marcial Mochila, Tabernillas, setenta y
cuatro, principal interior, Madrid». A pesar
de esto, no se ha presentado nadie.


Soledad

(Lo comprendo.)


Mochila

En vista de lo cual, dije: este hombre no tiene
parientes; según el documento, es dueño de
un inmenso tesoro, que repartirá con el que
vaya a buscarle... Pues yo seré quien vaya.


Soledad

Muy bien pensado, debe usted ir.



''Escena X''


(Dichos, la PORTERA, que viene apresuradamente.)


Portera

¡Señor Mochila!


Mochila

¿Qué hay?


Portera

Un caballero que parece inglés, se empeña en
verle a usted sin remedio.


Mochila

¡Un inglés! ¡Si pasa lo divido!...
(Sacando el sable.)


Portera

Éste es inglés de Inglaterra.


Mochila

¡Ah! (Allí no tengo ninguno).


Portera

Pero como usted me dio esa orden para todos...


Mochila

Que pase.


Portera

(Yendo al foro.)
Caballero, pase usted. Aquí
está el señor de Mochila.


''Escena XI''


(Dichos, SIR CLYRON y MISS KETTY. SIR
CLYRON, desde que entra en el patio, y durante
toda la escena, olfatea de vez en cuando marcadamente.)


Mochila

¡Un extranjero!


Sir Clyron

¡Mi general!
(Saludándole.)


Mochila

Gracias. ¿Qué deseaba usted?


Sir Clyron

¿Osté ser la personamienta que dice este
anuncio?
(Presentándole el periódico.)


Mochila

¡El mío! Sí, señor.


Soledad

(¿Qué será esto?)
(Deteniéndose cuando se va a marchar.)


Sir Clyron

¡E osted saber la paradera del Capitán Grant!


Soledad

¿Eh?


Mochila

Sí, señor, sé su paradero a punto fijo. ¿Usted
conoce al Capitán?


Sir Clyron

Ser moy amigo.

Soledad

(¡Caramba! ¿Si no estará loco este hombre?)


Mochila

¡Muy amigo!


Sir Clyron

Mí deberle la vida. El salvarnos a mí e a mi
sobrina (Señalando a MISS KETTY.) en un naufragio.


Soledad

(¿Será posible?...)


Miss Ketty

¡Oh!


Sir Clyron

Él sacarnos del mar a costillas. ¿Dónde estar
él ahora?


Mochila

Naufragó el siete de junio con su bergantín El
Veloz en las costas de la Pata... (Tapándose boca.)
(Ya metí la pata. Si se lo digo pueden ir solos
y quedarme yo como estaba.) Sé dónde está,
pero no lo digo mientras no se me asegure
que he de ser yo quien vaya a buscarle.


Sir Clyron

¡Oh filántropo! Vendrá conmigo. Mí ser Sir
Eduardo Clyron, e mí tener un buque de mi
propiedad para ir donde quiera, un gran buque,
un yacht que se llama El Escocia.


Soledad

(¡Como el bacalao!)


Mochila

¿Y será usted capaz de llevarme?


Sir Clyron

Mí llevar a todo quien se interese por el Capitán
Grant. Sos amigos serlo míos, también;
mí querer boscarle, mí venir sólo a esto de
Málaga.


Mochila

(Volviéndose a SOLEDAD.)

¡Somos felices! Esta señorita es sobrina del
Capitán.


Sir Clyron

¡Oh! Sobrina de nuestro salvador.


Miss Ketty

¡Oh!
(Se acerca a ella y la besa en la frente.)


Soledad

(Pues, señor, ruede la bola.)


Sir Clyron

(Dándole la mano.)
Señorita sobrina, osté disponer de todo lo mío.


Soledad

Muchas gracias.


Mochila

(¡Está hecho el gran negocio!) Entremos caballero,
entremos en mi habitación y le explicaré
cómo he averiguado el paradero
del Capitán.


Sir Clyron

Esperar un instante. ¡Portera!


Mochila

¿Qué quiere usted?


Portera

¿Quién me llama?


Sir Clyron

¿Haber por aquí una tabernamienta?


Portera

¿Una taberna? Sí, señor, en esta misma casa.


Sir Clyron

¡Oh!, mí no engañarme nunca. Desde mi llegada
percibir el aroma de Valdepeñas. Osté
traerme dos botellas a la habitación de este
caballero, con su permiso.
(Dándola una moneda.)


Mochila

Lo que usted quiera. (¡Estoy loco de alegría!)


Sir Clyron

Cuando osté gostar. Señorita sobrina...


Soledad

Entre usted que yo vuelvo al instante.


Miss Ketty

Portera, chis, chis.


Soledad

Mande usted.


Miss Ketty

Traiga también una botella del pardillo.


Soledad

Ella ha hablado poco, pero bueno.


(SIR CLYRON, MISS KETTY y MOCHILA entran
en la habitación de éste.)


''Escena XII''


(SOLEDAD. La PORTERA pasa luego a la habitación
de MOCHILA llevando las botellas.)


Soledad

Pues, señor, me he metido en un belén por
seguirle la manía a ese buen señor. Y ahora
resulta que no está loco, que ese capitán existe...
¿Por qué no ha de ser verdad también
lo del tesoro? Nada, yo no me vuelvo atrás;
sigo siendo su sobrina, y si me quieren llevar
con ellos, me voy. Gano cuatro pesetas diarias
por bailar desesperada todas las noches...
Mi porvenir es triste; y si un día doy un mal
paso y me tuerzo un pie, la bucólica está comprometida...
Veamos si por otro camino hago
fortuna. Soy libre como el aire. ¡No tengo nadie
que se interese por mí! Miento, ese joven
amable que me ha escrito esta carta tan expresiva,
y que volverá por la contestación...
¡Ah! ya está ahí.
(Viendo a ESCOLÁSTICO que entra por el foro.)


''Escena XIII''


(SOLEDAD y ESCOLÁSTICO. Éste se para al verla.)


Escolástico

¡Ella! Señorita...


Soledad

Caballero...


Escolástico

Usted dispensará mi atrevimiento.


Soledad

No; no hay de qué.


Escolástico

Vengo... Vengo... Ya sabe usted a lo que vengo.


Soledad

Si, señor, lo sé. Su carta de usted me ha conmovido.


Escolástico

¿De veras? ¿Y qué contesta usted?


Soledad

¿Qué he de contestar? ¡Yo soy muy franca,
contesto que sí!


Escolástico

¡Soy feliz! ¡Permítame usted que en prueba
de amor deposite en su mano un ósculo!


Soledad

¡Un ósculo! (¡Será una sortija!)
(Volviendo la cabeza se deja coger la mano que besa
ESCOLÁSTICO.)


Escolástico

¡Ay!


Soledad

¡Caballerito! ¡Usted va pasando a mayores!


Escolástico

¡A mayores! ¡A esto lo llama mayores, inocente!


Soledad

Hablemos con toda franqueza.


Escolástico

Eso quiero yo.


Soledad

¿Usted es un caballero completo?


Escolástico

Creo que sí.


Soledad

Enamorarse de mí, ocultármelo y obsequiarme
gastándose hasta el último céntimo...


Escolástico

Hasta el último.


Soledad

Y decirme luego: «te amo, y si no me correspondes
me mato», eso es muy de agradecer.


Escolástico

Bendita sea esa boca.


Soledad

¡Prudencia, joven! Dice usted en su carta que
no posee más que un corazón ardiente.


Escolástico

Nada más, pero muy ardiente.


Soledad

Y que por mí está usted decidido a todo.


Escolástico

A todo.


Soledad

Pues bien, se nos presenta la ocasión de ser
felices, de hacer acaso un capital.


Escolástico

¡Un capital!


Soledad

Para eso es necesario, primero: que me diga
usted si está decidido a ser mi esposo.


Escolástico

Con toda mi alma.


Soledad

Segundo. Si está usted dispuesto a seguirme
hasta la Patagonia.


Escolástico

Hasta el fin del mundo.


Soledad

Y tercero: si quiere usted pasar por sobrino
del Capitán Grant.


Escolástico

Por sobrino del demonio.


Soledad

En ese caso será usted primo mío por parte
de padre.


Escolástico

Por la parte que usted quiera.


Soledad

¿Lo jura usted?


Escolástico

¡Lo juro!


Soledad

Pues acostumbrémonos desde este momento
a tutearnos. A mí me dará vergüenza, pero en
fin, te tutearé.


Escolástico

Y yo a ti, ti, ti.


Soledad

Basta, el tiempo urge. La fortuna nos aguarda
detrás de aquella puerta.
(Señalándole la del cuarto de MOCHILA.)


Escolástico

¿De aquélla?


Soledad

Sí. Entremos.


Escolástico

Entremos. ¿Pero quieres al menos explicarme?...


Soledad

Ya lo sabrás todo. Ven conmigo y di a todo que sí.


Escolástico

Andando, y digo a todo que sí.
(Entran.)


''Escena XIV''


(El DOCTOR MIRABEL, que sale con bata, sombrero
de copa y bastón. Viene por el foro.)


Doctor Mirabel

¿Qué era lo primero que tenía yo que hacer?
¡Ah!, sí, ya recuerdo, alquilar un coche para
las visitas de despedida. Eso es. Aquí tengo
la lista de las personas de quienes tengo que
despedirme. Exactamente. Hoy creo que no
se me ha olvidado nada. Ea, voy a buscar un
coche. Toma, ¿pues no me he venido al patio
en lugar de salir a la calle? ¡Qué cabeza la mía!
¡Ah! ¡Ya se me olvidaba hablar a la Portera!
¡Portera!


Portera

¿Qué quiere usted, señor Doctor? ¿A dónde
va usted?


Doctor Mirabel

A hacer visitas.


Portera

¿Con ese traje?


Doctor Mirabel

¡Toma! Pues es verdad que me he salido en
bata. Tendré que volver a subir la escalera. Soy
un desdichado.


Portera

Yo le bajaré a usted el gabán, y se mudará en
la portería si no quiere molestarse.


Doctor Mirabel

Tiene usted razón.


Portera

Voy por él.


Doctor Mirabel

Espere usted un momento. Yo tenía que decirle
a usted no sé qué cosa. ¿Qué tenía yo que
decirla? ¿Usted no se acuerda?


Portera

¡Yo! Como usted no me lo diga...


Doctor Mirabel

Bueno, cuando me baje usted la capa se lo diré.


Portera

¿La capa o el gabán?

(Vase la PORTERA.)


Doctor Mirabel

El gabán, eso es, el gabán.


''Escena XV''


El DOCTOR MIRABEL, solo.


Doctor Mirabel

Estas distracciones han de darme muchos disgustos.
Y eso que ahora ya me he corregido
algo. Porque antes... antes era horrible. Un
día entero me pasé pensando si me llamaba
Benito o Roque, y luego resultó que me
llamaba Saturnino. Yo, doctor en Ciencias y
hombre de gran entendimiento, según dicen
por ahí, tengo la peor de las memorias.
Empecé mi carrera dedicándome a la medicina.
Un día tuve que cortar una pierna a
un enfermo, me distraje y le corté la sana. Y
lo más extraño es que el enfermo se curó...
pero yo no y abandoné la medicina. El año
pasado me llevé un susto atroz. Llego una noche
a mi casa, me abre el sereno la puerta de
la calle, abro la de mi habitación, y al entrar
en ella me encuentro con que no hay un sólo
mueble, ni uno. ¡Hasta las alfombras se habían
llevado! ¡Ladrones! Empiezo a gritar: ¡Socorro!
Se arma el gran escándalo, se alborotan
los vecinos, sube la portera y me dice: «Pero,
caballero, si se ha mudado usted esta mañana
a la calle de las Tabernillas»; y era verdad, se
me había olvidado la mudanza y entregar la
llave del cuarto. Desde entonces vivo aquí en
este barrio extremo y tranquilo, entregado a
la Botánica, mi ciencia favorita.


Portera

(Desde cerca de la portería.)
¡Aquí está el gabán!


Doctor Mirabel

¿Qué gabán? ¡Ah! ¡Sí!
(Se quita la bata.)


Portera

No se desnude usted ahí, que va a coger una
pulmonía.
(Viniendo apresuradamente. Le pone el gabán.)


Doctor Mirabel

No; está esto muy abrigado. Traiga usted la
bata. A mí me gusta dejar todas las cosas en
su sitio.
(Hace como que la cuelga de un clavo y se cae la
bata al suelo.)


Portera

Se la subiré a su cuarto.
(Recogiéndola.)
¿No ha recordado usted todavía lo que tenía
que decirme?


Doctor Mirabel

¡Ah! ¡Sí! Si no me habla usted de ello, no le
digo una palabra. Me marcho esta noche.


Portera

¿Fuera de Madrid?


Doctor Mirabel

Sí.


Portera

¿A dónde?


Doctor Mirabel

¿A dónde? ¡Ah! Sí, a Filipinas.


Portera

Es una friolera.


Doctor Mirabel

Voy comisionado por la Academia de Ciencias
Naturales para estudiar la flora y la fauna de
las regiones oceánicas.


Portera

¿Y deja usted el cuarto?


Doctor Mirabel

No, usted cuidará de él en mi ausencia, y dejará
visitar mi biblioteca y colección de curiosidades
científicas a cuantas personas traigan
una tarjeta mía.


Portera

Está bien. ¿Y se va usted esta noche?


Doctor Mirabel

Sí; voy a Málaga, donde me embarcaré. Vaya,


hasta luego.

(Da la mano a la PORTERA.)
Beso a usted la mano, señora portera.


Portera

Este señor acabará en Leganés.
(Vase.)



''Escena XVI''


(SIR CLYRON, MISS KETTY, MOCHILA, ESCOLÁSTICO
y SOLEDAD.)


Sir Clyron

No hay que hablar más. La explicación del
documento no inspirar la duda de menor tamaño.


Mochila

¿Y dice usted que por su parte renuncia a lo
que le pudiera tocar del tesoro?


Sir Clyron

Mí ser inmensamente rico. Mí poseer un capital
de veinte y cinco millones de libras.


Mochila

(Este inglés debe ser andaluz.)


Soledad

(A ESCOLÁSTICO.)
(¿Cuánto son veinte y cinco millones de libras?)


Escolástico

(Un millón de arrobas.)


Soledad

(¡Qué barbaridad!)


Sir Clyron

E mí tener toda la fortuna en brillantes. Ser
un capricho especial. Mí aborrecer las letras
de cambio, e caminar por todo el mundo con
una caja llena de piedras preciosas. Necesitar
dinero, vender una piedra. Eso tener valor en
todas partes.


Mochila

¡Ya lo creo!


Sir Clyron

Mí poseer varios brillantes gordos como castañas.
Soledad
(¡Si nos dará la castaña este caballero!)


Mochila

Pues es capricho tener una fortuna empleada
en piedras. Bien dicen, que los ingleses son
ustedes estrambóticos.


Sir Clyron

¡Oh, caballero! Mí no ser inglés.


Mochila

¿No?


Sir Clyron

Mí ser escocés.


Mochila

Me alegro; aborrezco a los ingleses. Ya me es
usted más simpático.


Sir Clyron

Por supuesto, que ustedes no aceptarán viajar
a mi costa sin pagarme de algún modo. Ustedes
son personas delicadas.


Mochila

(¡No se me había ocurrido!)


Escolástico

(Ni a mí.)


Soledad

(Ni a mí.)


Sir Clyron

Para evitar estos escrúpulos naturales, mí
pensar darles una ocupación propia.


Escolástico

Usted dirá.


Sir Clyron

(A SOLEDAD.)
Osté ser desde hoy la compañera de mi sobrina.


Soledad

Con mucho gusto.


Sir Clyron

(A MOCHILA.)
Osté ser mi secretario.


Mochila

¡Tanto honor!


Sir Clyron

Mí amar estos caracteres brutos...


Mochila

¿Cómo?


Sir Clyron

No sé si me explico...


Mochila

Y bien claro.


Sir Clyron

(A ESCOLÁSTICO.)
E osté, joven aplicable y estudioso, enseñarle
la lengua a mi sobrina.


Escolástico

¿Eh?


Sir Clyron

Ella ama la lengua española e tener gran facilidad,
para el aprendimiento de ella.


Escolástico

Aceptado.


Sir Clyron

Esta tarde a las seis, mí esperar a ustedes en el
Hotel de Rusia para comer juntos. Preparad los
equipajes. Esta noche al ferrocarril, mañana
en Málaga, e inmediatamente a bordo sin más
impedimento. ¿Estás conforme, Ketty?


Miss Ketty

Yes.


Soledad

Esta señorita no se perderá por hablar mucho.


Sir Clyron

(A SOLEDAD.)
Señorita sobrina. Señorito sobrino... Señor.
Hasta luego.


Mochila

Hasta después, caballero.


Soledad

Adiós, Milord.


(Va a despedirle hasta la puerta del foro. Allí MOCHILA
coge a SOLEDAD y ESCOLÁSTICO por las
manos, y los tres van hasta el proscenio.)



''Escena XVII''


(Dichos, menos SIR CLYRON y MISS KETTY.)


'''Música (N.º 5)'''

'''Terceto de Mochila,
Escolástico y Soledad'''


Mochila

Vuestro tío se ha salvado,

el negocio está logrado,

nos haremos poderosos,

no tenemos más que hablar:

preparad vuestro equipaje

y emprendamos el viaje

esta noche por la tierra

y mañana por la mar.


Soledad

Ven conmigo sin cuidado,

la fortuna hemos logrado,

libres somos como el viento

y podemos escapar;

tú prepara el equipaje,

porque al fin de este viaje

no podemos perder nada

y es muy fácil el ganar.


Escolástico

Yo me encuentro atortolado.

Yo no sé lo que ha pasado,

me parece todo un sueño,

pero un sueño singular;

mas preparo el equipaje,

y me lanzo a ese viaje,

pues feliz seré contigo

por la tierra y por el mar.


Mochila

Para ir luego a la fonda

en busca del inglés,

en este mismo sitio

juntémonos los tres.


Soledad

¡Eso es!


Escolástico

¡Eso es!


Mochila

¡Hasta después!

(Abrazándolo, entra en su cuarto.)


Soledad y Escolástico

(Abrazándose.)

Hasta después


(Vanse ESCOLÁSTICO por el foro y SOLEDAD a
su habitación.)



Mutación

==''Cuadro Segundo:'' ''«A bordo de El Escocia»''==


(Sobre cubierta. Unos acostados, apoyados otros
sobre las bordas, están todos los MARINEROS y
GRUMETES. La escena solamente alumbrada por
los faroles del buque.)


''Escena XVIII''


(Una ronda de MARINEROS da la vuelta sobre cubierta
y baja por la escotilla. MARINEROS y GRUMETES
tendidos junto a las bordas.)


'''Música (N.º 6)
Barcarola'''


Coro

Así, escuchando de la mar

el melancólico rumor,

entre la luz crepuscular

bogando vamos sin temor.

No hay mayor placer

que el de navegar;

nunca en tierra se gozó

este dulce bienestar.

Del horizonte el denso tul

muy pronto el alba romperá;

del ancho espacio el claro azul

color de rosa se tornará

cuando conmigo

mi dulce bien

cruza las ondas

del verde mar,

como es el agua

nuestro sostén

no tengo miedo de naufragar


(Los MARINEROS y GRUMETES se retiran al foro.)


''Escena XIX''


(SIR CLYRON, SOLEDAD y MISS KETTY, que salen
por la escotilla; luego ESCOLÁSTICO y MOCHILA.)


'''Hablado'''


Soledad

¡Uf! ¡Yo necesito respirar el aire libre! ¡Qué
demonio de barco!


Sir Clyron

¿Osté no haber navegado nunca?


Soledad

Sí señor, he hecho varias veces la travesía del
estanque del Retiro.


Sir Clyron

Mí gozar mucho en la navegamienta. Venid a
contemplar el levantamiento del sol.
(Vase hacia el foro.)


Escolástico

(Apareciendo por la escotilla; tras él MOCHILA.)
¿Por dónde anda Soledad? Yo estoy cada vez
más atontado.


Mochila

¡Bombas y rayos! ¡Qué mareo tan horrible!
Allí creo que está.
(Vase en busca de los otros a quienes se une con
MOCHILA.)


''Escena XX''


(MARINEROS, el DOCTOR MIRABEL y el CAPITÁN
JOHN. Se abre la puerta del camarote de la
derecha y sale el DOCTOR MIRABEL, que mira el
reloj a la luz del farolillo.)


Doctor Mirabel

¡Las cuatro! he dormido seis horas. Éste es
gran sistema para no marearse. Se mete uno
en el barco, se acuesta y se queda dormido. Ni
siquiera sentí que echábamos a andar. Ya debemos
estar cerca de Alicante. ¡Calle! ¿Qué faro
es aquel que se divisa entre la oscuridad?¡Eh!
¡Marinero (A uno.) ¿Qué es aquello que se
ve allí?


Marinero 1.º

El faro de Tarifa.


Doctor Mirabel

¡Tarifa! Este hombre está borracho. ¡Eh! (A
otro.) ¿Qué es aquello?


Marinero 2.º

El faro de Tarifa.


Doctor Mirabel

¡Caracoles! ¿Si será tan distraído como yo el
capitán de este barco, y en lugar de tirar a la
izquierda habrá tirado a la derecha? Es cosa de
averiguar, esto. ¿Dónde está el capitán?


Marinero 1.º

¡Allí está! ¡Mi capitán!


Capitán John

¿Qué hay?


Marinero 1.º

Este caballero pregunta por usted.


Doctor Mirabel

Servidor. Usted dispense que anoche no tuviera
el gusto de saludarle; pero deseando
evitar el mareo, me metí en el camarote y me
acosté. Ahora me levanto y esta gente dice
que aquella luz es el faro de Tarifa.


Capitán John

Y lo es en efecto.


Doctor Mirabel

¡Cómo! ¿Hemos pasado el Estrecho?


Capitán John

Naturalmente.


Doctor Mirabel

¡Entonces este buque va por el Cabo! Esto es
un engaño; a mí me dijeron que iba por el
Istmo, y por eso tomé pasaje.


Capitán John

¿Pasaje para dónde?


Doctor Mirabel

Para Filipinas.


Capitán John

Caballero, este buque va a Chile.


Doctor Mirabel

¡A Chile!


Capitán John

Es propiedad de Sir Clyron y no sé con qué
derecho se ha metido usted en él.


Doctor Mirabel

¡Dios mío! ¿Cómo se llama este buque?


Capitán John

¡El Escocia!


Doctor Mirabel

¡El Escocia!
¡Horror! ¡Yo debía ir en El Irlanda! He confundido
las Islas Británicas.


Capitán John

El Irlanda salió de Málaga antes que nosotros.


Doctor Mirabel

¿Y qué hago yo ahora, capitán?


Capitán John

Enteraré a Sir Clyron de lo que sucede.
(Se acerca al grupo que forman los otros con SIR
CLYRON.)


Doctor Mirabel

¡No hay ser más desdichado que yo! ¡Encontrarme
camino de América debiendo ir a
Oceanía! ¡Esto es horrible! ¿Qué dirá la Academia
de Ciencias Naturales cuando lo sepa?
¡Yo pierdo la cabeza! ¡Yo me pongo malo!
(Cae desmayado. SIR CLYRON, MOCHILA y ESCOLÁSTICO
se ríen.)


Soledad

¡Tiene mucha gracia!


Sir Clyron

(Acercándose al DOCTOR MIRABEL.)
Caballero...


Escolástico

¡Se ha puesto malo sin duda!


Mochila

La cosa no es para menos. ¡Valiente chasco!
¡Y yo conozco la cara de ese hombre!


Soledad

Yo también. Es un señor que vivía en nuestra
casa, en el principal exterior: el Doctor
Mirabel.


Sir Clyron

¡El Doctor Mirabel! ¡El célebre naturalista!
Es un sabio muy respetado en toda Europa.


Soledad

¡Un sabio y no lo sabíamos!


Mochila

Eso nos pasa siempre a los españoles.


Sir Clyron

Llevadle al camarote. Avisad al médico.
(Se llevan al DOCTOR MIRABEL los dos MARINEROS.)


Capitán John

¡Gente arriba! ¡Barco a proa! Es el Almirante
de la escuadra inglesa.


Sir Clyron

¡Ya sale el sol! Saludemos al pabellón de Inglaterra
que ondea sobre el buque Almirante.


(Suena el pito del CONTRAMAESTRE.)


'''Música (N.º 7)'''
'''Final del Primer Acto'''


(Los MARINEROS y GRUMETES trepan por los
flechetes, coronando toda la parte que se ve de la
arboladura del buque.)


Coro

Al pabellón britano

debemos saludar,

que ondea en el cercano

Peñón de Gibraltar.

Al pabellón britano

debemos saludar.

¡¡Hurra, hurra, hurra!!


(Empavesan el buque e izan la bandera inglesa, saludando
a todos los MARINEROS que suben a la
arboladura. Cañonazo.)


Todos

¡Hurra! ¡Hurra! ¡Hurra!


Fin del Primer Acto

== Segundo Acto ==


==''Cuadro Tercero:'' ''«¡Viva Chile!»''==


Una plaza de Talcahuano Chile, HOMBRES Y
MUJERES DEL PUEBLO pasean en ella vestidos
con los trajes característicos del país.


''Escena I''


'''Música (N.º 8)'''
'''Introducción'''
'''y Coro de Fumadoras'''


Coro

Hoy celebra Chile

con magnificencia

el aniversario

de su independencia

Todo es regocijo

y óyense doquier

gritos de alegría,

cantos de placer.

Hasta las mocitas

lucen sus encantos

que recatan siempre

con los negros mantos.

Todo es regocijo

y óyense doquier

gritos de alegría,

cantos de placer.

(Varias MUJERES fumando.)


Fumadoras

Si es en el hombre un vicio

el de fumar,

en la mujer es gracia

particular,

y con un cigarrito

¡Válgame Dios!

Cada mujer chilena

vale por dos.

Cuando a los aires

el humo sube,

parece hermosa

flotante nube.

Y si el tabaco

tiene poder,

se siente un mareíto

que da placer.

Entre dos que se quieren

¡qué gusto da,

un cigarrito a medias

poder fumar!

mas sucedió mil veces

que a lo mejor

se consumió el cigarro

y el fumador.

Cuando en la calle

cualquier mocito

con su cigarro

me da fueguito,

yo tardo aposta

en encender,

y el dejarle sin candela

me da placer.


Coro

Oigan las guitarras,

vienen hacia acá

tocando la chilena

vamos a bailar


(Entra en escena la BAILARINA precedida de una
gran banda de guitarras.)


Vaya una coplilla

de la alegre cueca,

de la sanguaraña

o la zamacueca

hagan todos corro

echen hacia allá.

El bonito baile

dé principio ya.


(Una JOVEN baila la zamacueca con el paso del
pañuelo, y en tanto el coro canta la copla y estribillo.)


¡Mi corazón a tus pies!

Lo ves y no lo levantas;

¡pobrecito corazón,

samba que le da,

qué de desprecios aguantas!

¿Qué es esto de mamá Chunga

que viene con su matraca,

que si ella me dice triqui

yo le digo triqui-traca?

¡Tondero, ja, ja!

¡Tondero, ja, ja!

Dale aire a tu cuerpo,

y acércate acá.

¡Samba que le da!

¡Que le da, que le da, que le da!


'''Hablado'''


Uno

¡Viva Chile!


Todos

¿Y cómo no? ¿Y cómo no? ¿Y cómo no?


'''Música'''


Coro

Bulle alegre el libre

pueblo soberano;

en amor y fiestas

arde Talcahuano.

Todo es regocijo

y óyense doquier

gritos de alegría,

cantos de placer.

(Vanse.)



''Escena II''


(SIR CLYRON, SOLEDAD y ESCOLÁSTICO; MISS
KETTY que sale con ellos, se queda copiando una
casa en el álbum que lleva siempre consigo.)


'''Hablado'''


Escolástico

Ésta es la plaza donde debemos esperar a
nuestros compañeros.


Sir Clyron

Mí gostar mocho este país. Mojeres bonitas.


Soledad

¡Y que fuman como un cabo de gastadores!
¡Qué manera de echar humo! ¿Te gustan a ti
también, primo?


Escolástico

(Aparte.)
¡A mí no me gusta nadie mas que tú!


Soledad

Y la escocesa; ya te compondré yo.


Escolástico

¡Soledad!


Soledad

(A SIR CLYRON.)
¿Y usted sabe a qué viene todo
este jaleo y estos bailes?


Sir Clyron

Solemnizar así la fiesta de su santo patrono
este país, que pertenecer a España en otro
tiempo.


Soledad

¿Sí?


Sir Clyron

Y ellos declararse independientes.


Soledad

¡Habráse visto los muy... mamarrachos, por
no decir otra cosa!


Sir Clyron

En la penitencia llevar ellos el pecado. Ostedes
no tener buenos gobiernos, pero ellos
tenerlos peores.


Soledad

¡Peores! ¡Parece imposible! Y Miss, ¿dónde se
ha quedado?


Sir Clyron

Allí tomando apuntes en el álbum. Ella ser
ante todo artista de corazón. Ketty, Ketty, enséñanos
lo que has dibujado. ¡Oh! Estar perfectamente.


(MISS KETTY se acerca a ellos.)


Soledad

Es verdad. Mira, Escolástico, mira qué mono.


Sir Clyron

No es mono, es un perro.


Soledad

Ya, pero es un perro muy mono.


Sir Clyron

Aquí las casas tener la rejas como en Andalusía.
En una como ésta mí, en Jerez, con una
linda niña pelar el pavo.


Soledad

¡Ay qué pillín!


Miss Ketty

Yo estoy contentísima. Este país me encanta.

(Sin expresión, con exageradísima frialdad.)


Soledad

(Remedándola.)
(¡Este país me encanta! Y lo dice como si dijera:
¡este país me revienta! ¡Ay! Dios me dé
personas que lo expresen todo con la cara y
con los ojos como la gente de mi tierra.)


''Escena II''


(Dichos, MOCHILA.)


Mochila

¡Bombas y rayos!


Escolástico

Aquí está el señor de Mochila.


Sir Clyron

¿Qué hay? ¿Qué noticias ha adquirido usted?


Mochila

Ninguna: vengo desesperado. En toda la costa
de Chile no se ha perdido un barco español
desde hace diez años.


Sir Clyron

¿Y entonces?


Mochila

Que no es aquí donde debemos buscar al Capitán
Grant.


Soledad

¡Pobre tío!
(A ESCOLÁSTICO.)
(¡Conmuévete, hombre!)


Escolástico

(¡Ah! Sí.) ¡Pobre tío!


Sir Clyron

En ese caso, usted debe haber traducido mal
el documento, haber algún error.


Mochila

¡Error! Imposible. Ya han oído ustedes como
yo al Doctor Mirabel, que es un sabio, que mi
traducción es la única posible. Lo cual prueba
que yo soy otro sabio.


Soledad

¿Y qué hacemos?


Escolástico

Ahí viene el Doctor, veremos lo que dice.


''Escena IV''


(Dichos, el DOCTOR MIRABEL.)


Mochila

¿Qué hay, doctor?


Doctor Mirabel

(Que viene distraído y tropieza con ESCOLÁSTICO.)
¡Ah, son ustedes! Nada. Que no puedo embarcarme.
No hay pasaje directo a Filipinas.
¡Me he divertido con meterme en el barco de
ustedes! ¡Y la Academia de Ciencias que me
creerá a estas horas camino del Archipiélago!
¿Cómo voy a justificarme escribiendo desde
la América del Sur?


Mochila

No escriba usted.


Doctor Mirabel

Eso he decidido... ¿Y qué hay de investigaciones?
¿Se tiene alguna noticia de los náufragos?


Mochila

Sabemos positivamente que no fue en estas
costas donde se perdió el bergantín El Veloz.


Doctor Mirabel

(Dando una patada en el suelo y pisando a MOCHILA.)
¡Bien sospechaba yo!


Mochila

¡Bombas y truenos!


Doctor Mirabel

Usted dispense. En la interpretación del documento
hay un error.


Mochila

¿Cuál?


Sir Clyron

Mí decirlo antes.


Doctor Mirabel

(Sacando el documento.)
Aquí donde dice serán prisioneros debe leerse
son.


Mochila

¿Y qué?


Doctor Mirabel

Que en ese caso el Capitán está en el interior
de Chile y no en la costa.


Mochila

Pero al interior no llega el mar y es imposible
que hayan arrojado a él el canuto donde estaba
el documento.


Doctor Mirabel

Cierto que el mar no llega allí; pero hay ríos
que desembocan en el mar.


Escolástico

Es verdad.


Mochila

Me aplastó.


Sir Clyron

Luego osté creer...


Doctor Mirabel

Que los náufragos están en el interior, en poder
de los indios.


Soledad

Que acaso se los habrán comido. ¡Pobre tío!
(Aparte a ESCOLÁSTICO.)
(Conmuévete.)


Escolástico

¡Pobre tío!


Doctor Mirabel

No, no son antropófagos y suelen ser hospitalarios.


Mochila

¡En ese caso, a buscarlo al interior!


Doctor Mirabel

Me gusta este hombre por lo decidido. Justamente,
a buscarlos, ¿no es verdad, Sir?


Sir Clyron

Claro que a buscarlos.


Doctor Mirabel

¿No indica bien claro el documento el grado
treinta y siete? Pues sigamos ese paralelo
hasta el punto en que hallemos el Atlántico.
Atravesemos Chile, pasemos la cordillera de
los Andes; ¡qué sublime espectáculo! Crucemos
las Pampas, veremos el río Negro y el río
Colorado...


Mochila

Los ríos de todos los colores.


Doctor Mirabel

Y acaso en sus orillas encontraremos vestigios
que nos hagan dar con los náufragos.


Mochila

Y con el tesoro.


Sir Clyron

Osté pensar demasiado en el tesoro.


Mochila

Alguna vez. (Siempre lo tengo aquí.)
(En la nariz.)


Escolástico

¿Y usted viene con nosotros, Doctor?


Doctor Mirabel

¿Qué voy hacer? Me embarcaré en el Atlántico
acompañando a ustedes forzosamente en
su filantrópica excursión. Además esta travesía
ofrece atractivos poderosos para un hombre
de ciencia. Estudiaré la flora americana ya
que por ahora no puedo estudiar la Filipina.


Sir Clyron

¡Hurra por el Doctor! Ser providencial vuestro
metimiento en El Escocia. Osté sernos
preciso con su sabiduría.


Doctor Mirabel

Muchas gracias, Milord.


Sir Clyron

Atravesaremos Chile.


Doctor Mirabel

En ese caso El Escocia debe esperarnos en la
costa argentina.


Sir Clyron

Allí esperará.


Doctor Mirabel

Y estas señoras nos aguardarán a bordo.


Miss Ketty

¿A bordo?


Mochila

Es claro. Sería una locura exponerlas a los
peligros de una travesía.


Miss Ketty

Una escocesa no retrocede ante los peligros.


Soledad

Ni una española tampoco. ¿Usted qué se ha
figurado? Voy con ustedes, veremos las Pampas.


Doctor Mirabel

Después de todo no se trata sino de un viaje
de trescientas leguas escasas.


Escolástico

Un paseíto.


Doctor Mirabel

Por un país que conozco a palmos. He recorrido
ese trayecto varias veces y es hermosísimo.


Escolástico

¡Ah! ¡Conque usted había estado antes aquí!


Doctor Mirabel

No, lo he recorrido en el mapa.


Escolástico

¡Ya! De ese modo ando yo todas la leguas que
usted quiera.


Sir Clyron

Vamos a bordo.


Doctor Mirabel

Tendremos que llevar provisiones.


Mochila

Eso es, comestibles.


Sir Clyron

Y bebestibles; no faltará nada a bordo, y esta
noche se emprende la marcha.


Doctor Mirabel

¡Cómo vamos a gozar, señor Cartuchera!


Mochila

Mochila.


Doctor Mirabel

Es verdad, usted dispense; nunca recuerdo
bien su apellido.


Mochila

Ni nada.

(Vanse todos.)



Mutación



==''Cuadro Cuarto:'' ''«Vamos subiendo»''==


Desfiladero al pie de los Andes.


'''Música (N.º 9)'''
'''Intermedio'''


''Escena V''


(Música en la orquesta. El PATAGÓN sale con el
fusil preparado mirando a la altura.)


'''Hablado'''


Patagón

Ya se ocultó, ya no le veo. Vuela, vuela hasta
el sol, que no por eso la bala de mi fusil dejará
de penetrar bajo tus alas. Cóndor, rey de
los aires, si las nubes te ocultan, el Patagón
te acecha.
(Óyese el ruido de campanillas de caballerías que se
acercan, cesa la música.)
¡Viajeros! Veamos si necesitan guía para escalar
los Andes.


Mochila

¡Alto! Pie a tierra, atad la caballerías y descasemos
un rato.



''Escena VI''


(El PATAGÓN, que se retira al ver llegar a SIR
CLYRON, MISS KETTY, ESCOLÁSTICO y MOCHILA.)


Mochila

Nuestros compañeros vienen muy rezagados.
Esperémosles aquí. ¡Bombas con mi caballería!
¡Tiene un trote insufrible!


Miss Ketty

Voy a tomar la vista de este desfiladero.


Sir Clyron

Ketty, tu aficionamiento al dibujo te obliga a
abandonar el estudio de la lengua española.
Ostedes no dar lección hace tres días.


Escolástico

¡Ah, señor! Esta señorita aventaja a su maestro,
tiene facilidad portentosa para los idiomas.
De las cuatro partes de la gramática,
sabe las tres primeras con toda perfección.


Sir Clyron

¿Y la otra?


Escolástico

La otra es la ortografía. Esa no ha logrado aprenderla
ninguna mujer, y es inútil enseñarla.


Sir Clyron

Haber otra gramática en España que yo desearía
aprender.


Escolástico

¿Cuál?


Sir Clyron

La gramática parda.


Escolástico

Para esa no se necesita maestro.


Patagón

(Presentándose y hablando siempre con tono dramático.)
Señores viajeros.


Mochila

¿De dónde sale este hombre?


Patagón

Bajo de la cumbre de las montañas. Yo soy la
providencia del caminante, yo le enseño la
senda oculta por las malezas, le guío entre las
rocas, le aparto de los abismos, busco claro
manantial que apague su sed y lecho de blandas
hojas para que repose mientras lucen las
estrellas.


Mochila

Vamos, éste por lo visto es un guía.


Sir Clyron

¿Osté dedicarse a guiar a los viajeros?


Patagón

Ya lo he dicho, soy su providencia.


Sir Clyron

Es muy modesto.


Patagón

Yo conozco los riscos de los Andes y los senderos
de las Pampas. La bala de mi fusil hiere
al cóndor en un vuelo y al guanaco en su rápida
carrera.


Escolástico

Este guía parece una novela por entregas.


Patagón

Si así lo deseáis, mi planta guiará vuestros pasos
por tres pesetas diarias.


Escolástico

¡Adiós, poesía!


Sir Clyron

Está bien; desde ahora quedar por nosotros:
cuide nuestras cabalgamientas.


Patagón

Así lo haré, reposad tranquilos.
(Vase.)


Mochila

(Imitándole.)
Vaya usted con Dios.



''Escena VI''



(Dichos, menos el PATAGÓN.)


Sir Clyron

Deberíamos sacar los alforjos y disponer una
merienda para cuando lleguen esa señorita y
el Doctor.


Mochila

Muy bien pensado.


Escolástico

(Va1iente humor traerá la señorita. Lo menos
creerá que me he adelantado por venir solo
con la escocesa.)


Mochila

¿Disponemos en este sitio la comida?


Sir Clyron

Mejor será a la sombra de aquellos árboles. (A
la izquierda.)
Cuidado con las botellas, señor Mochila;
romperse una sería una desgracia.


Mochila

No hay cuidado.


Sir Clyron

Traigo oculta una sorpresa compatriota de
ustedes.


Mochila

¿Cómo?


Sir Clyron

Una sorpresa de Chinchón.
(Saca del bolsillo una botella.)


Mochila

Aguardiente. Cuidado, no vaya usted a coger
una pítima.


Sir Clyron

¿Y qué ser eso de pítima?


Escolástico

Uno de los varios nombres que tiene en nuestro
país la borrachera.


Sir Clyron

¡Ah! ¡Tener varios nombres!


Mochila

Sí, señor, mona, chispa, turca, papalina.


Sir Clyron

(Yendo hacia donde está MOCHILA.)
¡Papalina! Hacerme gracia eso de la papalina.
(Vase.)


Escolástico

Ya llegan Soledad y el Doctor.


Sir Clyron

Pues andando, a la merienda. Ketty, vamos.


(MISS KETTY le sigue: óyese el ruido de las campanillas
que se acercan.)



''Escena VI''



(ESCOLÁSTICO, luego SOLEDAD y el DOCTOR
MIRABEL.)


Escolástico

Dejad ahí las caballerías, ese hombre las cuidará.
¿Cómo se han retrasado ustedes tanto?


Soledad

Porque mi borrico no quería andar. En cambio,
el tuyo tenía mucha prisa.


Escolástico

(¡Ya pareció aquello!)


Doctor Mirabel

(Que trae a cuestas un enorme haz de hierbas, y en
la mano un cucurucho de papel.)
A mí me ha convenido la detención para herborizar
un poco. ¡Qué país para un naturalista!
¡Qué diversidad de especies!


Escolástico

¿Y qué lleva usted en ese cucurucho?


Doctor Mirabel

Unos coleópteros curiosísimos.


Escolástico

Pues allí nos espera la gente para merendar.


Doctor Mirabel

¡Santa palabra! Vengo desfallecido.


Escolástico

¿Pero va usted a almorzar con todo eso?


Doctor Mirabel

Tiene usted razón, lo dejaré allí.
(Entra y sale al momento sin el haz y sin el cucurucho.)


Escolástico

¿Y tú tienes apetito?


Soledad

No me hables.


Escolástico

Pero mujer...


Doctor Mirabel

¿Vamos?


Soledad

Yo no tengo ganas, me quedo aquí descansando.


Doctor Mirabel

Entonces vamos nosotros.


Soledad

(Aparte a ESCOLÁSTICO.)
No vayas.


Escolástico

No, yo tampoco tengo apetito.
(Bosteza.)


Doctor Mirabel

Pues yo comeré por los dos.



''Escena IX''



(ESCOLÁSTICO y SOLEDAD.)


Soledad

Tenemos que hablar, señor don Escolástico.


Escolástico

Hablemos cuanto quieras.


Soledad

Te advierto que he caído de mi burro.


Escolástico

¡Ay! ¿Te has hecho daño?


Soledad

No es eso, es otra clase de caída.


Escolástico

¡Ya!


Soledad

Es que me he convencido que tú no me quieres.


Escolástico

Soledad...


Soledad

Y de que quieres a la escocesa.


Escolástico

¡Qué disparate!


Soledad

Y de que esas lecciones de gramática van acabar
muy mal.


Escolástico

Pero si hace ya tres días que no damos lección.


Soledad

Y no se la vuelves a dar, o armo el gran escándalo.


Escolástico

Está bien, no la enseñaré más.


Soledad

Ya sabe bastante.


Escolástico

Eso le he dicho a su tío para que no te incomodes.


Soledad

Me alegro. Pues hombre, tú pareces tonto y
te metes en casa.


Escolástico

Muchas gracias.


Soledad

Os pasábais el día conjugando el verbo amar.
Presente de indicativo, yo amo, tú amas, él
ama... Y yo me escamo. Y ella, siempre que
nombraba la tercera persona, me miraba a mí.


Escolástico

Aprensiones.


Soledad

Te digo que esa señora, cada vez me carga más.


Escolástico

Calla, que viene y puede oírte.


Soledad

¿Viene? Pues dame un abrazo para que lo vea
y rabie.


Escolástico

Por mí no hay inconveniente.
(Le abraza. MISS KETTY se detiene al verlos.)


''Escena X''


(Dichos y MISS KETTY.)


Soledad

(Como avergonzada.)
¡Ay!, usted dispense, miss.


Miss Ketty

¿Se aman ustedes?


Soledad

Con toda el alma, ¿verdad, primo?


Escolástico

Sí, señora, con toda el alma.
(Me voy a ver si ha quedado algo de merienda.)
(Vase.)


Soledad

Me quiere mucho, muchísimo.
¿Lo ha oído usted?


Miss Ketty

Ya lo he oído, los amantes españoles son muy
expresivos.


Soledad

No lo sabe usted bien. Los escoceses no son
así, ¿eh?


Miss Ketty

Los escoceses aman con mucha tranquilidad.


Soledad

Por eso no sirven para las españolas.


'''Música (N.º 10)'''
'''Dúo de Tiples'''


Miss Ketty

En Inglaterra los amantes

con una calma sin igual,

en dos palabras se declaran

y ya no tienen más que hablar.


Soledad

Pues en España los amantes,

si se lo pueden expresar,

para decirse «yo te adoro»

no encuentran hora de acabar.


Miss Ketty

En Inglaterra las mujeres

no piensan nunca en el amor,

y al novio ven de tarde en tarde

o no lo ven a lo mejor.


Soledad

Pues en España las mujeres

pasan la vida en el balcón,

y el novio quieto en una esquina

lo mismo que un guarda cantón.

Allí los amantes,

nos dicen así.


Miss Ketty

Pues así nos dicen

los de mi país:

Yes you love me (yes yu lof mi)*

Yes you love me (yes yu lof mi)

very, very (vere, vere)

morning star (moneng star)

my dear (mai diar)

Yes I love you (yes ai lof yu)

very, very (vere, vere)

My dear (mai diar)


Soledad

Viva tu salero,

cuerpo sandunguero,

alma de mi alma,

cara celestial.

Ven, que yo te adoro,

tú eres mi tesoro,

tú eres mi alegría,

tú eres mi pesar.


Miss Ketty

En mi país, cuando algún hombre

hace el amor a una mujer,

se acerca al punto a la familia

y la visita muy cortés.


Soledad

Pues en España si le dicen

consulte usted con mi mamá,

queda en volver al otro día

y no le vuelven a ver más.


Miss Ketty

Si se hallan lejos dos amantes

se escriben cartas cada mes

para decirse solamente:

yo de salud me encuentro bien.


Soledad

Pues en España estando juntos

se escriben tantas ella y él,

que al devolvérselas, si riñen,

las lleva un mozo de cordel.

¡Qué cosas nos dicen

los hombres allí!


Miss Ketty

Pues así nos dicen

los de ni país.

Yes yu lof mi, etc.


Soledad

Viva tu salero, etc.



''Escena XI''



(Dichos, ESCOLÁSTICO, SIR CLYRON, MOCHILA
y el DOCTOR MIRABEL.)



'''Hablado'''



Doctor Mirabel

Vamos, que ya es muy tarde.


Mochila

A montar, y en marcha.


Sir Clyron

Paréceme que me he puesto un poco de papalina.


Doctor Mirabel

¡Cielos, las caballerías se han comido mi herbolario!


(Entran y salen a poco. El PATAGÓN lleva la cuerda
que une a los seis borricos en que van montados, por
el orden siguiente: MISS KETTY, SOLEDAD, ESCOLÁSTICO,
SIR CLYRON, MOCHILA y el DOCTOR
MIRABEL. Los borricos llevan colleras con
muchas campanillas, y alforjas y mantas de colores
muy vivos. El DOCTOR MIRABEL va montado al
revés y leyendo un periódico.)


Mutación


'''Música (N.º 11)'''
'''Cabalgata'''


==''Cuadro Quinto:'' ''«A 20.000 pies de altura»''==



La cumbre de los Andes



''Escena XII''


(Aparecen sucesivamente detrás del picacho todos
los viajeros y el PATAGÓN; MISS KETTY se sienta
y dibuja.)


Sir Clyron

¡Mí estar a veinte mil pies de altura! ¡Viva Escocia!


Mochila

(Subiendo algo más que SIR CLYRON.)
Yo estoy un poco más alto. ¡Viva España!


Todos

¡Viva!


Escolástico

¡Ay, qué frío! Estoy tiritando.


Soledad

¿Sí? Pues júntate conmigo.


Escolástico

Con muchísimo gusto.


Soledad

¡Alto caballerito!


Escolástico

Me parece que más alto que a
veinte mil pies...


Soledad

Allí tienes a la escocesa pintando la mona.


Doctor Mirabel

Debemos buscar un sitio en que refugiarnos
para pasar la noche.


Mochila

(Empieza a andar muy deprisa y pegándose puñetazos.)
Por aquí no veo ninguno.


Soledad

¿Qué hace usted?


Mochila

Entrar en calor.


Soledad

Este hombre todo lo hace de golpe y porrazo.


Mochila

Vayamos más arriba.


Soledad

Yo no subo más.


Mochila

(Al guía y al DOCTOR MIRABEL.)
Subamos nosotros, y si hallamos
lugar a propósito les llamaremos.


Doctor Mirabel

Andando. Cuando vean ustedes brillar una
hoguera, suban sin cuidado.
(Van subiendo por la izquierda.)


Soledad

¡Ay! Nosotros sentémonos. Yo estoy que no
puedo más.


Sir Clyron

Cuidado con dormirse.


Soledad

¿Por qué?


Sir Clyron

En este país es fácil quedarse sorbete, y además,
puede bajar un cóndor y llevárselo a uno
por los aires.


Soledad

¿Y qué bicho es ése?


Sir Clyron

Un pajarito que se lleva en las garras una persona
como un tordo un par de aceitunas.


Soledad

¡Caramba con el pajarito! Ya no me siento.


(Ruido subterráneo.)


Sir Clyron

Esto ser grave.


(Música en la orquesta.)


Escolástico

¡Ay! Parece que se mueve el suelo.


Sir Clyron

Moverse, efectivamente. Esto anunciar un terremoto.


Soledad

¡Un terremoto!


Todos

¡Huyamos!


(Echan a correr por detrás del picacho y desaparecen.
Inmediatamente después se transforma la decoración
a la vista del público. Gran estrépito, las
montañas se truncan perdiendo su forma primitiva,
y de la izquierda se desprende la gran roca con la
cual se precipitan MOCHILA y el PATAGÓN.)


'''Música (N.º 12)'''
'''Terremoto'''


Mutación

==''Cuadro Sexto:'' ''«El Cóndor»''==


Las llanuras argentinas. La Música va apianando
poco a poco hasta terminar.


''Escena XII''


(SIR CLYRON, MISS KETTY, SOLEDAD y ESCOLÁSTICO,
yacen sin sentido en el suelo. Se ve
caer a MOCHILA y al PATAGÓN, que quedan como
aquéllos.)


Escolástico

(Levantándose.)
¡Ay!


Sir Clyron

¡Ay!


Soledad

Escolástico, ¿estamos vivos?


Escolástico

(Abrazándola.)
¡Yo creo que sí!


Soledad

¡Sí, sí estás vivo, estás vivo!


Sir Clyron

Esta bacada ser demasiado violenta.


Miss Ketty

¡Deliciosa!


Soledad

A esta mujer todo le parece delicioso. ¡Ay,
Mochila!
(Reparando en él.)


Escolástico

(Se acerca a MOCHILA que se levanta y le da un
golpe.)
¡Si estará muerto! ¡Ay!


Mochila

¡Rayos y centellas! Debo haberme roto cincuenta
y siete costillas.


Patagón

Contemplad las llanuras argentinas. Hemos
descendido desde la cumbre al valle sin sentirlo.


Mochila

No, ¡lo que es eso de no sentirlo! ¡Ay!


Escolástico

¡Valiente terremoto!


Soledad

Ni el de Doña Martinica, que vi yo representar
en el ''Café del Sur''.


Mochila

¿Y el Doctor Mirabel?


Escolástico

Es verdad. ¿Dónde está el Doctor?


Soledad

¡El Doctor se ha perdido!


Todos

(Gritando.)
¡Doctor! ¡Doctor!


Miss Ketty

Lo habrá aplastado alguna peña.


Soledad

¡Y con qué tranquilidad lo dice!


Escolástico

¡Si nosotros estamos aquí de milagro!


Sir Clyron

Es necesario buscarlo, no podemos irnos sin él.


Mochila

¡Pues es claro, hombre, qué hemos de irnos!


Escolástico

Sepamos al menos si efectivamente ha perecido
en el descenso. Veamos por estos alrededores.


Todos

¡Doctor! ¡Doctor!


Soledad

(Mirando al cielo hacia la derecha.)
¿Qué es aquéllo?


Patagón

¡El cóndor! ¡el que yo persigo hace tres días!
(Se le ve cruzar por el aire.)


Mochila

¡Ya se ocultó detrás de las rocas!


Soledad

Vuelve a salir. ¿Qué es lo que lleva entre las
garras? ¡Ah!


Mochila

¡El cuerpo del Doctor!


Soledad

¡Muerto sin duda!

(Aparece el cóndor a la vista del público, llevando
entre las garras la contrafigura del DOCTOR MIRABEL.
Aletea saliendo.)


Patagón

No se llevará la presa.


(Monta el fusil, apunta y dispara. Música en la orquesta
hasta el fin del cuadro. El cóndor da vueltas
y sin soltar la presa, cae detrás de los árboles.)


'''Música (N.º 13)'''
'''Muerte del Cóndor'''
'''y Coro de Soldados'''


Todos

¡Ah


Mochila

¡Veamos dónde ha caído!


Todos

¡Vamos allá!


Soledad

Yo no tengo valor para verlo.

(Cuando van a salir aparece el DOCTOR MIRABEL.)


Doctor Mirabel

¡Compañeros!


Mochila

¡Él!


Todos

¡Vivo!


Doctor Mirabel

¡Vivo y sano! Las alas de ese pajarraco me han
servido de paracaídas.


Todos

¡Doctor! ¡Doctor!


(Se abrazan con grandes muestras de cariño.)


Mutación


==''Cuadro Séptimo:'' ''«¡Cuatro tiros!»''==


Exterior de un fuerte militar.



''Escena XIV''


(Suena una corneta tocando llamada. Después un
tambor; luego aparecen por la izquierda los SOLDADOS
con el COMANDANTE al frente, cuatro
TAMBORES y un CORNETA de órdenes. El COMANDANTE,
Coro de SOLDADOS. Éstos visten solamente
una camisa rayada sujeta por un cinturón
de cuero, del cual pende un sable. Vienen armados
con fusiles.)


Coro

Marchemos de frente

con aire marcial

al son de la caja

llevando el compás.

Y así, cuando llegue,

verá el General,

habéis aprendido

lo más principal.

Con brío y soltura

los brazos moved,

mirando de frente

con noble altivez.

Marchemos con fuerza

fijando los pies,

que nuestros zapatos

no se han de romper.



'''Hablado'''


(Después de hacer algunos ejercicios a la voz de
mando del COMANDANTE, con la menor precisión
posible, descansan armas con toda desigualdad.)


Comandante

(Vamos, no ha salido tan mal como otras veces.)
Soldados; ya sabéis que nuestra amada
República se halla en guerra con el Paraguay,
y ésta es la causa de que os instruya en el
manejo de las armas con toda precipitación
desde hace tres años, por si fuera preciso defender
este fuerte contra los enemigos. Hoy
aguardamos la visita del General, que viene a
ponerse al frente del cuerpo de ejército a que
pertenecemos, y espero que en su presencia
os luciréis como lo habéis hecho en la mía. El
General es muy bruto (con perdón sea dicho
y sin ofenderle) y sería capaz de arrimar una
paliza al que se descuidara en el cumplimiento
de su deber. Conque mucho ojo, y en cuanto
aparezca, gritad todos el viva que os he enseñado.
¡Viva el General Archiparraguirreberrigorrigurrea!
¡Y vaya un viva dificultoso!



''Escena XV''


(Dichos, un SOLDADO, luego SIR CLYRON, MISS
KETTY, ESCOLÁSTICO, MOCHILA, el DOCTOR
MIRABEL y SOLEDAD.)


Soldado

¡Mi Comandante!


Comandante

¿Qué ocurre?


Soldado

Los centinelas avanzados acaban de sorprender
a unos extranjeros que deben ser espías
de los paraguayos, porque estaban sacando los
planos de las fortificaciones.


Comandante

Que me los traigan inmediatamente.


Soldado

Aquí los conducen con todas las precauciones
necesarias.


(Entre dos SOLDADOS entran con los ojos vendados
los personajes indicados antes, cogidos unos a otros
por los faldones o las faldas. El último el DOCTOR
MIRABEL.)


Comandante

¡Alto!
(Se detienen. El DOCTOR MIRABEL suelta el faldón
de MOCHILA al que viene agarrado. Todos van
a quitarse la venda.)
Al que se quite la venda le pego un tirito.


Escolástico

¿Qué irán a hacer con nosotros?


Soledad

Alguna barbaridad.


Mochila

¡Esto es un abuso; detener a unos viajeros pacíficos!...


Comandante

¡Silencio!
(Suena una corneta.)
¡EI General se acerca! Conducidlos al fuerte y
después se resolverá.


Soldado

¡Andando!


Mochila

¡Rayos y centellas! Yo protesto contra esta detención.
(Se los llevan. El DOCTOR MIRABEL se agarra a
las faldas del COMANDANTE que es quien tiene
más cerca, y cuando éste echa a andar va tras él.)


Comandante

¿Qué es esto? ¡Suelte usted!


Doctor Mirabel

¡Ay!, usted dispense, creí que era otro.


Comandante

¡Llevaos este hombre!

(Le coge un SOLDADO.)


Doctor Mirabel

Pues, señor, hasta con los ojos vendados he de
cometer torpezas.

(Vanse.)



''Escena XVI''



(Dichos, a poco el GENERAL, que viste casaca azul
con bordados y trae los faldones de la camisa por
fuera, faja, banda y sombrero de tres picos con plumas.)


Comandante

¡Batán marcha! ¡Presenten armas!



'''Música (N.º 14)'''
'''Pasodoble de los'''
'''Gauchos'''


(Aparece el GENERAL.)


Coro

Viva el general

Archiparraguirreberrigorrigurrea!

¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!

¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!

¡Viva! Bien venido sea.

Viva el general Archiparraguirre, etc.


'''Hablado'''


General

Basta, basta ya de vivas,

que me voy cargando yo,

y veamos cómo marcha

esta gente en la instrucción.


Comandante

(¡Dios nos coja confesados!)


General

Que maniobren a mi voz.


Comandante

Va a mandaros su excelencia;

mucho oído y atención.

(Marcha durante la cual los SOLDADOS, a la voz
del GENERAL que manda lo que juzgue oportuno
el director de escena, ejecutan varios movimientos,
siempre mal, y acabando a la voz de «descansen»
por descansar armas con la menor precisión posible.
El GENERAL se vuelve irritado hacia el COMANDANTE.)

Esta vez les ha salido

un poquito desigual.


General

¿Y es usted quien los instruye?

(El COMANDANTE se queda cabizbajo.)

¡Es usted un animal!

De los gauchos de mi escolta

pueden éstos aprender;

los soldados que yo instruyo

al momento vais a ver.

(Vase hacia el sitio por donde salió y grita.)

¡Firmes! ¡De frente!

¡Paso redoblado, marchen!


'''Música. (N.º 15)''' 
'''Gran marcha.''' 


(Salen los GAUCHOS y maniobran
con la mayor precisión y exactitud. Al último
acorde decantan armas con toda precisión.)

¡Al hombro, flanco derecho! ¡Marchen!

(Los GAUCHOS salen de escena.)


'''Hablado'''


General

Debíais estar muertos de vergüenza. Ahí tenéis
unos soldados, unos verdaderos soldados,
y no vosotros, adoquines. En castigo de
vuestra torpeza os condeno a veinticinco palos
por barba.


Comandante

Dad las gracias al General porque se contenta
con veinticinco.


Todos

Muchas gracias.


General

¿Me tenéis preparado alojamiento en el fuerte?


Comandante

Sí, señor.


General

Está bien: lo ocuparé desde mañana; tengo
que marchar inmediatamente. ¿No ocurre
por aquí ninguna novedad?


Comandante

Ninguna. Digo, sí, una ocurre.


General

¿En qué quedamos?


Comandante

Dispense vuecencia, quedamos en que hay
una novedad.


General

¿Cuál?


Comandante

Tengo presos a seis extranjeros que sospecho
sean espías de los paraguayos. Estaban copiando
el exterior del fuerte.


General

¿Y no se les ha juzgado todavía?


Comandante

Acababan de ser cogidos cuando llegó su excelencia.


General

Que se presenten al momento. A juzgarles
en el acto. Que se constituya el consejo de
guerra; yo lo presidiré. Que traigan a esos extranjeros.
(Sale un CABO.)
A ver, uno que sepa escribir para que haga de
secretario: tres pasos al frente.

(TODOS permanecen quietos.)

¿Ninguno de vosotros sabe escribir?


Todos

No, señor.


General

Valientes sinvergüenzas: en ese caso servirá
usted de secretario, señor comandante.


Comandante

Mi general...


General

¿Qué?


Comandante

Que no sé escribir tampoco.


General

¡Está bien!


Comandante

Yo lo siento, porque tendrá que molestarse
vuecencia.


General

¿Yo? Pues si yo supiera escribir, no molestaría
a nadie. De todos modos usté es el secretario
y lo apuntará todo.


Comandante

Está bien, lo apuntaré. (¿Cómo lo apuntaré?)


''Escena XVI''


(Dichos, SIR CLYRON, MISS KETTY, SOLEDAD,
DOCTOR MIRABEL, ESCOLÁSTICO y MOCHILA,
aún con las vendas y conducidos por cuatro
SOLDADOS.)


Soledad

Seguimos jugando a la gallina ciega.


Comandante

¡Alto!


General

Podéis descubriros.

(Se quitan la venda.)


Mochila

¡Rayos y truenos! Ya me iba yo cargando.


Soledad

¡Ay, qué soldados tan indecentes!


Doctor Mirabel

¡Tendrá que ver este ejército en un día de
viento!


Mochila

Conste que protestamos enérgicamente contra
esta detención injustificada y que somos
unos viajeros pacíficos.


General

¡Silencio!


Doctor Mirabel

Yo suplico a ustedes que me devuelvan los
instrumentos de que me han despojado sin
razón ni motivo.


General

Silencio, repito. Estáis delante del consejo de
guerra que va a juzgaros como espías enviados
por la República del Paraguay.


Soledad

¡Jesús!


Escolástico

¡Qué barbaridad!


Mochila

Hombre, no sé cómo me contengo.


General

Os mando por tercera vez que calléis.


Soledad

Ya nos apeó el tratamiento. ¡Qué francote es
este tío!


Comandante

¿Quiere interrogarlos vuecencia o lo hago yo?


General

Yo les interrogaré.


Comandante

Está bien, mi General.


Escolástico

Es un general.


Soledad

(¡Ay, qué general tan particular!)


General

Vosotros sois espías de los paraguayos.


Mochila

¡No es cierto!


General

¡Silencio, sois espías de los paraguayos enviados
para sacar los planos de nuestras fortificaciones.
Y la prueba de ello es que estábais
dibujando la vista de este fuerte.


Sir Clyron

Esta señorita lo copiaba para su álbum sin ninguna
mala intención.


General

¡Mentira!


Soledad

¡Qué bien educados están aquí los generales!


General

¿De dónde venís?


Mochila

De Chile.


General

Presentad vuestros pasaportes.


Mochila

Usted los tiene, Doctor.


Doctor Mirabel

¿Yo? ¡Ah, sí!... Pues...
(Registrando todos los bolsillos.)
(Dios mío.) Señores, siento decirlo, pero me
es imposible presentarlos.


Mochila

¿Cómo?


Escolástico

¿Por qué?


Doctor Mirabel

Porque no los tengo.


Mochila

¿Cómo es eso?


Doctor Mirabel

Anoche, al encender la hoguera en el camino
de Tandil, creyendo que eran papeles inútiles,
los quemé.


Mochila

Hombre, es usted una calamidad.


Doctor Mirabel

Una distracción cualquiera la tiene.


Mochila

Pero no cada cinco minutos.


General

Basta; no tienen papeles, anotadlo. Empecemos
a interrogar por las mujeres y vaya apuntando
señor secretario. ¿Su nombre?
(El COMANDANTE apunta sobre la mano izquierda
con el dedo índice de la derecha.)


Soledad

Soledad González.


Mochila

González y Grant.


Soledad

No, González y López.


Mochila

¿Pero no se apellida usted Grant?


Soledad

¡Ah! Sí, sí, (Ya no me acordaba.)
González y Grant y luego López.


General

Oculta su apellido. Anote esta
circunstancia agravante.


Soledad

(Me parece que lo he echado a perder.)


Mochila

Se ha lucido usted.


Doctor Mirabel

(¿Pero dónde demonios lo escribe el secretario?)


General

Vayan todos diciendo sus nombres, apellidos
y nacionalidades.


Miss Ketty

Ketty Clyron, escocesa.


Sir Clyron

Sir Eduardo Clyron, escocés.


Escolástico

Escolástico Bonete.


Soledad

Y Grant.


Escolástico

Y Grant. Natural de Ciempozuelos, provincia
de Madrid.


General

Basta: a ver ese otro.
(Al DOCTOR MIRABEL que está distraído.)


Mochila

Doctor, a usted le preguntan.


Doctor Mirabel

¡Eh! ¿A mí?


General

Su nombre.


Doctor Mirabel

Me llamo... me llamo...


General

Duda al contestar... Apúntelo.


Mochila

¿Pero hombre, es posible? ...


Doctor Mirabel

¡Ah!, sí, Saturnino Mirabel, español.


General

Ya está. ¡El otro!


Doctor Mirabel

A usted le preguntan, señor Morral.


Mochila

¡Mochila!


Doctor Mirabel

Es verdad, hombre; usted dispense.


Mochila

Marcial Mochila, español y subteniente retirado.


General

Espere, espere un poco. El señor le ha llamado
a usted Morral.


Mochila

¿Y a usted qué le importa? Yo me llamo Mochila.

General

Anote que todos ocultan su apellido.


Comandante

Ya está.


Mochila

Este interrogatorio es nulo.


General

¡Silencio!, retirémonos a deliberar.
(Se retiran el GENERAL, el COMANDANTE y el
SARGENTO a un extremo de la escena.)


Mochila

(Al DOCTOR MIRABEL.)
Por culpa de ustedes vamos a tener un disgusto, nos van a tener presos aquí sabe Dios
cuánto tiempo.


Sir Clyron

Mí reclamar al cónsul inglés.


Escolástico

Y si no nos tratan mal, descansaremos de las
fatigas del viaje, que bien lo necesitamos.


Soledad

¡Ya lo creo!


Miss Ketty

Yo copiaré esta vista pintoresca.


Soledad

Pero, señora, después de lo que nos pasa ¿todavía
quiere usted meterse en dibujos?


General

Es necesario hacer un escarmiento.


Comandante

Son extranjeros y habrá reclamaciones.


General

No nos importa nada. En cuanto que yo me
marche, usted cumpla con su deber.


Comandante

Como guste vuecencia.


General

(Adelantándose hacia los prisioneros.)
El consejo de guerra, en vista de que estáis
convictos y confesos de ser espías de los paraguayos,
os condena a ser inmediatamente
pasados por las armas.


Escolástico

¡Qué horror!


Soledad

¡Dios mío!


Mochila

¡Qué barbaridad!


Comandante

(A SOLEDAD en voz baja.)
No tengáis cuidado ninguno.


Soledad

(A ESCOLÁSTICO.)
Que no tengamos cuidado.


Escolástico

(A MOCHILA.)
Que estemos sin cuidado.


Mochila

(A SIR CLYRON.)
Que no hay cuidado.


Sir Clyron

(Al DOCTOR MIRABEL.)
Que no haber cuidado.


Doctor Mirabel

(Al GENERAL que está su lado.)
Que no hay cuidado.


General

¿Eh?


Doctor Mirabel

Nada, hombre, nada.


General

Señor Comandante, que se cumpla la sentencia.
Yo presenciaré la ejecución desde aquella
altura.


(Saliendo hacia afuera.)


Comandante

Así será, mi General.


Soledad

¡Virgen de la Paloma!


Mochila

¡Pero hombre! Esto no puede tolerarse.


Sir Clyron

Esto es una barbaridad.


Comandante

Presenten armas.


(Baten marcha. Vase el GENERAL.)


'''Música (N.º 16)'''
'''Mutis del General'''


''Escena XVI''


(Dichos menos el GENERAL.)


Comandante

No tengan ustedes cuidado, señores, su excelencia
es un salvaje.


Todos

¡Amigo mío!


(TODOS van a dirigirse a él mostrándole reconocimiento.
Él los separa.)


Comandante

Alto, que puede vernos el General. Yo, en
cumplimiento de mi deber, y por precaución
además, pues él quiere presenciarlo, me encuentro
en la dura necesidad de fusilarlos a
ustedes.


Escolástico

¡Cómo!


Soledad

¿Eh?


Sir Clyron

¿Qué dice este hombre?


Comandante

Pero los fusilaré con pólvora sola.


Todos

¡Ah!


Mochila

Usted falta a su deber, señor Comandante, y
a la ordenanza y a la disciplina; un superior
se lo ha mandado, y usté debía fusilarnos de
veras.


Comandante

Si tiene usted gusto en ello...


Escolástico

¡No!


Soledad

¡Por Dios!


Sir Clyron

No le haga usted caso.


Doctor Mirabel

Pero hombre, ¿usted se ha vuelto loco?


Mochila

¡No puedo tolerar que se falte a la disciplina!


Comandante

(A los SOLDADOS.)
A ver, cargad los fusiles con pólvora sola.


Escolástico

Tenga usted cuidado, no vayan distraídos a
meter una bala y nos diviertan.


Comandante

No hay cuidado. En cuanto oigan ustedes el
disparo, a tierra todos.


Soledad

Yo no tendré que tirarme; me caeré del susto.


Comandante

EI General nos está mirando.


Soledad

¡Qué bruto!


Comandante

Señores, colocaos ahí enfrente.

(Se colocan de pie y en fila a un extremo del escenario.
Los SOLDADOS al otro.)


Soledad

Diga usté, ¿no sería mejor que apuntaran al
otro lado por si acaso?


(Se vuelven todos de espaldas menos MOCHILA,
que se abre la casaca presentando el pecho en actitud
bizarra.)


Comandante

Silencio, o los fusilo de veras. ¡Preparen,
apunten, fuego!


Soledad

¡Ay!
(Disparan. Caen a tierra TODOS excepto el DOCTOR
MIRABEL.)


Comandante

¡A tierra! ¡A tierra! ¡A tierra!


Doctor Mirabel

Es verdad, ya no me acordaba.
(Se echa en el suelo.)


Comandante

Quieto todo el mundo.
(Mira hacia donde se supone que está el GENERAL.)
El General se pone en marcha.
Ya desaparece detrás del cerro.
Podéis levantaros y marchar
inmediatamente.
(Se levantan.)


Todos

¡Gracias!


Doctor Mirabel

Mil gracias, amigo mío.


Comandante

Andando, andando pronto y tomen ustedes el
camino contrario al que lleva su excelencia.


Doctor Mirabel

Precisamente es el nuestro.


Comandante

Oigan ustedes. Si los vuelvo a ver por estos
alrededores, los fusilo.


Escolástico

Descuide usted, que no volveremos.


Mochila

Muchas gracias; pero conste que debía usted
habernos fusilarnos.
(Vanse.)


Comandante

(Al DOCTOR MIRABEL que se va en dirección contraria.)
¿A dónde va usted?


Doctor Mirabel

A seguir el paralelo treinta y siete.


Comandante

¿Dirección este u oeste?


Doctor Mirabel

Este.


Comandante

(Señalando.)
Pues éste es el Este.


(Entra MOCHILA.)


Mochila

¡Doctor!


Doctor Mirabel

¡Ah! sí, tiene usted razón. Me había distraído,
usted dispense.
(Suena un trueno.)


Mochila

¡Vaya, ahora se nos pone a llover…!


Doctor Mirabel

¿Eso? Eso son cuatro gotas pasajeras. En esta
época del año el promedio pluviométrico de
la Pampa Argentina es de medio litro por metro
cuadrado al mes.


Mochila

Luego me lo cuenta…


Comandante y Coro

¡Flanco izquierdo, paso regular, marchen!



'''Música (N.º 17)'''
'''Mutis de los Soldados'''


Comandante y Coro

Marchemos de frente, etc.



Mutación



==''Cuadro Octavo:'' ''«Vida de pájaros»''==


País inundado. Un ombú gigantesco en primer término.
TODOS los viajeros subidos en las ramas.


''Escena XIX''

(SIR CLYRON, MISS KETTY, SOLEDAD, ESCOLÁSTICO,
el DOCTOR MIRABEL y MOCHILA.)


Mochila

Me parece que el agua ha dejado de subir.


Soledad

Dichosa inundación; esto es el Diluvio.


Escolástico

Sin arca.


Sir Clyron

Y sin Noé.


Mochila

Gracias que nos ha sorprendido cerca de estos
árboles.


Escolástico

¿Y qué río será este que ha salido de madre?


Sir Clyron

Este haberse salido de toda la familia.


Mochila

Doctor, ¿qué río es este?


Doctor Mirabel

Déjenme ustedes, déjenme ustedes,
por Dios.
(Está leyendo un papel.)


Mochila

Este hombre está muy preocupado.


Escolástico

¿Y qué vamos a hacer si esto dura mucho?


Mochila

Esperar a que baje el agua.


Soledad

¡Sí, pues ya baja!


Escolástico

No te apures, haremos vida de pájaros.


Soledad

¡No estás tú mal pájaro!


Escolástico

Viviremos en un nido.


Soledad

Sí, y nos moriremos de hambre.


Sir Clyron

Y de sed.


Soledad

Hombre, eso no, lo que es por falta de
agua...


Sir Clyron

Mí morir por falta de vino.


Doctor Mirabel

¡Señores! ¡Ay!
(Bajando de la rama superior.)


Mochila

¿Qué es eso?


Sir Clyron

¿Qué pasa?


Doctor Mirabel

Por poco me caigo al agua. Señores, tengo
que decir a ustedes una cosa horrible.


Soledad

¡Dios mío!


Mochila

¿Qué es ello? ¡Pronto!


Doctor Mirabel

Que todo nuestro viaje ha sido inútil, que el
documento no está bien traducido.


Mochila

¡Rayos con el hombre!


Doctor Mirabel

El Capitán Grant no está en las Pampas, y no
estando aquí ni en la costa, no está en América.


Escolástico

¡Es posible!


Doctor Mirabel

Y el documento dice bien claro dónde está.


Mochila

¿Dónde?


Doctor Mirabel

En la Australia.


Mochila

¡Cómo!


Doctor Mirabel

Lo dice terminantemente y no lo hemos visto
hasta ahora! ¡Austral... Australia!


Mochila

Puede que tenga razón.


Doctor Mirabel

Es evidente.


Mochila

Iremos a buscarle donde se halle.
(Saltando a otra rama.)


Soledad

Me parece que como no venga
a buscarnos a nosotros.


Sir Clyron

Iremos.
(Trueno lejano.)
¡Un trueno!


Mochila

Eso me ha parecido a mí.


Doctor Mirabel

Pues si arrecia la tempestad, somos perdidos.
Este es el árbol más alto, y aquí vendrán a parar
todos los rayos.


Soledad

Valiente consuelo.


'''Música (N.º 17)'''
'''Tempestad y Final'''
'''del Segundo Acto'''


Mochila

¡Rayos y centellas!


Soledad

No nombre usted la soga en casa del ahorcado.
(Trueno.)
¡Santa Bárbara bendita!


Mochila

Nadie se acuerda de Santa Bárbara
hasta que truena.


Todos

¡Ah!


(Estampido. Se acurrucan en el centro del árbol, cae
el rayo y empieza a arder una rama del ombú.)


Miss Ketty

¡Fuego en el árbol!


Doctor Mirabel

¡Vamos a morir abrasados!


Escolástico

¡No! ¡Al agua!


(Se dispone a deslizarse, cuando aparecen los caimanes.)


Todos

¡Al agua!


Escolástico

¡Los caimanes, los caimanes!


Todos

¡Ah!


(Los caimanes rodean el árbol, queriendo trepar por
el tronco. TODOS los personajes, aterrados, se colocan
agrupados en el centro. En este momento el ombú vacila
y se inclina hacia el agua. Telón rápido.)


Fin del Segundo Acto

== Tercer Acto ==


==''Cuadro Noveno:'' ''«Un molino en Australia»''==


''Escena I''


(JAIME, TOM, FRANK y Coro de BANDIDOS.)


'''Música (N.º 19)'''
'''Canción y Coro de Bandidos'''


Coro

Aquí nos tienes reunidos,

ordena y manda sin temor,

que estamos todos decididos

a obedecerte con valor.

Si el plan es nuevo y arriesgado

ninguno atrás se volverá;

sepamos, pues, lo que has pensado;

comienza ya, comienza ya.


Jaime

Estando a mi lado

no temáis jamás,

que a golpe seguro

me lanzo no más.

Ya que ingrata la Fortuna.

su favor nos ha negado,

del destino despiadado

el desdén hay que vengar;

si la suerte le abandona,

a los que haya protegido,

sin temor debe el bandido

de sus dones despojar.

Y oculto en la sombra,

cual tigre en acecho,

al hierro enemigo

no muestre su pecho,

su vida en peligro

no ponga jamás,

y a golpe seguro

se lance no más.


Coro

Y oculto en la sombra

cual tigre en acecho, etc.


Jaime

Las entrañas tiene de oro

esta tierra que pisamos

pero el oro no buscamos

donde oculta su filón,

que es mejor y más seguro

el robárselo al minero

convertido ya en dinero

y doblón sobre doblón.

Estad sin cuidado,

mi plan es seguro,

aquí nuestra mina

será de oro puro.

Escarben la tierra

los otros allá

buscando el tesoro

que nuestro será.


Coro

Dejad el cuidado,

su plan es seguro,

aquí nuestra mina

será de oro puro.

Escarben la tierra, etc.


'''Hablado'''


Bandido 1.º

Pero a todo esto no sabemos aún cuál es tu
plan.


Jaime

Ahora lo sabréis. Desde que tuve el honor de
que me nombrarais vuestro capitán, bullen en
esta cabeza varios planes. Me he decidido por
el más sencillo.


Todos

¿Cuál es?


Jaime

Paciencia. Lo llaman el más sencillo, por ser
de todos el que menos producto puede darnos;
solamente unos dos millones.


Bandido 2.º

¡Dos millones!


Bandido 1.º

¿Y eso es poco?


Jaime

Yo no comprendo hacerse bandido sino para
hacerse poderoso.


Bandido 2.º

Tienes razón.


Jaime

En la Australia, en el país del oro, dos millones
no significan nada. Pero este negocio se
presenta fácil, y por esa razón lo antepongo
a los demás. Todo os lo tengo preparado. Salís
de aquí inmediatamente, los caballos están
dispuestos y mañana por la tarde llegáis
a Camden-Brige. El tren que para en aquella
estación a media noche conduce dos millones
en oro. El guardavía habrá quitado para esa
hora media docena de tornillos del puente de
hierro, y al llegar el tren...


Bandido 1.º

Comprendido. ¡Viva el Capitán!


Todos

¡Viva!


Jaime

Estáis apostados, salís a prestar auxilio a los
viajeros que hayan quedado vivos...


Bandido 1.º

Y cargamos con el botín.


Jaime

Exactamente Así que lo hayáis cogido, montáis
de nuevo a caballo.
(Señala a TOM.)
Éste sabe el itinerario que debéis seguir, y
dónde habéis de aguardarme.


Bandido 1.º

¡Qué!, ¿tú no vienes?


Jaime

Yendo éste con vosotros estoy tranquilo.


Bandido 2.º

¿Eh?


Jaime

No os ofendáis; Ya sé que todos vosotros sois
unos caballeros, pero sería fácil que os marcharais
con los dos millones. Basta de conversación,
y andando. Buena suerte.


Todos

Adiós.


Jaime

Adiós.


''Escena II''


(JAIME y FRANK.)


Jaime

¡Brava gente! Con esta compañía no tardaré
en retirarme honradamente de los negocios.
Ya van que vuelan. La fortuna les acompañe.


Frank

¿Y cómo tú no vas a dirigirles en esa operación?


Jaime

Estoy mejor en este molino. El golpe ha de
dar qué decir: ya han hablado mucho los periódicos
australianos del bandido español, y
conviene que por ahora no tome parte activa
en las operaciones. Las pesquisas de la policía
se dirigen hacia mí; es preciso desorientarla.


(Entra un MOZO)


Mozo

Mi capitán.


Jaime

¿Qué hay?


Mozo

Siete viajeros acaban de desembarcar de un
bote junto a la roca negra, y se dirigen hacia
acá. Son pasajeros del yacht con bandera inglesa
que estaba a la vista y que ha fondeado a
una milla de la costa. 


Jaime

¿Vienen hacia acá? Déjalos venir. Y cuidado
con llamarme capitán. Soy un colono pacífico
que vivo aquí con mi familia. Mucho cuidado
con lo que se habla.


Frank

Aquí están ya.


''Escena II''


(Dichos, SIR CLYRON, MOCHILA, ESCOLÁSTICO,
el DOCTOR MIRABEL y el CAPITÁN JOHN, TOM,
SOLEDAD y MISS KETTY.)


Mochila

¿Se puede entrar?


Jaime

¡Adelante!
(Son españoles.)
Adelante, compatriotas.


Doctor Mirabel

¡Cómo! ¡Es usted español!


Jaime

Catalán.


Doctor Mirabel

¡Un catalán en la Australia!


Jaime

Hay muchos. El oro atrae a las gentes de todos
los países. Muchacho, trae cerveza.


Mochila

Muchas gracias.


Jaime

¿Y ustedes vienen también en busca de fortuna?


Sir Clyron

Nosotros tenerla ya hecha.


Soledad

Sí, nosotros la tenemos ya hecha.


(Traen una mesa con jarros de cerveza y ponen dos
bancos en los cuales se sientan todos. El DOCTOR
MIRABEL en un extremo.)


Jaime

¿Y vienen directamente desde España?


Escolástico

No; venimos de la América del Sur. Allí nos
han ocurrido aventuras horribles. Hemos
estado a punto de perecer cincuenta veces,
y la última, en medio de una inundación espantosa,
nos salvamos de milagro por haber
arrastrado la corriente el árbol a que nos acogimos,
yendo a salir al mar en el punto donde
nos esperaba el buque.


Jaime

Milagroso parece en efecto.


Mochila

Nos embarcamos en él, y después de tres meses
de navegación, hemos arribado felizmente
a la Australia. ¿Usted cuánto tiempo hace que
habita este molino?


Jaime

Dos años.


Doctor Mirabel

En ese caso, tal vez puede darnos alguna noticia
que nos interesa. Hará ese tiempo que
debió perderse en esta costa un bergantín español.


Jaime

¡Español!


Mochila

¡Sí, El Veloz!


Jaime

¡El Veloz!
(Levantándose agitado.)


Mochila

¿Tiene usted acaso noticia de sus náufragos?


Jaime

Ustedes buscan...


Doctor Mirabel

al Capitán Grant.


Jaime

¿Y sólo para eso han hecho tan largo viaje?


Sir Clyron

Solamente por eso. Mí ser dueño de un yacht,
y venir en él para buscarle.


Jaime

(¡Oh, qué idea!)


Mochila

¿Pero usted tiene noticia del naufragio o no?


Jaime

Yo sé dónde está, si vive, el Capitán Grant.


Todos

¡Cómo! ¿Eh?

(Se levantan todos del banco menos el DOCTOR
MIRABEL que cae al suelo al levantarse los otros.)


Doctor Mirabel

¡Es posible!


Soledad

(A ESCOLÁSTICO.)
¡Ya pareció nuestro tío!


Mochila

Hombre, explíquese usted.


Jaime

¡Soy el contramaestre de El Veloz!


Todos

¡El contramaestre!


Jaime

Naufragamos en esta costa; el Capitán fue
hecho prisionero por los indígenas, y yo tuve
la fortuna de salvarme. Me he dedicado a la
agricultura, y tengo este molino.


Doctor Mirabel

¡Qué felicísima casualidad!


Escolástico

Providencial parece.


Soledad

(A MISS KETTY.)
Pero, señora, ¿no se asombra usted?


Miss Ketty

Yo no me asombro de nada.


Jaime

¿Y cómo ha llegado a noticia de ustedes el
naufragio de El Veloz?


Doctor Mirabel

Por un documento del Capitán arrojado al
mar; en el cual pide socorro.


Jaime

Pues si vive, repito, seguramente, se halla en
el centro de la Australia. Los indígenas, con la
esperanza de un buen rescate, no matan a sus
prisioneros.


Mochila

(Sospecho que este hombre nos está engañando.)


Doctor Mirabel

Es decir, que para encontrarle ¿sería preciso
internarnos mucho?


Jaime
Acaso atravesar todo el país. Yo, por carecer
de medios no he intentado buscar al Capitán,
pero con dinero se logra todo.


Sir Clyron

¡Oh! Por dinero no abandonar nada. En esta
caja llevo brillantes por valor de algunos millones.


Jaime

(Bueno es saberlo.)


Doctor Mirabel

En ese caso, lo mejor es cruzar la Australia
como atravesamos la América del Sur, lo cual
no nos será tan penoso. Este país está lleno de
poblaciones inglesas y cruzado por ferrocarriles
importantísimos.


Jaime

Es verdad.


Doctor Mirabel

El viaje puede hacerse cómodamente, y estas señoras no sufrirán tanto como en el otro, si
quieren acompañarnos.


Soledad

¡Pues ya lo creo!


Miss Ketty

Siempre.


Mochila

¿Y El Escocia?


Doctor Mirabel

Nos esperará en el océano Pacífico, como antes
nos esperó en el Atlántico.


Sir Clyron

Entonces podemos emprender desde aquí la
marcha por tierra.


Jaime

Es lo mejor.


Sir Clyron

Para eso necesitar bastante dinero, y ya que el
buque ha de ir a Melbourne a reparar sus averías,
vaya cualquiera de nosotros con él, venda
un brillante, y por el ferrocarril puede ir a un
punto determinado a unirse con nosotros.


Jaime

A Santhurs, por ejemplo, es donde deben ustedes
dirigirse, y saliendo de Melbourne en
el tren de la tarde, puede encontrar a ustedes
en aquella estación mañana a las doce de la
noche.


Doctor Mirabel

No está mal pensado. De esa manera averiguamos
si en el trayecto que media de aquí a
ese punto se tiene alguna noticia de los náufragos.


Jaime

Fácil será.


Sir Clyron

¿Y quién va a Melbourne?


Mochila

¡Yo!


Jaime

(Uno menos.)


Doctor Mirabel

Nosotros emprendemos la marcha esta misma
tarde.


Mochila

Pero dejando a bordo esa caja.


Sir Clyron

¿Por qué?


Mochila

En este país abundan los ladrones.


Jaime

Ahora no.


Mochila

Sin embargo, no conviene llevar con nosotros
un peligro como ese.


Sir Clyron

Tiene razón. Capitán, tomadla. El señor Mochila
cogerá de ella lo que calcule necesario.


Mochila

Así lo haré.


Doctor Mirabel

Ahora sólo nos falta para el viaje un guía inteligente
que conozca bien el país.


Jaime

Tratándose del Capitán Grant, sería yo un ingrato
si no ayudase a los que vienen a buscarle.
Yo seré vuestro guía.


Sir Clyron

(Dándole la mano.)
Ese rasgo le honra.


Mochila

(Cada vez me gusta menos este hombre.)


Doctor Mirabel

Vamos a dejar a estos señores a bordo y volvamos
luego para ponernos en camino.


Jaime

Tengo buenos caballos para todos. Mientras
vuelven, los dispondré.


Sir Clyron

Hasta después.


Jaime

Hasta luego.
(Vanse. Así que han salido, JAIME lleva a FRANK
hasta la salida, y señalando hacia fuera dice:)
¿Ves aquel barco?


Frank

Sí.


Jaime

¡Será mío!

'''Música (N.º 20)'''
'''Mutación'''


Mutación

==''Cuadro Décimo:'' ''«El tren de las doce»''==


Paisaje montañoso. Al fondo el puente del ferrocarril.
A la derecha la estación. Es de noche.


'''Música(N.º 21)'''
'''El Tren de las Doce'''
'''y Coro interno'''


''Escena IV''


(Sale un MOZO, toca la campana y llama a los viajeros,
viajeros que salen de la estación al toque de
campana. Entre ellos SIR CLYRON, MISS KETTY,
SOLEDAD, ESCOLÁSTICO, el DOCTOR MIRABEL
y JAIME. Música en la orquesta todo el cuadro.)


Mozo

Viajeros de la línea de Santhurs...
(Se oye un silbido de la locomotora.)


Viajero

Ya llega el tren.


Jaime

Estoy tranquilo.


(Aparece el tren en el puente: al llegar a la mitad se
hunde. Grito general de espanto. Por la ventanilla
del único vagón que no se hunde, asoma MOCHILA
agitando un pañuelo.)


Mochila

¡Compañeros!...


Doctor Mirabel

¡Mochila!


Todos

Sí.


Soledad

¡Él es! ¡Se ha salvado!


Jaime

(¡Bah, importa poco!)


Mutación


==''Cuadro Undécimo:'' ''«La sorpresa»''==


Interior de una posada. Noche: un farolillo ilumina
la escena.


''Escena V''


(CORO dentro, JAIME y el POSADERO.)


Coro

En tanto que con gozo

repártese el botín,

bebamos y brindemos,

la vida es un festín.

Al choque de las copas

se alegra el corazón,

bebamos sin descanso

brandy, ginebra y ron.

(Mientras cantan el coro anterior, JAIME habla con
el POSADERO en voz baja. Éste entra después por
la derecha y sale luego acompañando a TOM.)

'''Hablado'''


Tom

¡Jaime!


Jaime

Llego en este momento. ¿Qué hay?


Tom

Se hizo el negocio redondo, sólo esperábamos
tu llegada para repartir el dinero. Voy a avisarles.


Jaime

Déjalos. Se nos presenta la ocasión de hacernos
ricos y hay que aprovecharla. Vengo
guiando a unos viajeros que llegarán dentro
de pocos momentos. Me he adelantado con
pretexto de prepararles hospedaje en esta posada.
Sacad todos los caballos inmediatamente
y tenedlos preparados para marchar, en sitio
donde no puedan verse desde aquí.


Tom

Está bien.


Jaime

¿Sabes cuánta gente hay en la posada?


Tom

El dueño, que es ése, y dos mozos.


Jaime

¿Nada más?


Tom

Creo que no.


Jaime

¡Posadero!


Posadero

¿Qué me mandan?


Jaime

Están al llegar los viajeros para quienes te he
pedido habitaciones.


Posadero

Ya las tienen dispuestas.


Jaime

Te pedirán caballos, cuesten lo que cuesten.


Posadero

Y yo se los venderé. Tengo cuatro.


Jaime

No se los venderás.


Posadero

¿Cómo?


Jaime

Aunque te los paguen a peso de oro. Quedan
comprados por mí desde ahora.


Posadero

Lo mismo me da.


Jaime

Cuando te pregunten si podrán encontrar otros
por estas inmediaciones, les dirás que no.


Posadero

Bueno.


Jaime

(A TOM.)
Llevaos los caballos a la orilla del arroyo que
hay a la izquierda de esta casa. Sacadlos por la
puerta del corral. Y di a esos que no armen
ruido y que estén dispuestos por si los necesito.


Tom

¿Quieres más?


Jaime

Nada más.
(Vase.)


Posadero

(¿Qué gente será ésta?)


Jaime

Tú harás cuanto yo te mande. Tengo ahí treinta
hombres míos; si por ti sospechan algo los
viajeros que van a llegar, te levanto la tapa de
los sesos y prendo fuego a la posada.


Posadero

Yo...


Jaime

Lo dicho.


Posadero

(¡Valiente huésped
se me ha metido en casa!)


Jaime

¿Eh?


Posadero

Nada, que estoy conforme.


Jaime

¿Cuántos criados tienes?


Posadero

Dos.


Jaime

¡Hazles saber lo que te he dicho.
(Suenan dos aldabonazos. JAIME mira por la ventana
del foro.)
Abre la puerta, que son mis viajeros. Pronto.
(Vase el POSADERO.)


''Escena VI''


(JAIME, luego SIR CLYRON, MISS KETTY, SOLEDAD,
ESCOLÁSTICO y el DOCTOR MIRABEL.)


Jaime

Adelante, señores, ya tienen preparados los
cuartos y pueden descansar, que bien lo necesitan.


Doctor Mirabel

¡Ya lo creo!


Sir Clyron

¡Mí no poder más!


Soledad

Estoy hecha pedazos.


Escolástico

Y yo me muero por ellos, a pesar del cansancio.


Miss Ketty

Yo estoy perfectamente.


Soledad

Cuando no es Pascua.
(Esta mujer es de corcho.)


Doctor Mirabel

Y aquí, ¿hay caballos?


Jaime

Desgraciadamente ninguno,
¿verdad, posadero?


Posadero

Ninguno.


Sir Clyron

¿Pero no se encontrarán a
cualquier precio por aquí cerca?


Posadero

No señor.
(Dominado por la mirada de JAIME.)


Doctor Mirabel

¿Y qué vamos a hacer?


Soledad

Hoy por de pronto descansar; me parece lo
más oportuno.


Doctor Mirabel

Tiene razón, que duerman tranquilas esta noche
y mañana en cuanto amanezca, decidiremos
lo que ha de hacerse.


Jaime

(Al POSADERO.)
Es verdad, condúcelas a su habitación.


Posadero

Vengan conmigo.


Soledad

Buenas noches y descansar.
Adiós, primo.


Miss Ketty

Buenas noches.


(Vanse MISS KETTY, SOLEDAD y POSADERO.)


''Escena VI''


(JAIME, SIR CLYRON, ESCOLÁSTICO y el DOCTOR
MIRABEL.)


Jaime

Nosotros refrescaremos. Mozo, ¡un jarro de
brandy!


Sir Clyron

Un jarro no, dos.


Doctor Mirabel

Cuanto más lo pienso, más extraña me parece
la muerte de nuestros caballos.
(Beben sentados.)


Sir Clyron

Efectivamente no parece cosa natural.


Escolástico

Uno tras otro haber muerto
los seis, y todos de repente.


Jaime

Es muy común en este país.


Doctor Mirabel

Las aventuras que nos están pasando
son dignas de una novela.


Escolástico

Y a todo esto sin aparecer mi tío.


Sir Clyron

Eso es lo peor.


Escolástico

(A fuerza de repetirlo, he llegado a creer que
es mi tío de veras.)


Doctor Mirabel

Y usted que conoce bien el país,
¿qué cree que debemos hacer?


Jaime

No encuentro más que un medio
para salir de este apuro.


Doctor Mirabel

Sepamos cuál es.


Jaime

Ante todo es preciso que comprendan bien lo
angustioso de la situación.


Doctor Mirabel

De eso ya estamos convencidos.


Jaime

No podemos retroceder en busca del ferrocarril
más próximo, que está a doscientas
millas, porque el puente de tablas que hemos
atravesado, con la crecida del río no existirá
ya probablemente. El vado es impracticable.
Para llegar al punto de la costa donde el buque
nos espera hay que cruzar la provincia de
Victoria, un desierto donde se carece de todo.
Atravesarlo sin caballo es imposible.


Doctor Mirabel

Tiene razón.


Jaime

Detenernos aquí, si el río no vuelve a su cauce,
lo cual es difícil después de la lluvia de
estos días, nos pone en incomunicación completa,
que durará Dios sabe cuánto.


Doctor Mirabel

Bien, pero todo eso no es sino decirnos lo que
ya sabemos desgraciadamente. Se trata de encontrar
el remedio.


Jaime

No hay más que uno sencillísimo.


Escolástico

¿Cuál?


Jaime

Ir una persona hasta el punto donde espera El
Escocia, coger a bordo lo necesario para proporcionarnos
caballos en la costa y venir con
ellos y unos cuantos hombres de la tripulación,
que allí, anclado el buque, son inútiles y
que a nosotros nos servirán de mucho.


Doctor Mirabel

¡Es verdad!


Sir Clyron

Tiene razón.


Escolástico

¿Pero quién va a llegar a la
costa sin disponer de un caballo?


Jaime

Es cierto. (¡Torpe de mí!)


Escolástico

¿No debe llegar aquí el señor de Mochila a
reunirse con nosotros?


Sir Clyron

Esta misma noche.


Doctor Mirabel

Sabe Dios si podrá. Detenido para las averiguaciones
del hecho que ocasionó la catástrofe
del ferrocarril, puede no llegar en dos o
tres días.


Sir Clyron

De todas maneras aquí
tener que esperarle.


Escolástico

Y él traerá caballo.


Doctor Mirabel

Si no se le ha muerto también.


Jaime

Se me ocurre otra idea. Encontrar seis caballos
es imposible. Uno puede ser fácil. Hablaré
con el posadero, le ofreceré una gruesa suma
y tal vez nos lo proporcione.


Sir Clyron

Darle todo lo que pida.


Jaime

De esa manera no esperaremos a ese caballero
y puedo marchar esta misma noche con la
orden para que el capitán de El Escocia entregue
lo necesario.


Doctor Mirabel

¿Pero es usted quién va?


Jaime

No tengo empeño en ser yo, pero una persona
que no conozca el país es difícil que vaya y
vuelva en poco tiempo; mejor dicho: es fácil
que no vuelva.


Sir Clyron

El señor decir perfectamente.


Jaime

Escriba la orden mientras veo si me proporciono
un bagaje cualquiera. Haré que traigan
recado de escribir.
(Vase.)


''Escena VI''


(Dichos menos JAIME. Luego POSADERO y dos
MOZOS.)


Doctor Mirabel

Sin saber por qué este hombre me tiene muy
escamado.


Escolástico

Y a mí.


Sir Clyron

No haber razonamiento ninguno para desconfiar.
Él ser un hombre complaciente que
se presta a todo.


Doctor Mirabel

Sí, demasiado.


Posadero

(Que trae papel pasando rápidamente.)
Mucho ojo.
(Pone el papel sobre la mesa.)


Mozo 1.º

(Con tintero. Lo mismo.)
Mucho oído.


Mozo 2.º

(Con carpeta. Lo mismo.)
Mucho olfato.


Sir Clyron, Doctor Mirabel y Escolástico

¿Eh? 


Los Tres

(POSADERO, MOZOS 1.º y 2.º desde la puerta con
misterio.)
¡Chis!


Doctor Mirabel

¿Qué quiere decir todo esto?


Escolástico

¿Oyen ustedes?


Sir Clyron

¿Qué?


Escolástico

El trote de un caballo que se acerca.


Doctor Mirabel

Es cierto.


Sir Clyron

Acaso será Mochila.
(Aldabonazo.)


Escolástico

Tal vez. No se ve bien.


Mochila

(Dentro.)
¡Abrid, voto a cien mil infiernos!


Doctor Mirabel

¡Él es!


(Vanse SIR CLYRON y ESCOLÁSTICO que entran
luego con MOCHILA.)


Escolástico

Por aquí, por aquí.


''Escena IX''


(Dichos, menos JAIME. Luego EL POSADERO y dos
MOZOS.)


Doctor Mirabel

¡Bien venido, señor Canana!


Mochila

¡Señor Demonio!, ¡bonito humor traigo yo
para que me pongan motes.


Doctor Mirabel

Usted dispense, amigo mío.


Mochila

¡Valiente viaje! he tenido que vadear un río;
por poco me ahogo ¡Achís!
(Estornuda.)


Doctor Mirabel

Ya me constipé.
(Se suena. Sale JAIME y se detiene escuchando.)


Escolástico

¿Y se ha averiguado si la catástrofe del tren
fue casual?


Mochila

¡Qué había de ser casual! Una partida de bandoleros
que ha robado el último vagón, debió
de ser la que quitó los travesaños del puente.
Ya han enviado numerosos destacamentos de
gendarmería en su persecución.


Jaime

Estaremos prevenidos.
(Deja las armas donde estaban antes.)


Mochila

Aquí traigo un periódico de Melbourne que,
según me han dicho, da detalles del caso. (Sacando
un periódico.)


Doctor Mirabel

¡Un periódico australiano! Lo leeré y lo conservaré:
La Gaceta de Australia y Nueva Zelanda.


Escolástico

¿Qué lleva usted ahí metido?
(Por el saco que deja MOCHILA.)


Doctor Mirabel

En efecto, ¿qué es eso?


Mochila

Esto es...
(Reparando en JAIME que se acerca.)
Esto es una cosa que he comprado en el camino
y que puede sernos muy útil.


Doctor Mirabel

¡A ver!


Mochila

(Bruscamente.)
No puede verse.


Doctor Mirabel

Basta, hombre, basta. Veamos lo que dice La
Gaceta de Australia.
(Se sienta junto a la mesa y lee. Cuando lo indica el
diálogo, en lugar del vaso de brandy toma el tintero
y bebe.)


Jaime

(A SIR CLYRON.)
No creo que deba perderse el tiempo. Ya que
tenemos el caballo de este señor, puedo partir
inmediatamente si usté me da esa orden
escrita.


Mochila

¿Qué orden es esa?


Escolástico

Usted no sabe lo que nos ha pasado. En el viaje
se nos han muerto todos los caballos; no
podemos movernos de aquí; y Jaime, aprovechándose
del de usted, va a ir hasta la costa
para, que de El Escocia nos envíen auxilio.


Mochila

¡Muertos los caballos!


Escolástico

Todos, de repente, como heridos por un rayo.
¿Verdad que es extraño eso?


Mochila

¡Y tan extraño! (Va a salir cierto lo que yo
sospechaba.) A ver, ¿tengo yo habitación preparada?


Jaime

Sí, señor, en el piso de arriba. ¡Posadero! (Sale
el Posadero .)
Conduce a este caballero a su cuarto.


Mochila

Bajaré luego.


Escolástico

Voy con usted, le diré lo que sospecho.
(Vanse MOCHILA, ESCOLÁSTICO y el POSADERO.)


Doctor Mirabel

¿Qué es esto? ¡Si estoy bebiendo tinta!


''Escena X''


(JAIME, SIR CLYRON y el DOCTOR MIRABEL.)


Jaime

Vamos, decida usted pronto si me da la orden.
El tiempo apremia y el caballo está dispuesto.


Sir Clyron

No haber otro remedio. Voy a escribirla.


Doctor Mirabel

Esto es horrible.
(Sigue leyendo.)


Sir Clyron

(Escribiendo.)
«Capitán John: el dador de ésta, nuestro guía,
a quien usted ya conoce, le explicará nuestra
angustiosa situación. Facilítale cuanto sea
necesario, así de hombres, como de dinero».
Creo que esto será bastante.


Jaime

Sí; no estará de más que añada algunas palabras,
diciéndole que soy persona de toda su
confianza.


Sir Clyron

Se lo diré así.


Doctor Mirabel

(Leyendo y levantándose poco a poco.)
«Se tiene la seguridad de que la partida de
malhechores que hizo derrumbarse el tren de
Melbourne está compuesta por desertores de
presidio y capitaneada desde hace poco por el
contramaestre de un bergantín español, que,
habiéndose insubordinado dos años hace, fue
abandonado por su capitán en la costa norte
de Australia». (Es él, no hay duda, nos ha engañado.)
(Vase hacia el sitio donde están las armas y coge
una carabina.)


Sir Clyron

(Cerrando la carta.)
¡Ya está, en marcha pronto!
(JAIME se apodera rápidamente de la orden.)


Doctor Mirabel

(Le apunta.)
¡Suelta ese papel o te mato.


Sir Clyron

(Levantándose.)
¡Eh!


Jaime

He tenido la precaución de descargarla.


Doctor Mirabel

¡Ah!
(Silbido. Entran en escena cuatro BANDIDOS.)


'''Música(N.º 22)'''
'''Mutación'''


Jaime

Somos dueños del buque.
(En este momento se oye fuera un toque de tambor y
corneta que se acerca.)
¡La gendarmería! ¡Huyamos! ¡A caballo todos!
(Salen escapados. Algunos saltan por la ventana.
Aparecen por la izquierda MOCHILA tocando la
corneta y SOLEDAD el tambor.)


Mochila

Mi compra ha hecho su efecto. Les hemos hecho
huir.


Doctor Mirabel

Sí; pero se han llevado la orden.


Mochila

¡La orden! ¡Nos hemos perdido! ¡Basta de
redoble!


Mutación


==''Cuadro Duodécimo:'' ''«¡Al agua!»''==



Una cabaña de PESCADORES de coral.


''Escena XI''


(PESCADOR y su Mujer, contando dinero sentados
en el suelo. Después MOCHILA y el DOCTOR
MIRABEL.)


Mujer

¡Doscientos francos!


Pescador

Con un par de negocios así hacemos nuestra
suerte, mujer.


Mujer

Y dejamos de pescar corales.


Pescador

Ya lo creo.


Mochila

Buenas noches.


Pescador

Buenas la tengan. ¿Qué se ofrece?


Mochila

¿Habéis visto en estos últimos días bordear
por esa costa un «yatch» con bandera inglesa?


Pescador

Sí, señor, junto al arrecife le vimos hasta ayer
por la mañana. ¿No se llamaba El Escocia?


Doctor Mirabel

Sí; ¿sabéis qué rumbo tomó?


Pescador

El peor de todos.


Mochila

¿Cómo?


Pescador

¡Se fue a pique!


Doctor Mirabel

¡Dios mío!


Mochila

¿Cómo ha sido eso?


Pescador

En la madrugada de ayer llegaron aquí veintitantos
hombres. Hicieron señales desde la
playa y el buque envió un bote en el cual se
fueron a bordo. No quedó en tierra más que
uno. Al poco tiempo sonaron algunos tiros,
después una explosión horrible, y el barco se
hundió por completo en el mar.


Mochila

¡Han volado el «yatch»! ¡Rayos y truenos!


Doctor Mirabel

Siga, buen hombre, siga.


Pescador

El que quedó en tierra se puso desesperado.
Le hicimos algunas preguntas y no nos contestó.
Hasta hace poco ha estado aquí con
nosotros sin hablar palabra. Hará cosa de una
hora me dio un bolsillo con dinero, me pidió
una escafandra y se la puso.


Doctor Mirabel

¡Ah!


Pescador

Le pregunté si quería que le acompañase,
comprendiendo que quería bajar al fondo del
mar. Ese es mi oficio, soy pescador de coral
y creí que podría serle útil; pero él se negó
bruscamente y salió de aquí sin que hayamos
vuelto a verle.


Mochila

¿Qué señas tiene ese hombre?


Pescador

Moreno; una gran cicatriz en la frente...


Doctor Mirabel

¡Él es! ¡Ha bajado en busca de la caja!


Mochila

Yo también bajaré.


Doctor Mirabel

¡Cómo!


Mochila

Necesito una escafandra, ahora mismo, vamos,
toma todo el dinero que me queda. Ponte
otra y acompáñame.


Pescador

No hay inconveniente.


Doctor Mirabel

Pero hombre, reflexione usted...


Mochila

¡Mil truenos! Basta de observaciones. Este
hombre es práctico, con él voy seguro. Y si no
vuelvo requiescant in pace, se lo avisa usted a
nuestros compañeros y se acabó la función.


Doctor Mirabel

(Abrazándole.)
¡Hombre valeroso!


Mochila

No hay más remedio; en esa caja está toda la
fortuna de Sir Clyron. Si puedo evitar que se
la lleve el bandido, lo evitaré.


Pescador

(Desde la salida derecha.)
Ya están las escafandras.


Mochila

Andando.


Doctor Mirabel

Se me ocurre una idea. Yo esperaré en la playa
y si el bandido sale del mar antes que ustedes
le vean, pum, le pego un tiro.


Mochila

No, que con los trajes de buzo no se ve la cara
y puede usted confundirme con él.


Doctor Mirabel

Es verdad. Renuncio a ese rasgo de valor.
(Vanse.)


Mutación


==''Cuadro Decimotercero:'' ''«Un drama en el fondo del mar»''==


'''Música (N.º 23)'''
'''Vals del Fondo del Mar'''


El mar agitado. Lejos se ven dos barcas. En una
MOCHILA y el PESCADOR con trajes de buzo,
atando a un costado una escala. Otra barca sola.
El mar empieza a subir, serenándose a medida que
se ve mayor profundidad. Espacio inmenso de agua
clara. En el centro pende la escala, por la cual baja
poco a poco JAIME, que lleva a la espalda un hacha
de combate. Algas marinas. A la vista del espectador
van pasando las distintas capas de agua, con alguna
vegetación marina, peces, corales, etc. El hombre
continúa bajando. El fondo del mar. Un lecho de
arena sobre la cual descansan los restos del yacht
El Escocia. Mástiles rotos, la máquina, pedazos
de la cubierta, etc. El cadáver del CAPITÁN JOHN
sobre un resto de la toldilla. Tiene entre los brazos
crispados la caja de SIR CLYRON, dos MARINEROS
muertos y uno de los BANDIDOS. Un pulpo
enorme reposa inmóvil en segundo término. JAIME
llega por fin a la arena, se orienta y se dirige hacia
donde se halla el CAPITÁN JOHN, apoderándose
de la caja. Apenas la ha cogido, aparecen por
la izquierda el PESCADOR y MOCHILA con las
escafandras, y, hacha en mano, se acercan a JAIME
cuando éste se dispone a trepar por la escala. Le
atacan a hachazos, él se defiende retrocediendo.
De pronto el pulpo avanza uno de sus tentáculos
y ciñe con él el cuerpo de JAIME. Retuércese éste
violentamente y suelta la caja que cae sobre la
arena. La coge MOCHILA y con el PESCADOR
empieza a subir por la escala. El pulpo arrastra a
JAIME haciéndole desaparecer a la vista del público.


Fin del Tercer Acto

== Cuarto Acto ==


==''Cuadro Decimocuarto:'' ''«Prisioneros»''==


Una cabaña maorí.


''Escena I''


(SIR CLYRON, SOLEDAD, MISS KETTY, ESCOLÁSTICO
y MOCHILA dormidos en el suelo. Varios
MAORÍES armados de lanzas pasan sigilosamente
mirándolos.)


'''Música (Nº 24)'''
'''Introducción y Coro'''


Coro

Los prisioneros duermen,

¡duerman en paz!

Es el último sueño

que gozarán.

(Vanse, quedando dos que guardan la entrada.)


'''Hablado'''


Escolástico

(Entre sueños.)
¡Que me ahogo! ¡Socorro!
(Agarrándose con fuerza a MOCHILA, que se despierta.)


Mochila

¡Mil rayos! ¿Qué es esto? ¡Suelte usted hombre!


Escolástico

¡Ay! estaba soñando. ¡Qué pesadilla!


Mochila

¡Por mala que fuera es peor la realidad!


Escolástico

Tiene usted razón.


Mochila

(Mirando a los otros.)
¡Qué tranquilos duermen!
Y acaso dentro de algunas horas...


Escolástico

¿Pero usted cree que estamos en peligro
próximo?


Mochila

¡Y tan próximo! Ya recordará usté lo que dijo
el Doctor; si nos cogen los maoríes no hay remedio,
nos comen. Son los antropófagos más
terribles del globo. Ahora están en guerra con
los ingleses, y en cuanto cogen algún europeo,
para ellos siempre es inglés... ¡Ham! y
se lo zampan.


Escolástico

¡Qué barbaridad!


Mochila

¡Y para acabar en la barriga de un salvaje hemos
sufrido tanto! ¡Truenos y centellas! ¡Mas
nos valiera haber perecido en el naufragio!
¡De valiente cosa han servido nuestros sacrificios!
Bajo al fondo del mar, salvo la fortuna
de este buen hombre, fletamos un barco para
seguir buscando al Capitán Grant, y el Capitán
no parece, y el barco se lo llevan los demonios,
y venimos a dar a la Nueva Zelanda,
al país más inhospitalario del mundo.


Escolástico

Nosotros, después de todo, nada hemos perdido,
pero el pobre Sir, que se ha arruinado
por filántropo...


Mochila

Para lo que le espera, lo mismo le da ser rico
que pobre.


Escolástico

¡Eso es cierto! ¿Y qué habrá sido del Doctor?


Mochila

Peor que nosotros no ha de estar. Una víctima
menos.


Escolástico

Si no le han cogido después.


Mochila

Lo cual es probable.

Sir Clyron

(Dormido.)
Traer el chocolate.


'''Música (N.º 25)'''
'''Banda Interna'''


'''Hablado sobre la música'''


Mochila

Sí, no es mal chocolate el que te van a dar.
(Empieza a oírse, cada vez más cercana, la banda
que toca dentro de una marcha fúnebre característica.)


Escolástico

¿Oye usté? ¡Qué será eso!


Mochila

Que nos matarán con música para dar más
importancia al asunto.


Sir Clyron

(Despertando.)
¡Música!
(Se levanta.)


Soledad

¡Dios mío! ¡Soñaba que estaba bailando en La
Infantil!


Escolástico

¡Ay, Soledad! ¡Me parece que ya echaste el
último baile!


Soledad

Esto es una marcha fúnebre.


Sir Clyron

Ahora todo parecernos fúnebre a nosotros.


Miss Ketty

¡Qué melodía tan extraña!


Soledad

Para pensar en melodías estamos ahora.


Mochila

(A uno de los MAORÍES.)
¡Eh, salvaje! ¿Qué pasa por ahí fuera?


Maorí

¡Malaku, Malaki!


Mochila

¡Quedamos enterados!
(Cesa la marcha.)


Soledad

Diga usted, señor Mochila, ¿será verdad que
esta gente se come los prisioneros?


Mochila

No tardaremos en salir de la duda. Yo me
temo mucho que mañana un maorí almorzará
chuletas de subteniente retirado, que deben
ser más duras que un demonio.


Soledad

O unos desperdicios de bailarina retirada.


Escolástico

¡No, eso no, que tú no tienes desperdicio!


''Escena II''


(Dichos y Coro de MAORÍES que rodean a los prisioneros.)


'''Música (N.º 26)'''
'''Coro de Antropófagos'''


Coro

Karateté ratarabaka

were-Atuá tukarabú

duruganey paparanaka

taupocatí mauganamú.

Salabaka, Salabaka

kuribigin, kuribiki,

mataraba, mataraba,

degolliquí, degolliquí.

(Vanse.)



''Escena III''


(Dichos, menos los MAORÍES.)


'''Hablado'''


Mochila

¿Y qué querrá decir todo esto?


Intérprete

Yo soy el intérprete que entiende las lenguas
europeas y os diré lo que han cantado. Nuestro
jefe ha muerto en la batalla, su cuerpo ha
sido llevado a la montaña sagrada, donde ningún
vivo puede pisar desde ahora, y vosotros
seréis por su muerte sacrificados hoy mismo.


Soledad

¡Pobre de mí!


Mochila

Más valía que no nos lo hubiese usted traducido.


Intérprete

Cumplo con mi deber.


Soledad

Nos comen, nos comen.


Miss Ketty

A mí me es indiferente.


Soledad

¡Ya lo creo! ¡Como a usted no la han de comer!


Miss Ketty

¿Por qué?


Soledad

Por sosa.


Intérprete

¿Deseáis algo? ¿Tenéis alguna cosa que pedir?


Escolástico

La verdad es que yo estoy muerto de debilidad.
Tantas horas sin probar bocado…


Intérprete

Os traerán comida de la que hay preparada
para el nuevo jefe. ¡Tenemos un alemán en
salsa!


Escolástico

No, que no la traigan, nos moriremos de
hambre.


Soledad

Mejor es.


Intérprete

¿No queréis nada?


Todos

Nada, nada.


Intérprete

(A SOLEDAD.)
¡Qué pie tan bonito!


Soledad

¡Pues no se atreve a echarme flores este salvaje!


Intérprete

Me lo comeré.
(Vase.)


''Escena IV''


(Dichos, menos el INTÉRPRETE.)


Soledad

¡Esto es horrible!


Sir Clyron

¡Espantoso!


Escolástico

¡Feroz!
(Se sienta en el suelo.)


Mochila

¡De esta no escapamos! ¡Mil rayos en la
muerte!


Escolástico

(Que ha levantado un poco la trampa que hay en
el suelo.)
¡Dios mío!
(Vuelve a dejarla caer; mira si observan los centinelas.
MOCHILA, SOLEDAD, MISS KETTY y SIR
CLYRON están de espaldas, ESCOLÁSTICO se levanta,
une a todos y con gran misterio les dice:)
¿Qué dirían ustedes si yo les dijera que tengo
una trampa?


Mochila

Que no la pagase usted.


Escolástico

¡No es eso! Es que he descubierto en el suelo
una trampa.


Todos

¿Eh?


Escolástico

¡Allí! ¡Véala usted!
(MOCHILA va al sitio, los otros observan si alguien
los mira.)


Mochila

¡Es cierto!
(Yendo a ellos y en voz baja.)
Señores, el fondo es muy oscuro, pero a sitio
más peligroso que éste no hemos de ir:
las ocasiones y las trampas son para aprovecharlas.
Bajemos por ahí y, sea lo que Dios
quiera.


Soledad

El centinela está hablando con otro. Vamos.
(Música hasta el final del cuadro. Abren la trampa,
y con gran precaución van deslizándose todos. SOLEDAD
se santigua antes de bajar. Apenas ha desaparecido
el último, el centinela entra en la cabaña,
corre hacia la trampa; mira, da un grito salvaje y
acuden los maoríes, que gritando bajan en persecución
de los fugitivos.)


Mutación


'''Música (N.º 27)'''
'''Intermedio'''


==''Cuadro Decimoquinto:'' ''«La Montaña Sagrada»''==


La montaña de Maunganamú. En el centro, una
peña enorme cubierta cubre el cráter del volcán.
Continúa la música hasta el fin del cuadro.


''Escena V''


(SIR CLYRON, MOCHILA, MISS KETTY, SOLEDAD
y ESCOLÁSTICO.)


Mochila

¡Ánimo!, arriba, que nos persiguen.


Escolástico

Se han detenido.


Sir Clyron

¡Oh! Ésta ser la montaña sagrada donde enterrar
a su jefe. Este ser el sepulcro, aquí no
poder pisar ellos.


Soledad

De manera que estamos en sagrado.


Mochila

Y seguros.


Escolástico

Sí, seguros de morirnos de hambre, porque
ellos no se mueven de ahí, se relevarán y nos
cazarán al cabo.


Sir Clyron

Si nosotros desprender ese peñón que parece
estarse cayendo, matar alguno de los que hay
abajo y acaso huir los otros.


Mochila

De perdidos no pasamos. Probemos.
(Se dirigen a la peña, hacen esfuerzos para arrancarla
de su base apalancando con estacas que
arrancan de la cerca del sepulcro.)


Sir Clyron

¡Apretar fuerte!


Mochila

¡Ya cede! ¡Otro poco más!
(El peñón se desprende y rueda. El cráter queda
descubierto y empieza a salir humo. Los personajes
retroceden aterrados. De pronto se desarrolla la
erupción y brotan llamas y piedras incandescentes.
La lava inunda la escena.)
¡Un volcán!
(Huyen despavoridos.)



'''Música (N.º 28)'''
'''Mutación'''


==''Cuadro Decimosexto:'' ''«El jefe maorí»''==


Una gruta en la orilla del mar.


''Escena VI''


(El DOCTOR MIRABEL, vestido de jefe maorí con
gran lujo de plumas, entra en la gruta, se echa y se
duerme. Preludio en la orquesta. Aparecen luego en
una piragua SIR CLYRON, MOCHILA, MISS KETTY,
SOLEDAD y ESCOLÁSTICO. Cesa la música.)


Mochila

Basta, descansemos en esta gruta.


Escolástico

Es lo mejor.
(Saltan a tierra.)
Yo estoy muerto de hambre.


Sir Clyron

¡Y yo!


Soledad

¡Y yo!


Miss Ketty

¡Y yo!


Escolástico

Si pudiéramos pescar algo para comer...


Mochila

¡Valiente país de pesca es éste!


Sir Clyron

En esas peñas haber seguramente mariscos.


Escolástico

¡Mariscos! ¡Ostras acaso! Vamos a cogerlas.


Miss Ketty

Yo no como ostras sin limón.


Soledad

Pues vaya usted a comprar uno a la plazuela.
¡Al demonio se le ocurre!


Escolástico

(Reparando en el JEFE MAORÍ.)
¡Caracoles!


Mochila

Qué, ¿hay caracoles?


Escolástico

¡No, mire usted!


Mochila

Un maorí. Está dormido.


Escolástico

Acaso no esté solo. Van a pescarnos otra vez.


Mochila

A la piragua.
(Tropieza y cae sobre el DOCTOR MIRABEL.)


Doctor Mirabel

¡Ay!


Mochila

¡Cogedle y al agua con él!


Doctor Mirabel

(Levantándose.)
¡No!


Todos

¡El Doctor Mirabel!


Mochila

¡Vestido de salvaje!


Doctor Mirabel

¡Vestido no, desnudo!


Mochila

¿Pero cómo está usted así?


Doctor Mirabel

A esto le debo la vida. ¿Qué ha sido de ustedes?


Mochila

Nos hemos escapado de la prisión.


Doctor Mirabel

Pues yo, cuando les vi en poder de los zelandeses,
les juzgué muertos, y aunque sin esperanza,
huí. Presencié oculto la batalla perdida
por los maoríes y la muerte de su jefe superior.
Llegó la noche, el campo estaba cubierto
de cadáveres. Me acerqué a uno, le despojé
de su traje (si esto es traje), y me lo puse.
En un bolsillo, —¡usan bolsillos!, empiezan
a civilizarse—, encontré varios frascos con
pintura y una plumita; me pinté el cuerpo, y
dije: vaya, cátate maorí. De esta manera me
será fácil llegar sin peligro a cualquier parte
en que haya europeos. Me puse en marcha.
De repente me encuentro con un verdadero
ejército de salvajes. Me aterré, pero cuál sería
mi sorpresa cuando les veo arrodillarse a mis
plantas y empezar a hablarme en un idioma
que me era conocido.


Mochila

¿Cómo?


Doctor Mirabel

Sí, señores, ¡en chino!


Mochila

¡En chino!


Doctor Mirabel

Es decir, en el idioma que yo aprendí creyendo
que era el chino. Me equivoqué sin duda
de gramática y he aprendido el zelandés. Una
distracción me ha salvado la vida.


Mochila

¡Gracias a Dios que le han servido para algo!


Doctor Mirabel

Los salvajes, prosternados, me dicen: Ware-
Atán, ha muerto Kara-teté y tú eres su sucesor,
jefe de la tribu. Ellos ignoraban seguramente
que Ware-Atán había muerto también,
y viéndome de su misma estatura, con su propio
traje, sus insignias y hablando el zelandés
de corrido, me tomaron por el sucesor de
Kara-teté.


Mochila

¡Si tendrá, suerte este hombre!


Doctor Mirabel

Cogiéronme en triunfo, lleváronme al campamento,
y desde allí me trajeron a esta gruta,
donde debo estar solo, meditando, según exige
el ritual, hasta mañana, que vendrán para
conducirme al templo y consagrarme como
jefe de la tribu, haciéndome en el acto dueño
y señor de vidas y haciendas.


Mochila

¡De veras!


Doctor Mirabel

Pero yo renuncio a tanto honor y me voy con
ustedes.


Escolástico

¿A dónde?


Mochila

Eso digo yo, ¿a dónde?


Doctor Mirabel

A cualquier parte, lejos de aquí. Por mar o
por tierra, importa poco. El caso es evitar que
me conviertan en salvaje definitivo.


Mochila

¡Nosotros hemos venido en esa piragua!


Doctor Mirabel

Vámonos en ella; cerca de aquí hay un islote
deshabitado, nos refugiaremos en él. ¡Ah!,
se me olvidaba decirles a ustedes que puedo
ejercer el taboú.


Mochila

¿Y qué es eso?


Doctor Mirabel

Hacer sagradas las personas y las cosas sólo con
esa palabra. Lo que yo toque diciendo taboú,
será sagrado para los zelandeses. De manera
que vuestras vidas no corren ya peligro, aunque
nos vuelvan a hacer prisioneros. Taboú.
(Tocando a TODOS.)


Mochila

Como no haya usted equivocado la palabra y
sirva ésa para que nos degüellen.


Doctor Mirabel

¡Hombre!... Me hace usté dudar... se parecen
mucho efectivamente. Una es taboú y otra es
taboí... ¡Señores, ya no estoy seguro!


Soledad

No diga usted ninguna, si llega el caso...


Mochila

Para que no llegue, lo mejor es escapar.


Escolástico

Señoras, no cuenten ustedes conmigo para
que reme, no puedo más. Voy a morirme de
hambre.


Mochila

Todos estamos lo mismo y no nos quejamos.


Doctor Mirabel

¡Yo tengo provisiones! Me han traído para
que coma durante la meditación, y aún quedan
restos de solomillo riquísimo.


Escolástico

¡Solomillo!


Mochila

¡Lo que tenían para el nuevo jefe!
(Deteniendo al DOCTOR MIRABEL, que trae una
cesta.)
¡Desgraciado, se ha comido usté un alemán
en salsa!


Doctor Mirabel

¡Ah!
(Tira la cesta. Los otros se alejan. entran todos en
la piragua. Vanse.)


Mutación


==''Cuadro Decimoséptimo:'' ''«El Capitán Grant»''==


Exterior de una cabaña. A un lado, sobre una estaca,
un cartel con este letrero: «Capitán Grant».


''Escena VI''


(Sale de la cabaña el CAPITÁN GRANT.)


Capitán Grant

¡Cangreja! ¡Dominguito! ¿Por dónde andarán
estos tunantes? Sin duda buscando frutas para
el desayuno. ¡Y la verdad es que tengo hambre!
¡Quién me dijera hace dos años, cuando
yo mandaba el bergantín El Veloz, que había de
serme grata la soledad de una isla deshabitada
y no tener otra compañía que la de unos
seres, muy inteligentes por cierto, pero que
no hablan! ¡Yo creo que a esto debo mi dicha!
¡Oh! ¡Un barco en estas aguas! ¡Es el primero
que veo hace dos años! ¡Y es español! ¡Le
haré señas! No, ¿para qué? ¡Volver tan pobre
como vine!... ¡Jamás! ¡Si tuviera yo familia en
España!... ¡Compañeros! ¡Llevad a mi patria
el último adiós del Capitán Grant! Vaya, vaya
a almorzar. ¡Cangreja! ¡Dominguito!
(Aparecen dos MONOS.)
A servirme el almuerzo.
(Entra en la cabaña, y los MONOS tras él.)


''Escena VI''


(SIR CLYRON, MISS KETTY, SOLEDAD, ESCOLÁSTICO,
MOCHILA y el DOCTOR MIRABEL.)


Mochila

Esta isla está habitada.


Doctor Mirabel

Indudablemente. ¿Si será de maoríes?


Escolástico

¡Señores!
(Reparando en el cartel.)


Sir Clyron

¿Qué?


Escolástico

¡Lean ustedes!


Todos

El Capitán Grant.
(Leyendo el cartel.)


Doctor Mirabel

¿Estamos soñando?


Mochila

El Capitán Grant, dice, no hay duda.


Doctor Mirabel

¡Ya ha parecido!


Sir Clyron

Donde menos lo esperábamos saltar el conejo.


Mochila

¡Y el tesoro estará también aquí! ¡Un abrazo!
(Abrazando a SIR CLYRON.)


Doctor Mirabel

¡Qué felicidad tan inesperada!
(Abrazando a SOLEDAD.)
¡Ah! usted dispense.


Escolástico

¡Ya pareció vuestro tío! ¡Alegraos!


Soledad

(Preocupada.)
Sí.


Escolástico

Sí, ya nos alegramos.
(Ídem.)


Mochila

Acaso viva en esta choza. Entremos. ¡Capitán!
¡Capitán!


''Escena IX''


(Dichos, el CAPITÁN GRANT.)


Capitán Grant

¿Quién llama?


Sir Clyron

¡Amigo mío!
(Abrazándole.)


Capitán Grant

¡Sir Clyron! ¡Ketty! ¿Cómo es esto?


Sir Clyron

La documenta que usté arrojar al mar encontrarla
este caballero y venir todos a buscarle.


Capitán Grant

Gracias, señores.


Sir Clyron

Esperarle otra sorpresa. Aquí tener a sus sobrinos.


Soledad

(¡La gorda!)


Capitán Grant

¿Los sobrinos de quién?


Sir Clyron

¡Los de usté!


Capitán Grant

¡Yo no tengo sobrinos!


Mochila

¡Eh!
(Volviéndose a SOLEDAD y ESCOLÁSTICO.)


Doctor Mirabel

¿Cómo?


Sir Clyron

¿Qué?


Capitán Grant

A no ser que hayan nacido después de estar
yo aquí.


Sir Clyron

¿Ostedes haber nacido después?


Soledad

No señor, nacimos antes.


Escolástico

Un poco antes.


Soledad

(Se lleva a un lado al CAPITÁN GRANT.)
Caballero, por venir a buscar a usted, hemos
dicho que éramos sus sobrinos; no nos desmienta usted. Por Dios, somos novios, necesitamos
la protección de Sir Clyron, y si
supiera que le habíamos engañado, tal vez se
incomodaría.


Capitán Grant

Por mí no hay inconveniente.


Soledad

¡Tío!
(Abrazándole.)
¡Ven, Escolástico!


Escolástico

¡Tío!
(Se abrazan.)


Capitán Grant

¡Sobrinos de mi corazón!
(Siguen abrazándose.)


Mochila

¿Pero por qué negaría este hombre su parentesco?


Sir Clyron

En cuestiones de familia: mí no mezclarme
nunca.


Mochila

(A SIR CLYRON.)
¿Por qué no le pregunta usté por
el tesoro?


Sir Clyron

(Ser poco delicado hablar ahora de intereses.)


Mochila

(Bueno, esperaremos un rato.)


Sir Clyron

Nosotros vivir en esta isla hasta encontrar
ocasión de regresar a Europa. ¿Osté ya desear
mucho volver a España?


Capitán Grant

¿Yo? No pienso en semejante cosa.


Mochila

¿Cómo?


Doctor Mirabel

¿Eh?


Sir Clyron

¿Qué dice?


Capitán Grant

Estoy aquí perfectamente.


Mochila

Entonces por qué diablos echó usté al mar
aquel papel pidiendo que vinieran a buscarle?


Capitán Grant

Porque al principio creí morirme aquí solo;
pero luego me he acostumbrado de tal manera,
que la gente me es odiosa.


Todos

Muchas gracias.


Capitán Grant

No lo digo por ustedes, a quienes estoy muy
agradecido. Pero reflexionen un momento. Yo
soy el dueño absoluto de esta isla, nadie me
manda, nadie me molesta, soy dichoso, ¿y en
España, qué me espera?


Mochila

No insistamos, señores, si es su gusto quedarse,
que se quede. (Así tocaremos a más del
tesoro). Casi tiene usted razón, aquello es
muy malo.


Capitán Grant

Siempre lo mismo, ¿eh?


Mochila

Lo mismo o peor.


Capitán Grant

Decididamente me quedo.


Soledad

Lo siento mucho, tío.


Capitán Grant

Gracias; sobrina mía.
(Haciéndole una caricia.)


Escolástico

¡Tío!


Capitán Grant

Tan decidido estaba a no marchar de aquí, que
poco antes de llegar ustedes vi un barco español
por aquella parte de la costa, y ni siquiera
procuré hacerme presente.


Mochila

¿Un barco español?


Capitán Grant

Una goleta.


Doctor Mirabel

¿Ha desaparecido?


Capitán Grant

Debe haber anclado detrás de aquel promontorio.


Mochila

¡Hagámosle señales! ¡Es nuestra salvación!


Todos

¡Sí!


Capitán Grant

Pero oigan ustedes; si no tenían dónde embarcarse,
¿cómo me animaban a volver a España?


Doctor Mirabel

Tiene razón.


Mochila

Porque con dinero se consigue todo y como
contábamos con el tesoro de usted... (Me parece
que más oportunamente no he podido
nombrárselo.)
(A SIR CLYRON.)


Capitán Grant

¡El tesoro! ¡me lo han robado!


Todos

¿Eh?


Capitán Grant

Pues si tuviera el tesoro, ya lo creo que volvería
a España. Con dinero se está bien en todas
partes.


Mochila

¡Esto ha sido una farsa para que viniéramos a
buscarle!


Capitán Grant

Juro a ustedes que hasta hace dos días fui dueño
de un tesoro inmenso que me ha sido robado
no sé por quién, pues ninguna persona
que yo haya visto ha pisado esta isla.


Doctor Mirabel

¡Los maoríes! ¡Ellos han sido!


Mochila

¡Es posible!


Doctor Mirabel

Es seguro. Por eso, al decirme que en la consagración
me entregarían todas las riquezas
de la tribu, hablaron de una adquisición que
habían hecho recientemente.


Mochila

¿Y qué hacemos?


Doctor Mirabel

Volver a la gruta de las meditaciones, dejar
que me consagren, coger el tesoro y huir en
ese barco español, si conseguimos que vengan
en nuestro auxilio.


Capitán Grant

Entonces me voy con ustedes.


Todos

¡A llamarle! ¡A llamarle!
(Vanse TODOS agitando los pañuelos. Los dos MONOS,
que han estado observando, los siguen haciendo
lo mismo.)


Mutación


==''Cuadro Decimoctavo:'' ''«El tesoro»''==


Un gran templo maorí.


''Escena Última''


(SIR CLYRON, MOCHILA, ESCOLÁSTICO, el
DOCTOR MIRABEL y el CAPITÁN GRANT. A poco
de levantarse el telón, van saliendo SACERDOTES
y GUERREROS, que se colocan ocupando todo
el templo. El DOCTOR MIRABEL, vestido de jefe
maorí con rico traje de ceremonia. Consagración
del jefe maorí. Baile. Golpe de campana chinesca.
Movimiento general. Entran varios MARINEROS y
cogen el tesoro. y el CAPITÁN GRANT.)


Mochila

¡A la cárcel todo el mundo!


Doctor Mirabel

Taboí.
(Todos los MAORÍES agitan sus armas contra MOCHILA.)
Taboú.
(TODOS se inclinan de rodillas.)
Me había equivocado ¡Si no rectifico a tiempo les
degüellan Capitán, ¿es este tesoro el de usté?


Capitán Grant

El mismo.


Doctor Mirabel

Entonces es nuestro; andando con él.
(Cogen el cofre los MARINEROS y se lo llevan.)


Mochila

Lo ocultaré por si acaso.
(Suena un cañonazo.)


Doctor Mirabel

¡La señal! El buque nos espera, volvamos a
España.


Mochila, Escolástico y Capitán Grant

¡A España!


'''Música (N.º 29)'''
'''Baile Final y Coro'''


A España ricos ya por fin

volvemos hoy cruzando al mar;

(Al público.)

si es que al partir aplaudes tú

no habrá temor de naufragar.



'''Fin de la Novela'''
'''cómico-lírico-dramática'''