Difference between revisions 548585 and 548591 on eswikisource{{endesarrollo}} == Prólogo == ===1 <ref name="PrólogoA">Así habló Zaratustra reproduce literalmente el aforismo 342 de La gaya ciencia; sólo «el lago Urmi», que allí aparece, es aquí sustituido por «el lago de su patria». El mencionado aforismo lleva el título Incipit tragedia (Comienza la tragedia) y es el último del libro cuarto de La gaya ciencia, titulado Sanctus Januarius (San Enero).</ref> === (contracted; show full)ncia, terminado sin reproche...» Tanto Platón en el Protágoras (339 b) como Aristóteles en su ''Retórica'' (1411 b 26) citan esta metáfora de Simónides. De cualquiera de ellos pudo tomar Nietzsche esta imagen, que también repite más tarde; véase, en esta primera parte, ''Del hijo y del matrimonio'', y en la cuarta parte, ''El saludo''.</ref>: y habla del sentido de la tierra. Así habló Zaratustra. === De los despreciadores del cuerpo === A los despreciadores del cuerpo quiero decirles mi palabra. No deben aprender ni enseñar otras doctrinas, sino tan sólo decir adiós a su propio cuerpo – y así enmudecer. »Cuerpo soy yo y alma« – así habla el niño. ¿Y por qué no hablar como los niños? Pero el despierto, el sapiente, dice: cuerpo soy yo íntegramente, y nada más; y alma es sólo una palabra para algo en el cuerpo. El cuerpo es una gran razón, una pluralidad con un ''único'' sentido, una guerra y una paz, un rebaño y un pastor. Instrumento de tu cuerpo es también tu pequeña razón, hermano mío, a la que llamas »espíritu«, un pequeño instrumento- y un pequeño juguete de tu gran razón. Dices »yo« y te enorgulleces de esta palabra. Pero más grande que esto, aunque no lo creas – es el cuerpo y su gran razón: que no dice yo, pero obra yo. Lo que el sentido siente, lo que el espíritu conoce, eso nunca tiene dentro de sí su final. Pero sentido y espíritu querrían persuadirte de que ellos son el final de todas las cosas: tan vanidosos son. Instrumentos y juguetes son el sentido y el espíritu: tras ellos se encuentra todavía el sí-mismo. El sí-mismo busca también con los ojos de los sentidos, escucha también con los oídos del espíritu. Immer horcht das Selbst und sucht: es vergleicht, bezwingt, erobert, zerstört. Es herrscht und ist auch des Ichs Beherrscher. El sí-mismo escucha siempre y busca siempre: compara, subyuga, conquista, destruye. Domina y es el dominador también del yo. El ser está siempre buscando y escuchando, compara, amansa, conquista, destruye. Rige, y también rige sobre el “yo”. Detrás de tus pensamientos y sentimientos, hermano mío, hay un amo poderoso, un sabio desconocido. Se llama "el ser”. En tu cuerpo habita, es tu cuerpo. Hay más razón en tu cuerpo que en tu mejor sabiduría. ¿Y quién sabe acaso, para qué necesita tu cuerpo precisamente de tu mejor sabiduría? Tu ser se ríe de tu “yo” y de sus orgullosos saltos. “¿Qué son para mí esos saltos y esos vuelos del pensamiento?, se dice. “Un rodeo hacia mi meta. Yo soy las andaderas del “yo” y el apuntador de sus conceptos.” El ser le dice al “yo”: “¡siente dolor aquí!” Y el “yo” sufre y reflexiona sobre cómo dejar de sufrir - y justo para ello debe pensar. El ser le dice al “yo”: “¡siente placer aquí!” Y el “yo” se alegra y reflexiona sobre cómo seguir gozando a menudo - y justo para ello debe pensar. A los despreciadores del cuerpo quiero decirles una palabra. Su despreciar constituye su apreciar. ¿Qué es lo que creó el apreciar y el despreciar, el valor y la voluntad? El ser creador se creó para sí el apreciar y el despreciar, se creó para sí el placer y el dolor. El cuerpo creador se creó para sí la mente como una mano de su voluntad. Incluso en vuestra necedad y en vuestro desprecio, despreciadores del cuerpo, servís a vuestro ser. Yo os digo: también vuestro ser quiere morir y se aparta de la vida. Ya no es capaz de hacer lo que más quiere: - crear algo por encima de sí. Eso es lo que más quiere, ése es todo su ardiente deseo. Sin embargo, ya le es demasiado tarde para eso: - por ello vuestro ser quiere hundirse en su ocaso, despreciadores del cuerpo. ¡Hundirse en su ocaso quiere vuestro ser, y por ello os convertisteis vosotros en despreciadores del cuerpo! Pues ya no sois capaces de crear por encima de vosotros. Y por eso os enojáis ahora contra la vida y contra la tierra. Una inconsciente envidia hay en la oblicua mirada de vuestro desprecio. ¡Yo no voy por vuestro camino, despreciadores del cuerpo! ¡Vosotros no sois para mí puentes hacia el superhombre! – - Así habló Zaratustra.⏎ ⏎ == Cuarta Parte == === El signo === A la mañana después de aquella noche, Zaratustra se levantó de su lecho, se ciñó los riñones<ref name="CeñirseLosRiñones">«Ceñirse los riñones» es expresión bíblica. Véase 1 Reyes, 18, 46: «Fue sobre Elías la mano de Yahvé, que ciñó sus riñones, y vino corriendo a Jezrael delante de Ajab».</ref> y salió de su caverna, ardiente y fuerte como un sol matinal que viene de oscuras montañas. (contracted; show full) Ésta es ''mi'' mañana, ''mi'' día comienza: ''¡asciende, pues, asciende tú, gran mediodía!''« – – Así habló Zaratustra, y abandonó su caverna, ardiente y fuerte como un sol matinal que viene de oscuras montañas. == Notas == <references /> All content in the above text box is licensed under the Creative Commons Attribution-ShareAlike license Version 4 and was originally sourced from https://es.wikisource.org/w/index.php?diff=prev&oldid=548591.
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